11. 10. 2007
Una exquisita ensalada para dos, festiva pero muy sencilla de preparar que podrás tener lista en un momento como primer plato refrescante y sabroso.
Es muy adecuado para las mujeres embarazadas ya que es un plato rico en vitaminas A y C, calcio, omega-3 y yodo.

Ingredientes:
100gm canónigos
8 aceitunas negras deshuesadas
6 perlitas de queso mozzarella
8 tomatitos cherry
1Cd aceite de oliva virgen extra pical intenso
1ct vinagre de Módena
sal
Preparación:
Poner en una ensaladera los canónigos después de lavarlos y escurrirlos bien (aunque la mayor parte de los que se comercializan vienen ya perfectamente limpios y secos, listos para consumir). Añadir los tomatitos perfectamente lavados y secados cuidadosamente, las aceitunas y las perlitas de mozzarella.
Preparar una vinagreta batiendo bien en una tacita el aceite con el vinagre y la sal. En el momento de servirlo, aliñar con esta salsita la ensalada.
Mi consejo:
Si quieres que la ensalada sea más completa, añade unos filetes de anchoilla en aceite de oliva y unos daditos de pan frito (bien escurridos).
01. 10. 2007
Me habían hablado muy bien de las novelas de Kat Martin, aunque hasta ahora no había leído ninguna. La verdad es que no sé si he ido a debutar con ella justamente en la peor, o es que todas son por el estilo, pero el caso es que no me ha gustado nada esta mujer.
La novela que he leído de ella es “El jinete de medianoche”, publicada por la editorial EntreLibros en su sello EntreNosotras, dedicado a la novela romántica. Transcurre en California, en 1855 y está protagonizada por un español de armas tomar machista y cuya personalidad me ha arruinado la novela, porque no concibo un héroe romántico que maltrate a la protagonista abofeteándola, humillándola, dudando de ella, llamándola puta y otras lindezas de mal gusto, cuanto menos.
Para colmo la novela está cuajada de topicazos. A una autora de esta fama se la presupone un poco más de interés en la ambientación, sobre todo si como ella misma asegura en una página previa al comienzo de la novela, dedica la novela a su tío Joaquín Sanchez.
Y para colmo de males, la edición en castellano está repleta de fallos de traducción. Total, que aunque me la he leído en una tarde me he quedado con la horrible sensación de haber perdido el tiempo, además de la aún más desagradable sensación de que aún haya quien confunda maltrato con virilidad. Demencial.
En definitiva, que dudo que vuelva a leer novela alguna de esta señora, y que no le recomiendo la lectura de la misma a nadie con un mínimo de sensibilidad.