Cosmofobia, de Lucía Etxebarria

26. 03. 2008


Cosmofobia, de Lucía EtxebarriaCon las novelas de Lucía Etxebarría me pasas una cosa muy rara: o me encantan (como “Amor, curiosidad, prozac y dudas” o “Beatriz y los cuerpos celestes”, por ejemplo) o me aburren soberanamente (como “Nosotras que no somos como las demás”). Esta que me ocupa hoy, “Cosmofobia”, no ha sido diferente, y por desgracia pertenece al segundo grupo, el de las que me han aburrido a base de bien. Menos mal que la cogí de la biblioteca y no he pagado los 19,50 euros del ala que cuesta cada ejemplar: me hubiera sentado fatal añadido a la sensación de pérdida de tiempo que se me ha quedado, con la cantidad de novelas pendientes de lectura que tengo.

La novela es más bien una sucesión de relatos (a uno por capítulo) sobre una serie de personajes que se van entrecruzando: supuestamente todos tienen algo que ver con cierto barrio multicultural del centro de Madrid: en él viven gentes muy diferentes, y separados por una calle están los más marginales (por llamarlos de algún modo y en el que se engloban mujeres maltratadas, inmigrantes ilegales…) y los más glamourosos (viejas estrellas del rock patrio un poco de capa caída, diseñadores de moda, actrices de renombre…).

El caso es que la primera parte del libro no me estaba disgustando precisamente (las historias de la joven marroquí que cree haber sido hechizada, la joven hija de guineanos que busca su sitio en el mundo, de la chica anoréxica y lesbiana que está harta de su madre…). Pero luego ya me he ido aburriendo y las historias me han parecido cada vez menos atractivas e interesantes (la de la actriz Leonor Mayo, o la del director de cine, por ejemplo) y cada vez me iba aburriendo más y me dejaba de importar qué tenían que ver esas personas con las anteriores ni quienes eran ni en qué situación se encontraban o lo que habían vivido. Y ni siquiera las voces narrativas (no hay tantas como personajes, pero casi) me han parecido muy interesantes, en general.

Total, que yo que empecé a leer con toda la ilusión esta novela me he quedado con una sensación de pérdida de tiempo importante. Espero que si alguien la lee le guste más que a mi, pero lo cierto es que no puedo recomendarla a nadie.

¿La habéis leído? ¿Os ha gustado?



Alubias pintas a la antigua

25. 03. 2008


Una receta tradicional de alubias pintas, con sus sacramentos y su caldito. Un plato contundente y muy rico, especialmente apropiado para los días de frío intenso como hoy.

Alubias pintas a la antigua

Ingredientes:

225gm alubias pintas

1 hueso de jamón (con algo de carne)

2 chorizos de asar

1 oreja de cerdo cocida

3 dientes de ajo

2 hojas de laurel

unos cominos

Preparación:

Poner las alubias en remojo durante al menos 12 horas. Pasado ese tiempo, escurrirlo y ponerlo en una olla rápida junto con los chorizos cortados en dos mitades, el hueso de jamón, la oreja cortada en trozos medianos, el laurel, los cominos y los dientes de ajo pelados pero enteros. Añadir agua fría hasta dos dedos por encima de las alubias. Cerrar la olla y poner al fuego, contabilizando 20 minutos desde que sube la válvula (dependiendo de cada olla y la dureza del agua empleada, este tiempo puede variar).

Pasado ese tiempo apagar y esperar a que baje la válvula para poder abrir la olla: sacar el hueso de jamón y retirar la carne; añadir esta a la olla y desechar el hueso. Servir.



Pan exprés

24. 03. 2008


Mi panificadora (Biffinet, no sé si otras marcas lo tienen también) tiene un programa rápido que no suelo utilizar. Pero hoy lo he puesto y en tan solo 80 minutos (1 hora y 20 minutos) ha preparado un pan estupendo. Os dejo la receta para un día que queráis un pan reciente y dispongais de poco tiempo (si se presentan visitas sorpresa, por ejemplo).

Pan exprés

Ingredientes:

500gm de harina blanca

350ml de agua tibia

1ct azúcar

1ct sal

1ct aceite de girasol

2ct levadura seca de panadería

Preparación:

Poner en la cubeta de la panificadora el agua, la sal, el azúcar, el aceite, la harina y la levadura. Lo metemos en la panificadora y seleccionamos el programa rápido (en la Biffinet es el programa nº7).

Pasado el tiempo y una vez avise de la finalización del programa, sacar, desmoldar y retirar las cuchillas.



Espido Freire

23. 03. 2008


Con 33 años la obra escrita de la escritora laudiotarra es ya extensa, y en dos ocasiones se ha convertido en la autora más joven en ganar sendos premios literarios (ambos son de los más importantes de nuestro país): la primera vez fue con “Melocotones helados” y el premio era el Planeta. Corría el año 1999. El segundo fue este pasado 2007, cuando gracias a “Soria Moria” logró ganar el Premio Ateneo de Sevilla.

Autora joven y prolífica, ha publicado en los últimos 10 años más de 14 libros entre novelas, ensayos y poemas, y ha participado en varios libros colectivos, además de escribir columnas en algunos medios de comunicación y participar en tertulias y programas radiofónicos y televisivos. Por si eso fuera poco, ha dado numerosas conferencias y cursos de escritura creativa.

La primera novela que publicó fue “Irlanda”. Era 1998 y pronto se dio a conocer. La leí prestada de la biblioteca al poco de salir al mercado y me encantó. Recuerdo ese juego de envidias y maldad que recientemente me he encontrado de nuevo (aunque de diferente forma) en “Soria Moria”. Aunque por el argumento de la novela ésta bien podría considerarse juvenil, la realidad es que se aprecia muchos mejor desde la vida adulta.

En 1999 publico “Dónde siempre es Octubre” y la anteriormente mencionada “Melocotones helados”. La primera la leí con ansia pues “Irlanda” me había gustado muchísimo y de ésta me cautivó el título (soy de esas personas que muchas veces se deciden a leer una novela tan sólo por la atracción que ejerce su título, y “Donde siempre es Octubre” sonaba muy sugerente), sin embargo no me acabó de gustar, tal vez por las ideas previas que me había creado o quizá porque el momento vital en el que estaba no era el más apropiado para leer algo así. O puede ser que no fuera tan bueno, a saber.

Sin embargo, “Melocotones helados” que lo leí con más reticencia, me gustó mucho. La historia de las tres Elsas (Elsa niña, Elsa pequeña y Elsa Grande) merece la pena ser leída.

En el año 2000 vio la luz el ensayo “Primer amor”. Me gustó mucho, y recuerdo especialmente la anécdota de los obreros y la señora del carrito de la compra; ¡debe ser que el tema aparte del ligue de los vascos (hoy explotado en muchos programas de humor) te cala mucho más si te encuentras dentro del ambiente!

En 2001 Espido Freire vio publicadas cuatro de sus obras: un poemario, “Aland la blanca”, un libro de cuentos,“El tiempo huye”, una novela juvenil, “La última batalla de Vincavec el bandido”, y “Diabulus in música”, para mi la mejor de sus novelas. Algunos de los ambientes de la novela me eran muy familiares y la magia, la dependencia de ese amor, las ensoñaciones, el amor, la fantasía, los fantasmas del pasado y los auténticos fantasmas me cautivaron.

En 2003 se publicaron 3 nuevas obras de la autora: “Nos espera la noche”, “Cuentos malvados” y “Cuando comer es un infierno”. Este último es un ensayo (ameno y de fácil lectura) sobre los trastornos alimenticios (especialmente bulimia y anorexia) desde un punto de vista (o varios, en realidad) muy interesantes, hablando de algunas de las causas que pueden llevar a la enfermedad.

Un año después salen a la luz “Juegos míos” (libro de relatos) y un nuevo ensayo “Querida Jane, Querida Charlotte”, sobre las hermanas Brönte.

En 2005 escribe junto a Raúl del pozo “La diosa del pubis azul” y en 2006 el ensayo “Mileuristas”, del que actualmente está trabajando en una segunda parte.

El pasado año como ya he comentado, la autora ganó con “Soria Moria” uno de los galardones literarios más importantes del país, el Premio Ateneo de Sevilla. Una novela de la que ya he hablado aquí.

¿Has leído algo de Espido Freíre? ¿Qué te parece? ¿Cuáles de sus obras recomendarías?



Penca de acelgas en salsa

22. 03. 2008


Compré dos manojos estupendos de acelgas, con unas pencas divinas. Esta vez no quería prepararlas con las recetas de siempre: ni rellenas ni simplemente rebozadas, y quise probar algo nuevo. Esto es lo que me salió, y estaba buenísimo.

Pencas de acelga en salsa 

Ingredientes:

2 manojos de acelgas (solamente las pencas)

150gm colitas de gambas peladas

2 huevos duros

2 dientes de ajo

perejil fresco picado (muy poquito)

1 vaso de leche caliente

1Cd colmada de harina

aceite de oliva

sal

Preparación:

Limpiar las pencas, quitar las hebras y cortarlas en dos mitades. Cocerlas en abundante agua hirviendo con un pellizco de sal durante unos 10-15 minutos.

Majar el ajo con el perejil y la sal en un mortero.

Poner al fuego una sartén amplia con un chorretón de aceite de oliva y el majado: cuando comience a dorarse, añadir las gambas y rehogar unos instantes. Incorporar la harina y rehogarla con cuidado de que no se queme: añadir la leche y cocinar suavemente cuidando de que no se formen grumos. Pasados 3 minutos incorporar el huevo duro picadito. Cocinar aproximadamente 8 minutos más a fuego suave, apagar y servir.



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