Seductora inocencia, de Gaelen Foley

23. 09. 2009


Esta primera novela de una serie de siete libros escrita por Gaelen Foley me ha gustado mucho y me ha dejado con ganas de leer la saga completa, protagonizada por los hermanos Knight.

Londres, 1814. Cuando una bella mujer está sola en la vida y se le van cerrando las puertas que la clase social que le corresponde por nacimiento se cierran, no le queda más remedio que recurrir a otras vías para no morir de hambre. Belinda Hamilton ve como las maquinaciones del hombre que la pretende obsesivamente le van cerrando también esas otras puertas una a una y así pasa de ser una dama a dar clases en un internado para señoritas, de ahí a vender naranjas en la calle y finalmente a convertirse en cortesana. Y ahí es donde se convierte en la sensación de la temporada con tantos admiradores que no tiene difícil elegir un protector.

Robert Knight, duque de Hawkscliffe, es un joven dechado de virtudes, honrado, atractivo, adinerado… Nobleza obliga y también el tratar de parecerse lo menos posible a su madre, a quien la alta sociedad apodaba “La zorra Hawkscliffe” y que tuvo seis hijos de cuatro padres diferentes, aunque en ese tiempo siempre estuvo casada con el mismo, el padre de Robert. Así las cosas, él es poco amigo de corretear tras las mujeres, de tener amantes, de mantener cortesanas y de abandonarse a la vida licenciosa. Pero el tratar de averiguar quién fue el culpable de la muerte de la mujer a la que amaba en secreto y a distancia, le lleva a contratar los servicio de Belinda Hamilton para que se haga pasar por su amante y le ayude a resolver el misterio. ´

Londres se asombra con la relación entre el honorable duque y la deslumbrante cortesana, pero sólo ellos dos saben que esa relación es ficticia y que sólo es una farsa para tratar de atrapar al hombre que rompió los sueños de ambos.

He disfrutado mucho leyendo “Seductora inocencia”. Una novela diferente a otras novelas románticas ambientadas en esta época y lugar, en a que los personajes tienen vida propia, se alejan de estereotipos. La autora además tiene una forma de narrar que me ha gustado mucho, un manejo del lenguaje encantador.

La novela está publicada en España por Plaza&Janés, consta de 393 páginas y cuesta 17,50 euros.



Bonito adobado

22. 09. 2009


Hoy he preparado bonito adobado. Un plato muy rico y muy facilito de preparar. Hay que tener cuidado de no pasarse con la cocción para que no quede seco, pero a mi particularmente no me gusta dejarlo crudo por dentro.

Ingredientes:

2 ruedas gruesas de bonito
2 vasos de vino blanco
2 vasos de caldo vegetal
6 dientes de ajo
2ct pimentón dulce
perejil fresco picado
sal

Preparación:

Retirar la piel y las espinas al bonito de modo que tengamos 8 tajaditas. Ponerlas en una fuente cubiertas con el vino y el caldo, y añadir además el perejil fresco y los dientes de ajo pelados y aplastados con un golpe seco. Cubrir con papel film y dejar en la nevera varias horas.

Poner al fuego una sartén guisera con las tajadas de bonito sazonadas y cocinar suavemente con parte del líquido del adobo o marinada, añadiendo más líquido si fuese necesario.

Servir a cada comensal dos tajadita con parte del jugo de cocción.

Notas dieta Weight Watchers (dieta WW o dieta de los puntos):

Simplemente hay que puntuar la cantidad de bonito que se consuma pues el resto de ingredientes no suman.



Me encanta el Otoño

22. 09. 2009


Me encanta el otoño. Otoño, tiempo de cambios, de comienzos de ciclo. Me gusta sentir que se respira otro aire, más fresco, más liviano, más puro. Me encanta caminar sobre la hojarasca tostada del suelo, los colores rojizos, tostados y acaramelados que va adquiriendo el paisaje. Me gusta recordar el olor a libros nuevos y a goma de nata que siempre me devuelve a aquellos comienzos de curso cargados de expectativas. Me encanta ver el cambio en la huerta, en la nevera y en la cocina, cómo van desapareciendo calabacines, sandías o berenjenas y va llegando el tiempo de las setas y un poco más delante de las castañas y las avellanas. Me gusta dejar de preparar a diario una jarra de limonada y retirar las botellas de agua del frigorífico y comenzar a tomar tés, tisanas y calditos caseros bien calientes. Me encanta la luz del otoño, que no sé por qué siempre me parece teñida de cierta melancolía, que invita al recuerdo y a los sueños. Me alegra el momento de comenzar a sacar del armario sábanas de franela calentitas y acogedoras, y tantas prendas de abrigo que descansaron olvidadas durante los últimos meses. Me gusta acurrucarme en el sofá tapada con una mantita y poder cocinar horas sin importarme si hay que encender el horno. ¡Me encanta el otoño!
¿Y a vosotras?



Ensalada de langostinos y fresas

20. 09. 2009


Seguro que todos conocéis el dicho ese de “si la vida te da limones, haz limonada”. Bueno, hoy la vida me dio una hermosa lechuga y un puñado de fresas, y se me ocurrió preparar una ensalada con unos langostinos cocidos que habían hecho ya del congelador su hábitat natural. Así quedó esta receta tan sencilla y a la vez tan rica. ¡Y encima ligera!

Ingredientes:

½ lechuga iceberg
120gm de fresas
14 langostinos cocidos
1Cd aceite de oliva
1ct vinagre de Jerez reserva
sal

Preparación:

Lavar la lechuga y escurrirla muy bien. Trocearla con las manos y repartirla en dos platos llanos.

Pelar los langostinos y colocar en el centro de cada plato siete colas, de pie y formando un círculo.

Lavar las fresas y secarlas muy cuidadosamente. Repartirlas entre las ensaladas.

Aderezar las ensalada con un pellizquito de sal y el vinagre y el aceite ambos en spray

Notas dieta Weight Watchers (dieta WW o dieta de los puntos):

Con el spray se usa menos aceite, no obstante voy a hacer los cálculos contando una cucharada repartida en dos plato. Los langostinos dependerán de su tamaño, evidentemente, pero ya sabéis que con la  Flexi+18 puedes comer los que quieras (es un decir) por 3 puntos. Los que empleé yo no eran grandes, pesaban ya pelados 270gm, así que en base a esto cada ensalada me ha salido por 3,5 puntos.



Diario de una mujer sencilla (19-9-09)

19. 09. 2009


Para Hoy (19-9-2009)
Afuera de mi ventana… el cielo de un azul intenso  salpicado de nubes densas grisáceas.
Estoy pensando… en lo difícil que es enfrentarse a algo con impotencia.
De los lugares donde aprendemos… de tantas personas que uno va encontrando por el camino.
Me siento agradecida por… que al final no ha sido tan grave la cosa.
Desde la cocina… el horno encendido y un olorcillo… ummm…
Que traigo puesto… pantalón deportivo gris, camiseta azul de manga larga, zapatillas de andar por casa.
Estoy leyendo… tengo que empezar lectura, no sé cuál cogeré.
Lo que espero… que la salud vuelva a quienes la han perdido.
Estoy creando… nada en particular.
Estoy escuchando… el ventilador del ordenador, el teclear, pájaros en la calle.
Por toda la casa… se respira el final del verano.
Una de mis cosas favoritas… ¡El Otoño!
Algunos planes para el fin de la semana… descansar y recuperarse.
Aquí está una foto que pensé compartirles: lechugas iceberg de la huerta, nada que ver con las iceberg de la tienda, ni en textura ni en sabor. Otro mundo.



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