Conejo asado

25. 01. 2010


Desde que probé el conejo asado, pocas veces he vuelto a guisarlo. Así queda muy rico y muy ligero. En este caso con una guarnición de patata, saciante pero ligera.



Ingredientes:

2 patas de conejo
1 patata grande (de unos 400gm)
1 cabeza de ajos
2ct aceite de oliva virgen extra
½ ct tomillo seco
½ ct orégano seco
1 hoja de laurel
pimienta negra
sal

Preparación:

Pelar la patata y cortarla en ruedas no muy gruesas.

Forrar una fuente refractaria con papel de horno. Poner encima las patas de conejo y alrededor las ruedas de patata. Sobre ello poner los ajos pelados.

Trocear el laurel y repartirlo sobre el conejo y las patatas, al igual que la sal, el tomillo, el orégano y pimienta negra recién molida, al gusto.

Rociar las patatas con el aceite en hilos.

Introducir la fuente en el  horno ya caliente a 180ºC y cocinar por espacio de unos 40 minutos. Retirar y servir al

instante.



Notas dieta Weight Watchers (dieta WW o dieta de los puntos):

Con estas cantidades tenemos dos raciones de 7 puntos cada ración.



Sueños prestados, de May McGoldrick

25. 01. 2010


¡Qué preciosa novela es “Sueños prestados”! No había leído nada de May McGoldrick (pseudónimo bajo el que escribe el matrimonio formado por James y Nikoo McGoldrick) pero voy a buscar más novelas suyas porque ésta me ha encantado.

Londres, 1772. Millicent es la joven viuda de un hombre despreciable, un terrateniente de las Colonias Americanas que trataba con la misma saña a sus esclavos y a su esposa. Acosada por los acreedores de su difunto marido, Millicent trata de comprar a cuantos esclavos de su esposo puede para darles la libertad. La mayoría no tiene a donde ir así que viven con ella en su casa (Melbury Hall), trabajando como sirvientes y cobrando por ello, pero libres de ir y venir como les plazca. Sin embargo, está al borde de la ruina.

La condesa viuda de Aytoun tiene una oferta para Millicent que sabe que no podrá rechazar, y es que las ventajas que le ofrece a la chica son grandes sólo a cambio de que se case con su hijo mayor, Lyon Pennington, actual conde de Aytoun, y le cuide toda la vida. Lyon, que perdió a su esposa en un trágico accidente, perdió también ese día la movilidad de sus piernas y de uno de sus brazos y el tormento por lo ocurrido y la impotencia por su estado le han sumido en un estado depresivo que le ha convertido en menos que una sombra del hombre que fue una vez.

Con el cuidado diario y las atenciones de Millicent, Lyon, al que se daba por perdido, comienza a recobrar las fuerzas y, más importante aún, las ganas de vivir.

Como os decía, esta novela me ha encantado. Es preciosa, cómo nos habla del poder sanador del amor no sólo para el alma de Lyon si no también para el de Millicent, y para todos esos hombres y mujeres que sufrieron tantas penalidades siendo esclavos y que conforman una gran familia en Melbury Hall. Una novela cautivadora, para disfrutarla página a página.

La novela consta de 426 páginas, está publicada por Talismán y se vende por 15 euros.



Diario de una mujer sencilla (22-1-2010)

22. 01. 2010


Para Hoy (22-1-2010)
Afuera de mi ventana… niebla, mucha niebla.
Estoy pensando… en nuestra amiga bloguera Cele que si todo ha ido bien (y así se lo deseo) ya tendrá a Victoria en brazos.
De los lugares donde aprendemos… de los avatares del día a día
Me siento agradecida por… vivir en el “primer mundo”.  ¡cuántas veces nos quejamos de puro vicio!
Desde la cocina… una olla de caldo cocinándose.
Que traigo puesto… pantalones deportivos y jersey de lana azules.
Estoy leyendo… una revista de cocina
Lo que espero… ¡un rayo de sol! No es broma, llevamos una temporadita que el día que no llueve, nieva, y el que no nos envuelve la niebla, así que ¡¡un rayito de sol, por favor, un poco de luminosidad!!
Estoy creando… unos archivos para ordenar, que a veces es todo un caos.
Estoy escuchando… a Los Suaves.
Por toda la casa… libros, y libros y libros…
Una de mis cosas favoritas… ¡¡los libros!!
Algunos planes para el fin de la semana… sin planes previos.
Aquí está una foto que pensé compartirles: una foto de hace unos días.



Copa mi amore

21. 01. 2010


Normalmente no uso gelatina en casa, siempre uso agar agar, pero el otro día ordenando la despensa apareció una caja de gelatina (que debí comprar en algún momento casi seguro para algo concreto y a saber por qué lo olvidé) con caducidad para el mes que viene. Pues nada, había que utilizarla, ¿pero cómo? Dado que estoy en la tarea de no excederme con la comida, se me ocurrió preparar un postre hipocalórico no demasiado animadamente. ¡Pero oye, que quedó buenísimo!! Ya lo tengo claro para el otro sobre que venía en la caja.

La principal diferencia que encuentro entre la gelatina y el agar agar es que el segundo cuaja más rápido y sin necesidad de nevera (y que según la cantidad se puede dar textura de gel, con la gelatina me da que no).

La mezcla de infusión la compré en ALDI en un paquetito y entre otros ingredientes lleva escaramujo, saúco, manzana…



Ingredientes:

1 sobre (10gm) de gelatina neutra
4Cd  colmadas de mezcla para infusión de frutas con sabor fresa-frambuesa
4 comprimidos de sacarina
2ct bayas de goji



Preparación:

Calentar ½ litro de agua mineral y cuando rompa a hervir retirar del fuego, añadir el preparado, tapar y dejar in fusionar durante 10 minutos.

Colar la infusión a un cazo, retirar una tacita en la que habrá que diluir la gelatina y la sacarina machacada en polvo y poner el resto al fuego. Cuando vaya a romper a hervir, retirar nuevamente el cazo del fuego, añadirle el contenido de la tacita y mezclar bien. Reposar 10 minutos.

Verter la mezcla en dos copas de cóctel y dejar enfriar primero a temperatura ambiente y después 20 minutos en la nevera: repartir las bayas de goji entre ambas copas y dejar en la nevera 1 y ½ hora más.



Notas dieta Weight Watchers (dieta WW o dieta de los puntos):

Cada copa son 0,5 puntos, si prescindes de las bayas de goji, ¡¡0 puntos!! Pero por medio punto creo que merece la pena ponerlas, además de por el sabor que aportan te obligan a masticar y da otra sensación de saciedad.



Arroz marinero con espárragos

20. 01. 2010


Este plato de arroz es muy facilito de hacer y realmente muy rico, aproveché que me quedaban cuatro (y no es un decir, realmente eran cuatro) langostinos en una caja ocupando en el congelador para prepararlo. Tiene casi tanto “tropezón” como arroz y es un saciante y rico plato único.

Ingredientes:

300gm arroz
un manojo de espárragos verdes
una sepia limpia de unos 450gm
4 langostinos medianos o grandes congelados
caldo de verduras suave
2Cd vino blanco
1Cd aceite de oliva virgen extra
sal

Preparación:

Limpiar los espárragos y retirar la parte inferior leñosa de los mismos. Cortar las yemas enteras y los tallos en ruedas no muy finas. Reservar por separado.

Cortar la sepia en daditos y reservar.

Poner al fuego una paella con el aceite y saltear la sepia y los tallos de espárrago  y los langostinos durante 2-3 minutos: retirar los langostinos a un platito, añadir el arroz, remover y poner el doble de su volumen en caldo más el vino blanco. Cocinar diez minutos.

Repartir los langostinos y las puntas de espárrago sobre el arroz y terminar la cocción.

Notas dieta Weight Watchers (dieta WW o dieta de los puntos):

Con estas cantidades tenemos, con la Flexi+18, cuatro raciones de 6,5 puntos cada una.



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