Brick de orejones

27. 03. 2010


Aunque se esté a dieta siempre es posible encontrar algo dulce y bajo de calorías si una se empeña lo suficiente. En este caso además con bastantes nutrientes y sin azúcares añadidos. Los orejones (albaricoques secos) son ricos en betacarotenos, hierro, potasio y calcio, entre otros nutrientes interesantes y además aportan una cantidad interesante de fibra.

Ingredientes:

10 obleas de pasta brick
30 orejones de albaricoque
1Cd aceite de girasol

Preparación:

Colocar sobre cada hoja de pasta brick tres orejones de albaricoque. Cerrar formando un paquetillo y colocar sobre una plancha de cocina forrada con papel parafinado.

Rociar los paquetitos de pasta brick con el aceite en spray.

Introducir en el horno ya caliente a 200ºC durante unos 10 minutos o hasta que tome color dorado.

Sacar y dejar enfriar antes de comerlos.

Notas dieta Weight Watchers (dieta WW o dieta de los puntos):

Con estos ingredientes salen 10 paquetillos. El aceite he contado el equivalente a una cucharada aunque al rociarlo en spray creo que será bastante menos, pero siempre prefiero redondear a lo alto. Pincelado, sin duda sería mucho más. Así el total de puntos son 15,5 lo que redondeando da como resultado que cada paquetillo vale 1,5 puntos. ¡No me digáis que no es un chollo!



Diario de una mujer sencilla

26. 03. 2010


Por estas fechas hace un año que me uní a la propuesta de Silvia del “diario de una mujer sencilla”. En este tiempo tan sólo unas pocas semanas he faltado a “la cita”. Las dos últimas semanas he fallado y es que siento que me apetece agobiar repetir semana tras semana el mismo esquema: por eso he decidido dejar descansar una temporadita el “diario de…”. No es un adiós definitivo, lo iré recuperando algún que otro viernes, pero ya no semana tras semana.

Con todo, me gusta la idea de dedicar una parte del blog a temas más personales y lo voy a seguir haciendo. Aún no tengo claro de qué modo, irá surgiendo, pero no como una obligación de un determinado día de la semana y de un “cuestionario” cerrado vez tras vez, la monotonía en general me aburre y ya me estaba durando mucho.



Tú escribes el final, de Raquel Rodrein

26. 03. 2010


Tenía ganas de leer “tú escribes el final”, de Raquel Rodrein, la novela ganadora del IV Premio Terciopelo de Novela Romántica (por alguna extraña razón las dos ultimas palabras, “novela romántica” se cayeron de la frase de la contraportada. Curioso, ¿no?).

Liam Wallace es un atractivo y carismático actor hollywoodiense de origen escocés. Mientras su vida profesional está repleta de éxitos, su vida personal no le va tan bien, siempre añorando un amor pasado que no terminó bien. Después de dos años sin regresar a su Escocia natal, debe hacerlo para asistir al funeral de su madre, y así descubre que la mujer que nunca ha olvidado, Amy, dejó a su familia un manuscrito en el que no esta escrito el final. El manuscrito habla de la vida de ambos, de cómo se conocieron y del amor que compartieron y el final a la historia debe ponérselo Liam. Amy ha dejado la pelota en su tejado.

¿Qué hará Liam? ¿Cómo fue que amándose tanto se separaron? ¿Cómo ha sido la vida de ambos durante los años que han pasado alejados el uno del otro?

La novela me deja con sensaciones contradictorias sobre ella, y no sé muy bien si calificarla de regular o de buena con algunos peros. Os cuento lo que más y lo que menos me ha gustado para que os hagáis una idea.

* Lo peor: los primeros capítulos se me hicieron pesados, demasiados nombres de calles y edificios (supongo que para justificar la buena ambientación de la historia pero que como resultado hace que la misma pierda agilidad) y demasiadas idas y venidas en el tiempo que han hecho que no me enganchase desde el principio. Unos personajes protagonistas excesivamente perfectos que les restan humanidad (no pasa nada porque tengan algún que otro defectillo de carácter). Un engaño que no sé si es fruto de una galerada o está hecho a posta pero que ha pesado como una losa durante el resto de la novela y no me ha dejado disfrutarla del todo pensando en lo que afirmaba (por no contar más de la cuenta, os remito al último párrafo de la página 168 en el que se afirma como ciertas o falsas por la voz narradora cuestiones que finalmente no resultan ser así). Un exceso de hechos dramáticos que si bien no te hacen soltar la lagrimita (aunque ya puestos, podía aprovecharse de ellos para apelar a los sentimientos más íntimos del lector) me han resultado un poco agobiantes, si de una novela romántica se trata, prefiero disfrutar del romanticismo y no padecerlo, pero esto ya es sencillamente una percepción personal y cuestión de gustos. Algún pasaje un poco surrealista (el papel de Liam en el sanatorio, resulta bonito y romántico pero poco creíble, las cosas como son).

* Lo mejor: pasados los primeros capítulos la historia te engancha y no quieres dejar de leer para ver por qué caminos se adentra, qué fue lo que ocurrió en el pasado y qué final tendrá la historia entre Liam y Amy. Que no se deja llevar por los senderos trillados y los topicazos de la novela romántica actual. Que el Happy End, el obligado Final Feliz, da respuesta a  todo sin dejar cabos sueltos y resulta plenamente satisfactorio.

En definitiva, una signa primera novela. El libro consta de 378 páginas y su precio es de 18 euros.



Sobre el agar-agar

25. 03. 2010


Me preguntaba Azabe en la entrada del bavaroise de espárragos blancos sobre el agar agar. Es un producto sobre el que me han preguntado otras compañeras en otras ocasiones, así que me he decidido a escribir esta entrada.

El agar-agar se conoce como kanten en Japón y es una gelatina natural de sabor neutro, muy nutritiva y rica en minerales. Saciante y libre de calorías, viene de maravilla en la cocina.

Para mi, una de las grandes ventajas del agar agar con respecto  a la gelatina “corriente” de sobre es que cuaja muy rápidamente y se puede jugar con ella mucho más para obtener diferentes texturas que pueden ir de un gel a una gelatina mucho más densa que la habitual. Además es capaz de cuajar a una temperatura media, con lo cual puede venir muy bien para algunos preparados que no quieras servir totalmente fríos.

Según cuentan Peter y Montse Bradford en su libro “las verduras del mar” (no sé si estará descatalogado o será fácil de encontrar, el mío es un ejemplar de 1988 que compré a principios de los ´90 en una “limpieza de almacén” de “Integral”) el agar agar se prepara a partir de la especie gelidium de algas rojas. Al aprecer, sus células contienen abundantes almidones polisacáridos complejos que se parecen algo a la celulosa.

Hace unos años (digamos en las fechas en que está editado este libro) era un tanto difícil de encontrar en España, salvo en algunas tiendas de dietética que alejadas de las modas culinarias llevan años comercializando algas (tema para hablar largo y tendido otros días). Hoy en día puedes encontrarlas fácilmente en otros comercios como supermercados de alimentos orientales, hipermercados, tiendas delicatessen… Y en distintos formatos: en barritas (de aspecto parecido a tallarines de arroz), en copos o en polvo.

En casa de mis padres se llevan utilizando las algas en la cocina desde hace años. Diciéndoos esto quizá os sorprenda que nunca haya probado a prepara sushi, pero es que las algas (incluso la nori) dan para mucho más. En el caso del agar agar que es lo que nos ocupa hoy, mi madre lo utiliza habitualmente para preparar los yogures de soja que son los que consume habitualmente ya que no puede tomar lácteos.

Aquí os dejo un listado con unas pocas recetas, tanto dulces como saladas, en las que he utilizado agar agar.

Bavaroise de espárragos blancos
Moldecitos de cereza
Tarta de yogur y frutos del bosque ligera



Ensalada de langostinos

25. 03. 2010


Ya sabéis que me encantan las ensaladas. Con más de 70 publicadas (aquí) aún quedan muchísimas cosas por probar. Esta vez tocó una ensalada de langostinos, muy rica y muy sencillita. Lo más laborioso es pelar los langostinos pero también podéis aprovecharos de los que venden ya pelados y ahorraros un trabajillo.

Ingredientes:

½ lechuga romana
6Cd maíz dulce cocido
12 langostinos medianos
1 pimiento rojo carnoso
2 zanahoria medianas
2Cd aceite de oliva virgen extra
1Cd zumo de limón
1ct miel de azahar
sal

Preparación:

Pelar los langostinos. reservar.

lavar el pimiento, retirar pedúnculo y semillas y picarlo en daditos. Reservar.

Lavar la lechuga, escurrirla muy bien y trocearla con las manos. Ponerla en una ensaladera junto con el maíz y el pimiento. Añadir los langostinos y mezclar bien.

Pelar y despuntar las zanahorias. Cortarlas en bastoncitos y disponerla en un vasito de servicio.

Preparar el aliño mezclando bien el aceite con el zumo de limón, la miel y un pellizco de sal. Aderezar la ensalada y llevar a la mesa junto con el recipiente de los bastoncitos de zanahoria para que cada comensal se sirva de ambas juntas o por separado en su propio plato.

Notas dieta Weight Watchers (dieta WW o dieta de los puntos):

Con estos ingredientes tenemos una ensalada de cuatro raciones y 10,5 puntos, redondeando, 2,5 puntos por cada ración.



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