30. 04. 2010
Parece que a los modernillos les ha dado ahora por disfrutar de las merienda-cenas de todoa la vida, pero como tal palabra parece ser muy cutre para algunas personas, ahora le llaman drunch (vamos, como el brunch pero con d en lugar de b). Y como parece que en algunos casos lo que se toma fuera de casa sabe mejor que lo que se toma dentro (si, en muchas casos realmente es así, las cosas como son) los bares más in (de moda, para que nos entendamos en castellano puro) se han apuntado al carro (lógico, se trata del negocio) y a partir de las siete sirven la bebida y la tapa de toda la vida en versión modernizada a bastante más precio y hala, hordas de oficinistas llenan los locales al salir del trabajo.
En el Telediario, donde han hablado hoy de ello, nos enseñan un local en el que por 10 euros te ponen un cóctel y una pieza de sushi por diez euros. ¿Diez euros??? ¡¡¡Diez euros!!! Nada, una minucia, vamos; seguro que por menos muchas de vosotras preparáis cena y merienda (o ambas) para unos cuantos, sin recurrir a la comida basura y con todo el cariño. No hay más que ver muchos de vuestros blogs de cocina para darse cuenta de ello.
Lo del sushi me ha hecho gracia porque parece muy de alta cocina, pero quitando que pueda ser más o menos elaborado (menos de lo que aparenta) en general no es precisamente caro. Eso si, queda muy fino.
También me ha hecho gracia que uno de los bocados que destacaban en el reportaje (nombrando sus ingredientes y todo) eran unos canapés o mini sandwiches de salmón ahumado, pan de molde y queso de untar como los que os enseñé el otro día (aquí) y que de tan sencillos me daba vergüenza ponerlos. Os aseguro que una bandejita de ocho canapés se prepara en bastante menos de cinco minutos y cuesta poco más de 2 euros.
Pues nada, chicas, si queréis ir de modernas ya sabéis, a cambiarle el nombre a la merienda-cena de toda la vida, poned una botella de cava a enfriar y unos picoteos baratitos pero vistosos y ricos en la mesa. ¡Y a disfrutar, que la tarde-noche es joven!
Vosotras, que sois expertas cocineras, economistas y gourmets, ¿qué proponéis que sea sencillito de preparar y adecuado para un drunch en casa pero con un toque especial?
30. 04. 2010
La cuarta novela de la Serie Chicago Stars, de Susan Elizabeth Phillips, “Apenas un sueño”, me ha gustado aunque se me ha quedado más floja que la anterior, “Sólo mío”. Aunque el punto de partida de la anterior era aparentemente más rocambolesco que esta, al leerlo una siente justamente lo contrario.

Rachel Stone viaja en un destartalado coche con su hijo de cinco años, Edward. Tiene a sus espaldas un pasado complicado y a su frente un futuro incierto. Sin dinero y sin trabajo, su coche tiene el mal gusto de averiarse sin remedio precisamente en el último sitio del mundo que ella querría olvidar: Salvation, Carolina del Norte. Claro que también sus habitantes desearían que el coche de Rachel se hubiese averiado en cualquier otro pueblo. Sin embargo, el destino es así de puñetero a veces, guarda cartas en la manga y sorprende a todos una y otra vez.
Gabe Bonner ha sufrido la pérdida de su mujer y su hijo y a pesar del paso del tiempo, no ha logrado reponerse de ello. Lo último que quiere es tener cerca a otra mujer y mucho menos a otro niño. ¿Por qué diablos esa dichosa mujer y su debilucho crío no pueden dejarle en paz? ¿Es que él es el único que ofrece un empleo en Salvation?
Rachel querría vivir de otra manera pero hará cualquier cosa por su hijo. Y si tiene que soportar la actitud extraña de ese gilipollas de Gabe Bonner y la hostilidad del hermano de ese, el pastor Ethan Bonner, lo hará.
Una novela entretenida que no se pueden perder las adictas a esta serie. Está publicada en España por Zeta bolsillo, consta de 431 páginas y su precio es de 10 euros.
29. 04. 2010
Este año ha sido tan lluvioso, la tierra de nuestro huerto aún está tan empapuzada, que nuestros ajos difícilmente van a tener tiempo de formarse correctamente y corren el peligro de pudrirse o de crecerse antes de que su bulbo sea lo que uno quiere que sea cuando los cultiva. Pero como no hay mal que por bien no venga, en cambio están perfectos para comerlos como ajetes tiernos, sabrosos, suaves, y fresquísimos (coger, limpiar, cocinar y degustar).
Esta vez utilicé los ajetes para preparar un salteado (en el wok quedan divinamente, si no habéis probado os animo a hacerlo) picante de tiras de cerdo. Sencillísimo pero muy rico. Parece mentira que con tan poca cosa salga un plato tan rico.
 
Ingredientes:
200gm de filetes de cinta de lomo de cerdo
1 manojo de ajetes tiernos
1Cd aceite de oliva virgen extra
1 guindilla de cayena
un pellizco de sal
Preparación:
Cortar la carne en tiras no muy anchas. Reservar.
Limpiar bien los ajetes retirando las raíces y las capas exteriores que lo precisen, cuidando que no tengan nada de tierra.
Poner al fuego un wok con el aceite y la guindilla muy picadita. A fuego fuerte, añadir los ajetes y saltear 1 minuto o dos. Añadir el cerdo, sazonar y saltear un par de minutos más.
Retirar y servir.
Notas dieta Weight Watchers (dieta WW o dieta de los puntos):
Con estas cantidades tenemos 2 raciones de 4´5 puntos cada una.
28. 04. 2010
Decía el otro día mi amiga E. que ya no puede comprarse nada por 10 euros, y en ese momento le di la razón. Sin embargo, debo rectificar. ¡Aún es posible darse un caprichillo por 10 euros, o algo menos! Y es que con nuestra conversación reciente, me puse a indagar y lo cierto es que si, amigas, aunque difícil, todavía es posible comprarse algo para una misma con un billete de estos. Así que me he propuesto enseñaros hoy algunas cosillas que no cuesten más de 10 euros y seguiré investigando para enseñaros periódicamente qué he descubierto de interesante por ese precio… ¡o menos! Aquí os dejo las primeras ideas:
* Los libros románticos de Zeta bolsillo. El último que he leído, “Sólo mío”, de Susan Elizabeth Phillips, cuesta exactamente 10 euros, al igual que otros que ya he comentado en otras entradas como “Heaven, Texas”, de la misma autora, “Otoño en el corazón”, de LaVyrle Spencer o “El ojo del tigre” de Karen Robards. Los últimos publicados (y que tengo pendientes de compra) son de tres autoras noveles que están cosechando muy buenas críticas: “Entre sueños”, de Ángeles Ibirika, “Luna de Tor”, de Mariam Agudo y “Faery”, de Erika Gael.

* Si seguimos hablando de novelas, Debolsillo está reeditando en formato bolsillo (como bien dice su propio nombre) la serie de Gaelen Foley Los hermanos Knight a 8,95 euros cada novela y Punto de lectura está haciendo lo propio con algunos de los éxitos de Victoria Holt como “El rey del castillo” (6´50 euros) o “La novia de Pendorric” (8,50 euros).
* En El Corte Inglés puede una comprarse un caprichillo para ir mona a buen precio, como esta gorra morada con visera, de esta temporada, de Essential by fórmula, que venden a 7,95 euros. En su zona outlet podéis encontrar camisetas (la mayoría, básicas) a 3, 6 y 9 euros, en diferentes modelos.

* Para quienes quieran darse un homenaje goloso, los bombones belgas de frutos del bosque de café Tasse (120gm) pueden comprarse en El Corte inglés por 8,95 euros, un lujo de chocolate.
* Mañana, por la cercanía con el Día de la Madre, en Lidl se pueden comprar flores, ramos y plantas (especialmente orquídeas y rosas) todas ellas por precios que van del 1.99 euros de la rosa roja de tallo largo a los 9,99 de las orquídeas en maceta de colores.

Seguiré indagando y cada tanto os contaré qué he encontrado interesante por 10 euros, o menos. Y vosotras, ¿qué habéis encontrado así de baratito últimamente?
27. 04. 2010
Como os decía el otro día (aquí) con motivo de El día del Libro, de vez en cuando voy a dedicar una entrada a comentar algunos libros de no ficción, aunque me seguiré centrando sobre todo en las novelas. Para empezar, voy a hablaros de este libro que tomé prestado en la biblioteca: “Comer bien en Palencia”, de la reputada gastrónoma Eva Celada (autora de algunos libros muy conocidos como es el caso, por ejemplo, de “La cocina de la Casa Real Española”, “La cocina de la Casa de Alba” o “No haga zapping, haga la cena”, entre otros), publicado por la editorial Cálamo (su precio es de 20 euros).
El libro trata sobre la gastronomía palentina hoy en día, y está dividido en tres parte. La primera parte, dedica unas pocas hojas a algunos alimentos propios de la tierra, de gran calidad y reconocimiento (el foie de Villamartín que se exporta a Francia, los ya famosísimos capones de Cascajares, los palominos de zurita, las morcillas de la provincia, la cecina de equino, o los almendrados de Villasirga, bueno, de Villalcazar de Sirga, el nombre real del pueblo aunque se conozca más por el primer nombre, son sólo algunos de ellos) y una decena de preparaciones tradicionales de la cocina palentina. La última parte, traza unas rutas para visitar la provincia señalando las paradas más interesantes desde el punto de vista de la gastronomía, ya sean restaurantes o lugares donde adquirir productos de calidad.
La segunda parte (la más importante del libro y la más extensa), nombra algunos lugares interesantes para ir de tapeo con las especialidades de cada establecimiento pero principalmente está dedicada a los restaurantes de la zona. Evidentemente no están presentes todos los que hay pero si son dignos de mención todos los que están, 53 establecimientos que la autora considera dignos de destacar. De cada restaurante da unos datos básicos: nombre del propietario y del cocinero (y del sumiller si dispone de él), precio medio, servicio, tipo de decoración y de cocina que realiza, las jornadas gastronómicas y eventos en los que normalmente participa, las especialidades de la casa, el precio medio y su bodega), escribe una breve crítica del mismo en unas pocas líneas y lo acompaña con una receta de cocina de algunos de los platos que se ofrecen en dicho establecimiento. El espacio dedicado a cada restaurante está ilustrado con una fotografía del comedor del mismo y con una fotografía del plato escogido para representarlo.
El libro está publicado en Noviembre de 2008, y aunque es más o menos reciente, cierto es que en algunas cuestiones se ha desfasado (de hecho creo que ya lo estaba en el momento de la publicación) como el hecho de que ya no exista la pastelería de Osorno y su brazo de San Lorenzo, pero son cuestiones menores.
Una de las cosas que menos me ha gustado es que las recetas están tratadas muy por encima, ya que en la mayoría de ellas (con alguna excepción) no se especifican cantidades ni tiempos. Sabido es que los cocineros profesionales en su mayoría no quieren transmitir sus recetas, darlas a conocer de manera exacta, pero o es o no es, o la das o no, o eres generoso o niégate en redondo; lo otro me parece un “si pero no”, un “quiero pero no quiero“, un paripé de cara a la galería.
En conjunto el libro está muy bien sobre todo para quien viva o guste de visitar la provincia, es una buena forma de acercarse a algunos restaurantes de interés, cada uno en su estilo. Entre los que se nombran, están Casa Lucio o La traserilla (en Palencia capital), Las Vigas (perteneciente al Parador Nacional ubicado en el Monasterio de San Zoilo de Carrión de los Condes), Armonía (en Tariego de Cerrato), o el que la autora considera uno de los mejores de la provincia y que merece muy buenas palabras, Estrella del Bajo Carrión (en Villoldo).
Si os dejáis guiar por el libro y os acercáis a la provincia, como imagino que querréis un aliciente extra demás del buen yantar y la compra de productos gastronómicos para llevarse a casa, y dado que lo más conocido fuera de aquí es el románico palentino (como decía una campaña institucional de turismo, la provincia de Palencia alberga la mayor concentración de arquitectura románica de Europa, cuyo máximo esponente seguramente sea la iglesia de San Martín de Frómista) os dejo algunas ideas de lugares que podéis visitar (sólo media docena de ideas para no agobiar).
* Conocer las Villas romanas de La Olmeda y de Calzadilla de la Cueza y sus maravillosos mosaicos
* Bajar en piragua por el Canal de Castilla
* Visitar la Cueva de los Franceses en Pomar de Valdivia
* Conocer la montaña palentina (ojito con algunas montañas que son para escaladores expertos y no para sencillos paseos y excursiones, como el Curavacas y el Espigüete que cada año se cobran la vida de varios montañeros)
* Acudir a la Fiesta de Exaltación del Cangrejo de Río en Herrera de Pisuerga (el primer domingo del mes de Agosto)
* Caminar por el Camino de Santiago a su paso por la provincia (y que pasa por pueblos como Carrión de los Condes, Villalcazar de Sirga, Villarmenteros o Frómista, entre otros).
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