Las tres erres de la ecología, reciclar

26. 06. 2010


Después de lo que comentamos el otro día sobre la regla de las tres erres (reducir, reutilizar y reciclar) ahora le toca el turno a reciclar.

* ¿Qué se puede reciclar? Infinidad de cosas. Además de los básicos (cartón y papel, cristal, bricks, plásticos) hay otras muchas cosas que pueden reciclarse, tales como los aceites usados, las radiografías viejas, las pilas gastadas, los electrodomésticos inservibles, los restos orgánicos, la ropa vieja, etc…

* ¿Cómo se puede reciclar? Hay varias formas de reciclar pero hoy me voy a centrar en dos básicas: destinar los desechos al reciclaje comunitario y reciclar uno mismo sus propios desechos. En lo que al reciclaje comunitario se refiere nada más sencillo que hacer uso de los contenedores que podemos encontrar en la mayor parte de barrios y pueblos (los consabidos contenedores azules, verdes y amarillos). Pero también conocer cuál es el punto limpio más cercano a nuestro domicilio y qué tipo de elementos podemos llevar allí para que los recojan. La clave está en separar y destinar cada desecho al lugar que corresponda.

* ¿Es posible reciclar domésticamente? Claro que si; como decía en el punto anterior es posible (y recomendable) hacerlo: desde utilizar parte del desecho orgánico que se genera en casa para producir compost (obviamente si vives en un piso no es una opción y es mejor que lo destines al compostaje comunitario que en muchas localidades se lleva a cabo)   a buscar una nueva utilidad a objetos que ya no nos sirven, algo que iría de la mano con otra erre, reutilizar (hablaremos de ello más extensamente en una próxima entrada). La clave está en la imaginación y no hay límites para ella.

¿Hay cerca de tu casa contenedores y puntos limpios que te ayuden a reciclar? ¿Sueles hacerlo habitualmente? ¿Qué elementos te cuesta más reciclar y por qué?



Picoteo rico y fácil de preparar

25. 06. 2010


Por si no habéis tenido bastantes ideas de qué servir para picotear durante los partidos del mundial (aquí), aquí os dejo unos pocos sencillísimos, de los de tener listos en un momento, sin complicaciones.

CUCHARITAS DE LANGOTINOS Y TOMATE:

Tan sencillo como poner en cada cucharita un tomatito cherry y una cola de langostino cocido pelada; si no puedes vivir sin mayonesa puedes ponerlos sobre un rosetón de salsa.

CUCHARITAS DE QUESO CREMOSO Y SALMÓN AHUMADO:

Ingredientes:

5Cd queso de cremoso de untar
50gm salmón ahumado

Preparación:

Con dos cucharitas de postre, formar doce quenelles y poner una en cada cucharita de cerámica para aperitivo.

Cortar el salmón ahumado en tiras no muy largas y repartir sobre las quenelles de queso.

CUCHARITAS ENCURTIDAS:

Ingredientes:

12 ruedas de zanahoria en conserva
¼ pimiento rojo en daditos
10 aceitunas verdes

Preparación:

Poner  en cada cucharita de aperitivo una rueda de zanahoria. Repartir igualmente entre las 12 cucharitas los daditos de pimiento rojo.

Sacar la carne de las aceitunas en tiras y repartirla entre las cucharitas, eliminando los huesos.

BANDERILLAS DE ACEITUNAS NEGRAS:

Ingredientes:

un bote de pepinillos enanos en vinagre
un bote de aceitunas negras deshuesadas
1 lata de filetes de anchoa en aceite de oliva

Preparación:

Ensartar en cada varilla de bambú mediana, dos aceitunas, un pepinillo, una anchoilla, otras dos aceitunas, otro pepinillo, otra anchoilla y finalmente dos aceitunas más.

PINCHOS DE FETA Y TOMATITOS:

Sencillamente pinchar en cada dado de queso feta un tomatito cherry limpio.



Ensalada de barquitas de endivia

24. 06. 2010


Con lo que apetece comer ensaladas estos días, hay que ir variando ingredientes y sabores.
Ésta tan colorida está llena de nutrientes interesantes, entre ellos la vitamina C y el ácido fólico. Es un entrante muy apetecible y bastante ligero.

Ingredientes:

1 endibia grande
4 filetes de anchoa en aceite de oliva
3Cd germinados (brotes tiernos)  de lombarda
½ cebolleta tierna
½ pimiento rojo carnoso
1 pimiento verde italiano
2 pepinillos en vinagre
1Cd aceite de oliva virgen extra
sal

Preparación:

Lavar y secar bien los pimientos y picarlos en daditos. Ponerlos en un cuenco junto con las anchoillas y los pepinillos igualmente muy picados.

Pelar la cebolleta y picarla lo mas fina posible. Añadirla al cuenco junto con los germinados de lombarda. Mezclar muy bien.

Limpiar las endibias y sacar las hojas: rellenarlas con la mezcla anterior.

Justo antes de servir, aderezar con sal y el aceite de oliva virgen extra en spray.

Notas dieta Weight Watchers (dieta WW o dieta de los puntos):

Con estas cantidades tenemos dos ensaladas de 2,5 puntos cada una.



Mi nombre es Liberty, de Lisa Kleypas

23. 06. 2010


Tenía muchas ganas de leer “Mi nombre es Liberty”, la primera novela ambientada en la actualidad de Lisa Kleypas, tenía curiosidad por ver cómo se enfrentaba a la narración y si seguía un estilo similar al que emplea en sus novelas de ambientación histórica o cambiaba. Me he encontrado con una novela que me  ha atrapado desde el principio, fresca y actual, narrada en primera persona por la propia protagonista de la misma y que me ha encantado.

Liberty Jones perdió a su padre cuando era una niña, a raíz de un accidente en una plataforma petrolífera. Liberty su madre tienen que arreglárselas para salir adelante solas, pues no tienen contacto alguno con la familia materna, ya que se distanciaron cuando su hija se casó con un hombre de origen mexicano al que no aprobaban (el padre de Liberty).

Liberty y su madre llegan junto al último novio de ésta última a vivir a un campamento de casas prefabricadas en una pequeña población de Texas, Welcome. Allí conoce a Hardy, un chico un par de años más mayor que ella del que se enamora, un muchacho con mucho vivido a las espaldas y cuyo mayor deseo es salir de allí y ver mundo, un deseo que puede imponerse incluso a lo que siente por Liberty.

Liberty tiene sueños y ambiciones que espera ver convertidas en realidad cuando crezca, pero la vida no es fácil para algunas personas y tendrá pasar por muchas vicisitudes y trabajar con ahínco para poder encontrar la felicidad.

La novela me ha gustado entre otras cosas porque su protagonista es una muchacha que se va haciendo fuerte, que crece por dentro y por fuera, que toma responsabilidades y elige caminos que marcan su vida con decisión. Las historias sobre personajes con fortaleza ante las adversidades, ante la vida misma, acostumbran a gustarme mucho y así ha sido también en este caso. Una historia que te engancha desde el principio, que te envuelve, y un personaje, el de Liberty, con el que es imposible no empatizar (en realidad la autora ha logrado que sienta empatía hacia prácticamente todos los personajes de la historia, por más diferentes que sean unos de otros).

Os animo a leerla; yo personalmente la he disfrutado un montón. Está publicada en España por Zeta bolsillo, consta de 400 páginas y su precio es de 10 euros.



Crema de naranja

23. 06. 2010


Hacía tiempo que andaba detrás de un soplete de cocina y por fin el otro día me trajo uno mi costillo. Para estrenarlo, decidí preparar una crema de naranja, que le había visto hace unos pocos días preparar al cocinero de Las mañanas de la 1. Yo usé un poquito menos de azúcar de lo que indicaba la receta original: él la usó para rellenar tartaletas de masa brisa pero yo preferí servirla en copas de cóctel. El resultado me ha encantado, es facilísima de preparar (con deciros que lo que mas cuesta es exprimir las naranjas para sacar el zumo podéis haceros una idea) y entra de maravilla. Creo que   la utilizaré en la preparación de  postres más elaborados y probaré también a hacerla con  diferentes frutas en otras ocasiones.

Ingredientes:

400ml zumo de naranja natural
75gm azúcar
40gm harina refinada de maíz (tipo maicena)

Preparación:

En un cuenco poner el azúcar y la maicena y mezclar con unas varillas (para evitar que se formen grumos al añadir después el líquido): ir vertiendo el zumo mientras se sigue removiendo.

Verter el preparado en un cazo y dejar cocinar unos 3-4 minutos (remover un poco con las varillas, pero no es necesario hacerlo todo el tiempo) para que espese. Retirar del fuego, dejar templar unos instantes y verter en dos copas de cóctel.

Dejar enfriar primero a temperatura ambiente y después un par de horas en la nevera, y antes de servirlo caramelizar la superficie con un soplete de cocina.



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