29. 03. 2011
La silueta de la provincia de Palencia es como la de una modelo de alta costura; larga y estrecha. Atravesarla de esta forma es cuestión de pocos kilómetros, y esto lo saben bien los peregrinos que realizan en Camino de Santiago Francés, quines normalmente tardan un par de etapas, a lo sumo tres, en atravesar la provincia, sobre todo si disponen de pocos días para hacerlo.

La etapa más importante en la provincia de Palencia es la que va desde Frómista hasta Carrión de los condes, dos localidades muy importantes en el camino que ya vimos con más detenimiento en otras entradas y que atraviesa otros pueblos: Población de Campos, Revenga de Campos, Villarmenteros de Campos y Villalcazar de Sirga.


El camino entre Frómista y Carrión consta de 19km. Hay quien dice que pese a ser el camino prácticamente llano resulta una etapa bastante dura sobre todo en verano porque el paisaje de Tierra de Campos con el trigo ya cosechado y el calor propio de la época hacen que parezca que nunca se llegará a destino. Pero lo cierto es que en cada pueblo del camino hay dónde descansar, con zonas arboladas habilitadas con mesas y bancos, fuente…


A Villalcazar de Sirga ya he dedicado más espacio en anteriores entradas, pero ¿qué hay de los otros pueblos que se encuentran a mitad de etapa? Población de Campos esconde algunos secretos que a menudo pasan desapercibidos para los peregrinos, entre los que está la ermita de Nuestra Señora del Socorro, que aunque un poco deteriorada asombra al visitante que a menudo se recorre medio pueblo antes de dar con ella. ¡Y es que está casi escondida! Sorprendentemente está situada a unos dos metros bajo el actual nivel del suelo. Según parece, es de transición entre los siglos XII y XIII.


Tanto en Revenga de Campos como en Villarmenteros de Campos el peregrino puede descansar en zonas habilitadas al efecto. Y después se llega a Villalcazar de sirga, localidad después de la cual ya sólo queda Carrión de los condes, el fin de la etapa y la ciudad desde la que tan sólo quedan 405km a Santiago de Compostela.


29. 03. 2011
Podría llamar a este hojaldre falsa pizza o también “cómo apañar una cena rica y barata tirando de despensa”. Sin complicaciones innecesarias, pero si os gusta la cebolla ya podéis imaginaros qué rico, con la textura suave de ella, melosa, el punto crujiente del hojaldre y esas virutas de jamón que son para hacerlas un homenaje. Y para acompañar, yo, una cervecita, que me lo pedía el cuerpo.
Con estos ingredientes salen 6 hojaldres. Pueden servirse fríos o calientes, personalmente me gustan mucho mas en frío porque queda el hojaldre crujientito y eso me encanta.


Ingredientes:
1 lámina (250gm de hojaldre)
1 cebolla morada mediana
1 cebolla blanca grande
85gm virutas de jamón
1 guindilla de cayena
aceite de oliva virgen extra
sal

Preparación:
Pelar la cebolla y cortarla en medias lunas no muy gruesas. Ponerla al fuego en una sartén antiadherente con la guindilla picadita, un chorretón de aceite de oliva virgen extra y un pellico de sal hasta que transparente y ablande.
Cortar cada lámina en tres rectángulos similares. Pinchar repetidamente cada uno con un tenedor, dejando sin pinchar un borde de aproximadamente 1cm de anchura para que al hornearse suba formando un marco.
Disponer la cebolla sobre la parte pinchada de los hojaldres y sobre ello colocar las virutas de jamón.
Introducir en el horno ya caliente a 200ºC y cocinar por espacio de unos 18-20 minutos.
Retirar y servir caliente o frío.
28. 03. 2011
En el libro “cocina para fiestas” encontré una receta de grisines de hierbas. Estaban elaborados con cayena muy picadita y hierbas de Provenza, y aunque otro día los probaré así lo que he hecho es servirme de su base (cantidades de agua, harina, levadura…) para preparar unos grisines de semillas. Integré las semillas en la masa, y seguramente quedarían más bonitos “rebozados” con ellas para que luzcan más, pero tenía miedo que las de lino que son tan pequeñitas, se me quemasen, así que no me atreví. Quedan muy ricos, y aunque cada uno me salió de un tamaño y de forma irregular, estoy muy contenta con el resultado.


Ingredientes:
150ml harina
80ml agua templada
¼ ct sal
1ct levadura seca de panadería
1ct semillas de lino
1Cd semillas de sésamo blanco
1Cd aceite de oliva virgen extra
Preparación:
Poner en un cuenco la harina, la sal, el agua, el aceite de oliva virgen extra y la levadura y mezclar bien con una mano. Amasar añadiendo las semillas hasta que la masa no se pegue a las manos.
Dejar reposar tapado con unos paños de cocina al abrigo durante unos 50 minutos.
Tomar porciones pequeñas de masa y formar los grisines (crecen algo después). Disponerlos sobre una placa de horno, mejor forrada con papel parafinado, y dejarlos reposar 10 minutos más al abrigo.
Introducir en el horno ya caliente a 200ºC y cocinar por 15 minutos.
Dejar enfriar bien antes de servir.
27. 03. 2011
La combinación de las nueces y el chocolate me encanta. Ya la he usado varias veces en el blog porque suele tener mucho éxito, por ejemplo en estas cookies o en esta tarta. Esta vez los he unido para preparar unos muffins, que resultan un estupendo desayuno o una apetecible merienda. Y es que son tan sencillos de hacer y tan ricos que no me he podido resistir. Con estas cantidades me han salido 16 muffins.

Ingredientes:
¾ taza de leche entera
¼ taza de aceite de girasol
1 y ¾ taza de harina
¼ taza de azúcar
1 huevo
2ct levadura en polvo
¾ taza de nueces peladas troceadas grandes
¼ taza de pepitas de chocolate


Preparación:
Poner en un cuenco el huebo batido y mezclarlo sin batir con el aceite y la leche.
En un cuenco de mayor tamaño poner la harina tamizada, el azúcar y la levadura. hacer un hueco en el centro y verter el contenido del primer cuenco sobre él. Mezclar suavemente sin batir ni amasar. Incorporar las nueces y el chocolate y seguir mezclando.
Repartir en capachillos para muffins o magdalenas, no llenado hasta más de 2/3 partes de su capacidad.
Introducir en el horno ya caliente a 200ºC y cocinar durante unos 20 minutos. Sacar y dejar reposar unos minutos en la misma fuente.
Desmoldar y dejar enfriar bien antes de servir.
25. 03. 2011
Los budines salados me gustan mucho; son fáciles de preparar, se comen muy fácilmente y aunque no tienen misterio alguno es una de esas preparaciones que me saben a festivo, quizá por la buena aceptación que tienen siempre. Esta vez los preparé con surimi y los serví rodeados de canónigos. Con estas cantidades me salieron 12 budines individuales.


Ingredientes:
450gm de surimi
4Cd colmadas de mayonesa
200ml leche entera
4 huevos medianos
100gm canónigos limpios
2Cd gel de vinagre balsámico a la naranja
6Cd aceite de oliva virgen extra
sal
Preparación:
Poner en un vaso de batidora el surimi, la mayonesa, los huevos cascados, la leche y un pellizco de sal. Triturar hasta obtener una mezcla homogénea con pequeños puntos de color, pero sin trocitos grandes.
Verter en moldes de silicona individuales o en flaneras y cocinar en el horno, al baño maría, durante unos 25 minutos o hasta que al pincharlos la aguja salga limpia.
Dejar enfriar muy bien antes de desmoldar.
Servir cada budín rodeado con unas ramitas de canónigo y servir en la mesa una salsera con una mezcla del aceite de oliva virgen extra, el gel de vinagre balsámico a la naranja y un pellizco de sal para que quien lo desee pueda aliñarse los canónigos.