26. 04. 2011
Si durante estos días aún no os habéis cansado de haber comido-visto-preparado torrijas, aquí os dejo las mías. La receta es similar a la que hacía mi madre, aunque éste nunca ha sido un dulce típico de Semana Santa para mi (en algunos lugares son muy típicas también de los días de Carnaval), era más bien algo que se comía cuando había sobrado algo de pan y como desayuno especial.


Ingredientes:
1 pan de un par de días antes
3 huevos grandes
2Cd ron añejo
1 y ½ tacita de leche entera
4Cd azúcar moreno de caña
3Cd azúcar vainillado
aceite de oliva
Preparación:
Batir los huevos con la leche, el ron y el azúcar moreno de caña.
Cortar el pan en rebanadas gruesas y bañarlas con la mezcla anterior. Dejar reposar unos minutos y dar vuelta al pan dejándolo reposar otro tanto, para que se empape bien del líquido.
Freír las torrijas en el aceite caliente hasta que se doren muy bien y sacar a una fuente con papel absorbente de cocina, para retirar el posible exceso de grasa.
Servir aún bien calientes y espolvoreadas generosamente con el azúcar avainillada.
25. 04. 2011

Ya tenemos la rúcula a plena producción y es una gozada eso de recolectar, lavar, escurrir y servir. ¡Algo bueno tenía que tener la primavera! No todo iba a ser el exceso de polen, los estornudos y los ojos llorosos que no me dejan leer todo lo que quisiera. Esta sencilla ensalada es la que me cené con la primera cosecha de rúcula de este año; pongo las cantidades para dos.


Ingredientes:
100gm de rúcula
3Cd queso cremoso de untar
2Cd semillas de sésamo
1Cd arándanos deshidratados
1Cd aceite de oliva virgen extra
1ct vinagre de frambuesas
una pizca de sal

Preparación:
Con una cucharita coger seis porciones de queso cremoso y rebozarlas rodándolas por un platito con el sésamo.
Lavar y escurrir la rúcula. Disponerla en dos platos y poner sobre ellas las bolitas de queso y sésamo y los arándanos.
En una tacita de café batir con un tenedor de postre el aceite con el vinagre y la sal y aderezar con ello la ensalada justo antes de servirla.
23. 04. 2011
Tenía pensado preparar algo más completo para presentarlo al CSC4, dedicado a los platos para picnic pero una vez más veo que se me echa el tiempo encima y como no quiero dejar de participar presento esta sencilla (pero riquísima) barra campera. En las fotografías de debajo podéis comprobar cómo crece a lo lato y a lo ancho desde la forma dada. Podéis rellenarlo de lo que más os apetezca pero sólo está riquísimo. Si soléis preparar pan es de lo más sencillo, no tiene misterio alguno. Mi idea era que la parte de harina de trigo del pan fuera integral, pero un accidente de última hora (ainssss) me obligó a hacerlo con harina blanca.

Ingredientes:
350gm harina de trigo + un poco más para enharinar la superficie de tabajo
150gm harina integral de centeno
4Cd semillas de sésamo blanco (sin tostar)
250ml de agua tibia
25gm levadura de panadería
1ct azúcar morena de caña
1ct sal
2ct aceite de oliva virgen extra


Preparación:
Poner en un cuenco los dos tipos de harinas mezclada con la levadura desmigada y en un hueco en el centro de las mismas el agua, la sal, el azúcar y el aceite. Mezclar bien y poner en una mesa o encimera ligeramente enharinada. Amasar durante unos 10 minutos o hasta tener una masa elástica pero que no se pegue a las manos.
Formar una bola con la masa, dejarla en el cuenco y cubrirla con unos paños limpios de cocina para dejarla reposar al abrigo durante aproximadamente una hora.
Pasado ese tiempo amasar nuevamente durante unos 7 minutos formar con el rodillo un rectángulo no muy plano. Enrollar desde un lado sobre si mismo para darle forma de barra.
Con un cuchillo de lama lisa mojada en agua fría hacer unos cortes superficiales en forma de rombos. Abrigar nuevamente con los paños y dejar reposar durante una hora o hasta que doble su volumen.
Espolvorear entonces con agua fría en spray primero y con las semillas de sésamo después.
Introducir en el horno ya caliente a 180ºC y hornear durante unos 25 minutos.
Dejar enfriar sobre una rejilla antes de comerlo.


22. 04. 2011
No sé si a todos los que fotografiáis comida os pasa lo mismo que a mi, pero hay dos tipos de comidas que me resultan especialmente complicadas de fotografiar, por un lado están las sopas, que me parece lo más complicado y con diferencia, sobre todo para que se vean sus ingredientes (lo que llamaríamos los tropezones) y no sólo un líquido en un plato. Y por otra parte todos los guisos o asados calientes que no quiero dejar enfriar antes de fotografiar y después comerlo recalentado. Lo siento pero me niego a comer recalentado por hacer una fotografía, prefiero quedarme sin hacerla, que al fin y al cabo una hace esto por afición y no le veo yo la gracia a comer recalentado. Como se suele decir “con las cosas de comer no se juega”. ¿Os pasa a vosotros?
Este rabo de ternera estofado estaba buenísimo, pero las fotografías no me han quedado todo lo bien que me hubiera gustado.


Ingredientes:
1Kg rabo de ternera troceado
200gm champiñones pequeños limpios
½ cebolla blanca dulce grande
½ pimiento rojo carnoso
4 dientes de ajo grandes
½ ct bayas de pimienta de colores
1 guindilla de cayena
2 hojas de laurel pequeñas
33cl de cerveza tipo pilsen
aceite de oliva virgen extra
sal
Preparación:
Preparar un majado con un pellizco de sal, la guindilla, la pimienta y los ajos pelados. Reservar.
Pelar la cebolla y picarla muy fina. Reservar.
Limpiar los champiñones y cortarlos en cuartos y el pimiento en daditos. Reservar ambos por separado.
Poner al fuego una olla rápida con un chorretón de aceite de oliva virgen extra, la cebolla, el pimiento y el majado y sofreír unos minutos hasta que empiece a tomar color. Añadir entonces la carne y los champiñones y mezclar bien rehogando junto unos instantes.
Bañar todo con la cerveza, añadir el laurel y cerrar la olla. Una vez suba la válvula bajar el fuego al mínimo y dejar cocinar durante unos 30 minutos (el tiempo variará en función del tipo de olla rápida empelada).
Abrir y servir.