Empieza la temporada de calabacines

31. 05. 2011


Aunque hoy en día podemos encontrarlos en el mercado todo el año, es ahora cuando comienza la temporada del calabacín, un vegetal que me encanta cocinar y degustar y del que hay muchísimas recetas en el blog. Ligero (no llega a las 30Kcal por cada 100gm) y con un altísimo porcentaje de agua en su composición, es uno de los reyes de la cocina estival.

Aquí va una breve recopilación de algunas recetas ya publicadas con este producto entre sus ingredientes. Es uno de los recopilatorios que más me ha costado hacer, elegiría muchas más.

 

* Calabacín rellenos de cerdo con setas al oporto: Aunque es un poco elaborada están tan rica que merece la pena dedicarle un rato.

* Ensalada del Magreb: Completa, riquísima y nutritiva.

* Tortilla de calabacín: No por básico y sencillo menos sabroso.

* Puré vegetal, recordando el verano: Sencillísimo, se prepara en un momentín y entra de miedo.

* Calabacín relleno de marisco: Sabroso, sabe a fiesta. Y no es tan complicado ni tan caro como pudiera parecer.

* Ensalada estival de langostinos: Fresquita y sugerente.

* Calabacines rellenos de ternera: Un delicioso plato principal.

* Pechuga de pollo rellena: Económico y muy rico.

* Ensalada de bacalao ahumado: Un entrante de temporada, riquísimo.

 

* Brochetas de calabacín y langostinos: Facilísimas, desaparecerán volando.

* Brochetas de hortalizas veraniegas: Para hacer a la plancha o a las brasas, como entrante o de acompañamiento del plato principal.

* Risotto de calabacín al azafrán: ¿hace falta decir lo bueno que está?

 



Amante despierto, de JR Ward

31. 05. 2011


Ya me he terminado de leer “Amante despierto”, al tercera entrega de la exitosa serie de JR Ward, La Hermandad de la Daga Negra. Más oscura que las anteriores, te engancha de principio a fin irremediablemente.

Zsadist es un tipo temible, incluso los demás miembros de la Hermandad de la Daga Negra procuran no confiarse en exceso en su presencia y trae por a su hermano gemelo, Phury, por el camino de la amargura. Pero es que Zsadist es en si mismo un pozo de amargura, exactamente la que desprende, la que le envuelve, le agarrota, de somete. Y es que este siniestro vampiro de apariencia letal y carácter tenebroso fue durante más de un siglo prisionero, esclavo de sangre, y lo que padeció en su cautiverio le fue despojando de todo lo que podía haber sido de haber llevado una vida normal. Humillado, abusado, violado, vejado, torturado, una y otra vez, año tras año, década tras década, sólo el afán de su gemelo logró salvarle al menos en cuerpo, porque su alma no ha hallado descanso ni libertad, no sabe vivir de modo normal, el peso de lo ocurrido es algo de lo que no se ha podido desprender, y ni siquiera sabría cómo hacerlo.

En las últimas semanas el único afán de Zsadist es buscar a Bella, la vampiresa vecina y amiga de Mary (protagonista de la novela anterior de la serie), secuestrada por los restrictotes. No sabe si está viva o muerta, pero él sabe bien lo que es estar cautivo y no dejará que a esa hembra le ocurra nada si puede evitarlo. Pero aunque logre liberarla viva, ¿podrá alguna vez superar su terrible pasado y liberarse de la tortura?

La novela me ha tenido en vilo de principio a fin aunque debo reconocer que en algunos momentos me ha saturado un poco tanto sexo enfermizo (el peso de los recuerdos de Zsadist, humillantes, dolientes, del abuso que sufrió durante tanto tiempo  principalmente pero no únicamente). Así y todo me ha gustado, es imposible no sentirse atrapada por esta novela sobrenatural de superación, oscuridad, peligro, aventura, romance, pasión, secretos, amistad, lealtad e intriga.

Aunque ya conocíamos a ambos personajes de las anteriores entregas de la serie, es aquí donde toman el protagonismo y donde tenemos el momento y el espacio necesario para descubrirles realmente, con especial atención, claro, a Zsadist, del que tanto su pasado como su persona son todo un misterio repleto de oscuros secretos.

La novela consta de 471 páginas y en España podemos encontrarla publicada por Manderley por 17 euros o en Punto de lectura (formato bolsillo) por 8,95 euros.



Ensalada marinera de tres arroces

30. 05. 2011


Cuanto más pruebo esta mezcla de tres arroces, más me gusta. No sé si estoy pasándome de pesada con ella pero desde que compré el primer paquete rara es la semana que no la uso al menos una vez. Esta vez, de nuevo, en forma de ensalada, que entra de cine.

 

Ingredientes:

150gm de mezcla de tres arroces (rojo, salvaje y largo)
1 lata de mejillones al natural
1 remolacha cocida mediana
1 pepinillo en vinagre grande
1 zanahoria grande
½ Cd aceitunas negras picadas finas
½ Cd aceitunas verdes picadas finas
2Cd aceite de oliva virgen extra
1Cd gel de balsámico a la naranja
sal

 

Preparación:

Cocer el arroz tal y como se indica en su envase.

Pelar la remolacha y la zanahoria y picarlas en daditos. Mezclar en un cuenco con las aceitunas y el pepinillo igualmente picado muy fino.

Escurrir muy bien los mejillones de su líquido de conservación y ponerlo en el cuenco junto con el arroz también escurrido y mezclar bien.

Aderezar con un pellizco de sal, el gel de balsámico a la naranja y el aceite de oliva virgen extra y mezclar bien antes de servir.



Huevos escalfados con verduritas

28. 05. 2011


Este año sólo tenemos unas pocas plantas de guisantes de jardín en el huerto. Por el clima recio de esta parte de Castilla se dan más terminando la primavera que empezándola y no interesa sembrar muchos porque su tiempo en la tierra se solapa con plantas de verano como los tomates, pimientos, calabacines… y no sale a cuenta teniendo una espacio más o menos reducido ocuparlo con ellos, pero nos gustan tanto que siempre les reservamos un hueco, aunque luego den a pocos. Nos gusta cogerlos cuando todavía no son muy grandes, para que estén tan dulces y tan tiernos que comidos crudos estén deliciosos. No merece la pena tenerlos caseros y dejarlos engordar y endurecer, sería una lástima. Con unos pocos que cogimos ayer, preparé esta cazuela que véis, las alcachofas usé de bote porque no tenía en ese momento frescas, pero igualmente estaban riquísimas.

 

Ingredientes:

300gm guisante en vaina
2 botes pequeños (350gm cada uno) de corazones de alcachofa en conserva
150gm de jamón en daditos pequeños
4 huevos medianos
200ml caldo vegetal suave
2Cd aceite de oliva virgen extra
1 guindilla de cayena
sal

Preparación:

Desgranar los guisantes y reservarlos.

Poner al fuego una paella o una sartén con el aceite de oliva virgen extra, el jamón y los guisantes y saltearlos 2-3 minutos. Incorporar entonces las alcachofas bien escurridas y rehogar un par de minutos más. Bañar con el caldo y cuando rompa a hervir cascar los huevos, poniendo una pizquita de sal sobre las yemas de los mismos. Dejar cocinar a fuego medio hasta que los huevos cuajen (la clara, mejor dejar la yema para poderla untar).

Servir recién hecho.

 



Budines de arroz

27. 05. 2011


Después de lo contenta que me puse con la tarta de arroz (aquí) tenía muchas ganas de preparar algo sólo con el relleno o al menos con algo muy similar al relleno. Y así pensé en estos budines, que nos han encantado. No tengo foto del corte pero es cremoso y suave aunque cuajado, muy bonito. Si os animáis ya lo veréis. Tengo intención de hacer más postres con harina de arroz, a ver si tengo suerte y me van saliendo así de ricos, que con los experimentos nunca se sabe. Os animo a prepararlos, creo que os va a encantar. Y de verdad que están buenísimos y no necesitan ni vainilla, ni canela, ni cacao… porque el sabor que le aporta la harina de arroz es increíble, si no la habéis usado nunca os va a sorprender.

 

Con estas cantidades me salieron cinco budines individuales pero están tan ricos que te quedas con las ganas de repetir.

Ingredientes:

200ml nata (30%MG)
2 huevos medianos
8Cd harina de arroz
6Cd azúcar

 

Preparación:

Poner todos los ingredientes en un cuenco y batirlos bien hasta lograr una mezcla fina y homogénea: verter en 5 moldes individuales de silicona o en flaneras individuales. Disponer éstas en una fuente apta para horno con agua, para cocinarlos al baño maría.

Hornearlos al baño maria durante 30 minutos o hasta que estén cuajados. Dejar enfriar muy bien antes de desmoldar y servir.

 



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