Banderillas de langostinos y huevitos de codorniz

26. 01. 2012


Tenía pendiente de subir esta receta porque la foto no le hace mucha justicia; de noche, poca luz y queriendo tener todo a punto antes de que nos reuniéramos todos en torno a la mesa. Pero estaban muy ricas y desaparecieron volando, así que no quiero dejar de subirla al blog a pesar de todo.

Ingredientes:

24 huevitos de codorniz
24 langostinos cocidos medianos
los granos de media granada hermosa
1 zanahoria grande
1Cd aceitunas negras deshuesadas
2Cd aceite de oliva virgen extra
1ct salsa lea&perrins
una pizca de sal

Preparación:

Cocer los huevitos en agua hirviendo durante 4 minutos, enfriar muy bien y pelar.

Pelar los langostinos y dejar las colas bien limpias.

Ensartar envarillas cortas de bambú para brochetas una cola de langostino, un huevito, otra cola de langostino y otro huevito. Disponer en una fuente grande o en varias individuales.

En un cuenco poner los granos de granada, la zanahoria pelada y picada en daditos, las aceitunas picadita, una pizca de sal, el aceite de oliva virgen extra y la salsa perrins. Aderezar con ello, muy generosamente, las banderillas y servir.



Tarta de coco

25. 01. 2012


Hoy es el cumpleaños de mi abuelo B. Cumple 90 años y en plenitud de facultades, que ya me gustaría a mi llegar a esa edad con la salud y la cabeza así de bien, que hay gente muchísimo más joven que no tiene ni la mitad de conversación. Como estoy un poco lejos no le va a llegar esta tarta, pero va en su honor. ¡Por ti, abuelo, porque te lo mereces!

Ingredientes:

una lámina (230gm) de masa quebrada
350ml de leche evaporada
2 huevos medianos
60gm coco deshidratado rallado
4Cd azúcar moreno de caña
4Cd harina de arroz
2Cd Elixir Bacardí

Preparación:

Forrar el interior de un molde de silicona tipo quiche con la masa quebrada, los bordes doblados hacia dentro. Con cuidado de no estropear el molde, pinchar repetidamente la base de la masa para que al hornear no suba.

Poner en un cuenco grande la mitad del coco rallado, los huevos cascados, la leche evaporada, el azúcar moreno de caña, la harina de arroz y el Elixir Bacardí. Batir con la batidora hasta obtener una mezcla homogénea y verter sobre la masa.

Introducir en el horno ya caliente a 200ºC y cocinar durante 35 minutos. Dejar enfriar muy bien antes de desmoldar.

Espolvorear con el resto del coco rallado y servir.

Notas:

* La leche evaporada influye mucho en la textura, sabor y dulzor del resultado final.  Si utilizas otro tipo de leche o nata tendrás que rectificar la cantidad de azúcar empleado.

* La harina de arroz no es equiparable ni en sabor ni en dulzor con otras harinas como la de trigo o la refinada de maíz (tipo Maicena). La textura cambiará algo si usas de las otras pero el sabor lo hará  bastante y bajará mucho el punto de dulzor del conjunto.

* El Elixir Bacardí da un levísimo toque acaramelado al conjunto. Puedes probar a añadirle algo de caramelo líquido como sustituto mejor que emplear otro tipo de ron.

* El azúcar moreno de caña aporta unos matices de sabor muy diferentes al azúcar blanquilla. Merece la pena emplear el primero.



Hojaldritos de champiñones

24. 01. 2012


Tener siempre en casa una lámina de hojaldre (fresco o congelado) es una buena idea que te puede sacar de muchos apuros, servir tanto para preparar platos dulces como salados, ayudarte a reciclar comida sobrante…  todo con un trabajo y tiempo mínimos. Y es que es tremendamente versátil.  Esta vez yo preparé unos hojaldritos de picoteo facilísimos y muy ricos.

Ingredientes:

una lámina (250gm) de hojaldre fresco
225gm de champiñones limpios
50gm de panceta adobada curada en lonchas finas
una pizca de sal
aceite de oliva virgen extra

Preparación:

Extender la lámina de hojaldre y cortarla en 20 cuadrados de similar tamaño. Pincharlos repetidamente dejando sin pinchar un marco de unos 3-4mm.  Disponerlos sobre una placa de horno con papel parafinado, sin que se toquen unos con otros.

Laminar no demasiado finos los champiñones y repartir sobre los cuadrados de hojaldre. Sazonar muy ligeramente (luego la panceta aporta más sazón) y aderezar con el aceite de oliva virgen extra en spray.

Cortar la panceta en cuadrados o en  tiras y repartirla sobre los champiñones.

Introducir en el horno ya caliente a 200ºC y cocinar durante 20 minutos.

Servir calientes o fríos.



Entre tonos de gris, de Ruta Sepetys

24. 01. 2012


Hay libros que antes de empezarlos ya sabes que te van a gustar. “Entre tonos de gris” , de Ruta Sepetys, me atrajo desde que supe de su existencia y aunque sabía que sería un libro duro, también sabía que me llenaría  (como así ha sido) y puedo deciros que creo que será uno de esos libros que nunca podré olvidar.

14 de Junio de 1941, Kaunas, Lituania. Lina tiene 15 años y un enorme talento para el dibujo y la pintura. Se emociona con la obra de Munch, tiene muchos proyectos e ilusiones y vive en una familia cálida y acogedora que alimenta sus inquietudes. Pero una noche los soldados de la NKVD (lo que posteriormente sería la KGB) irrumpen en su hogar y se llevan a Lina, su madre Elena y su hermano menor, Jonas (su padre había desaparecido horas antes) y la vida, los proyectos y el futuro de Lina camiban irremediablemente y de la peor manera, para siempre.

Lina y su familia, como millones de lituanos (y letones, estonios y finlandeses) son arrancados a la fuerza de su hogar y de sus vidas por orden de Stalin y enviados a un mundo de horror, privaciones, humillación y dureza extrema, a un obligado éxodo hacia un lugar desconocido, a un futuro incierto, donde la joven conocerá lo mejor y lo peor del ser humano para sus congéneres.

Como tantos, tantísimos otros, Lina y su familia comienzan un viaje a la sinrazón de la maldad humana desde los vagones para ganado de una estación de tren. Pero Lina no dejará que los que le robaron todo le roben también su alma y a su lado veremos como aún tras la más profunda oscuridad asoma la luz.

La novela es una puerta abierta a la historia, con mayúscula y con minúscula, la Historia de la humanidad y la historia de los seres humanos. Una historia que quizá muchos sepamos que existe pero que no podemos llegar a imaginarnos desde nuestra vida actual y que no debe caer en el olvido para no repetir los errores del pasado.

Me leí la novela en unas pocas horas. Empecé después de cenar y acabé de madrugada, exhausta y emocionada. No era mi intención leerla del tirón, pero creo que es imposible hacerlo de otro modo. De vez en cuando al terminar un capítulo (son muy cortos) cerraba el libro. Uno o dos minutos después lo volvía a abrir. Imposible no hacerlo. Respirar, contemplar la comodidad de mi habitación y tomar conciencia del lugar, y regresar al viaje de Lina, a Siberia, al Polo Norte, a ese pasado no tan lejano (ni en tiempo ni en distancia) como para leerlo como simple ficción. Demasiadas personas lo padecieron en realidad.

Que no os asuste la palabra dureza, creo que en este caso no hay nada peor que no querer saber, que esconder la cabeza como el avestruz. Las personas que como la protagonista de esta historia vivieron aquella realidad no merecen que sea olvidada, no merecen el triunfo de sus opresores en su batalla por borrar de la memoria la vida de tanta gente. Y en esta novela magistral podemos encontrar la fuerza para luchar por sobrevivir venga lo que venga, caiga lo que caiga, como su protagonista, que no se deja vencer pese a todo.

Una novela redonda que os recomiendo fervientemente. Todo lo que diga de ella, es poco. Imprescindible.

Publicada en España por Maeva, consta de 288 páginas y su precio es de 16,90 euros en formato libro y de 9,99 euros en eBook.



Pan enlazado

22. 01. 2012


No se me ocurre mejor compañía para un buen embutido que un buen pan. Si acaso se busca un encuentro a tres, entonces ya dejamos sitio también para la caña o el vino (según gustos y pasiones). Hace unos días (aquí) os contaba lo que Embutidos España me había enviado para probar y comentar y demasiada fuerza de voluntad tuve para no abrir antes el sobre de lomo gran reserva. Riquísimo. Y para acompañarlo, preparé este pan enlazado que os traigo hoy. ¿Os animáis?

 

Ingredientes:

250gm de masa madre líquida
450gm harina de fuerza + un poco más para la superficie de trabajo
50gm harina de centeno
50gm harina de avena (copos de avena molidos en molinillo)
250ml agua templada
2ct sal
2ct azúcar morena de caña
1 y ½ Cd aceite de oliva virgen extra frutado

Preparación:

Poner en un cuenco grande la masa madre líquida con el agua, la sal, el azúcar y el aceite de oliva virgen extra e ir añadiendo con una mano las harinas mientras con la otra se va mezclando. Una vez tenga una consistencia que se pueda trabajar bien, amasar en una superficie de tabajo ligeramente enharinada hasta lograr una masa manejable que no se pegue a las manos.

Formar una bola y dejar reposar bien abrigada  al calor, fuera de corrientes de aire, durante unas 2-3 horas.

Amasar para hacer perder el aire a la masa y dividir en cinco porciones iguales. Hacer un cordón con cada una de ellas de unos 30cm de largo. Trenzarlos o enlazarlos entre si y disponer sobre una placa de horno.

Abrigar de nuevo la masa y dejarla reposar al calor hasta que doble su tamaño (yo lo tuve cerca de 4 horas).

Introducir en el horno ya caliente a 225ºC y hornear durante unos 30 minutos.



«« Post anteriores | Siguientes posts »»