10. 08. 2010
Aunque durante mucho tiempo el cine ha sido una de mis aficiones favoritos, lo cierto es que desde hace un montón pensar en sentarme en una sala de cine o frente al televisor para ver una película me daba una tremenda pereza, no sé demasiado bien por qué. Pero hace unos días tomé prestado en la biblioteca “una familia con clase”, y ayer, aprovechando el tremendo calor y que estaba sola en casa me planté en el sofá con un GT fresquito y unas fresas con chocolate (¿qué dirán los sumillers de esta combinación?) y me dispuse a pasar un rato relajante con una película de sobremesa.

No sé si será porque hace mucho que no veía en este plan una película, pero lo cierto es que lo pasé en grande. Con una sonrisa en los labios y algún que otro momento emotivo disfruté como una enana de esta irónica película sobre el amor, la hipocresía, la familia, las apariencias y el valor de ser una misma.
Un siempre atractivo Colin Firth (aquí desencantado e indolente a la espera de una chispa que le devuelva el placer de vivir), una bellísima Jessica Biel (impresionantemente sexy Larita, protagonista absoluta de la cinta), una siempre creíble Kristin Scott Thomas (puedes llegar a odiarla, ¡cómo borda el papel de suegra cabrona y de señora “bien” hipócrita) son la parte más visible del reparto de esta película.
Cuando el joven John Whittaker regresa a Inglaterra casado con la sexy e inclasificable Larita, una americana viuda, su familia y muy especialmente su madre, no les pondrán las cosas nada fáciles a la pareja.
Si disponéis de hora y media, os la recomiendo. Yo, la he disfrutado un montón.
05. 08. 2010
Si, definitivamente, los book trailers están de moda. En la era de la imagen y el sonido, incluso las novelas se promocionan de esta forma. Es lógico, estamos acostumbrados al medio, nos atrae, nos llama, despierta nuestros sentidos y es una buena forma de hacernos desear leer una novela. Las autoras españolas no son ajenas a ello y utilizan este atractivo recurso para dar a conocer sus obras. El último que he visto es el de “El amuleto”, de Cristina Carretero, ¿realmente puedes ver el video y no sentir deseos de leer la novela?
Uno de los primeros book trailers que si, si no el primero, fue el de “Bajo el cielo de Montana”, de Mar Carrión (quien, por cierto, parece estar a punto de ver editada una nueva obra suya). Desde entonces mucho ha llovido y preciosas novelas como “Entre sueños”, de Ángeles Ibirika (aquí) o “Amaneceres cautivos”, de Nieves Hidalgo (aquí) cuentan con book trailers más que interesantes.
Pero no sólo en España se ven, novelas tan afamadas y galardonadas como Química Perfecta, de Simone Elkeles (aquí) cuenta no con uno si no con varios book trailers. Y es que muchas veces además del oficial, los fans de la novela se esmeran por poner su talento y creatividad a trabajar con más o menos acierto y dar a conocer su resumen videográfico de la obra.
Y tú, ¿qué opinas de los book trailers? ¿Has visto alguno que te haya inducido a comprar la novela que promociona? ¿Te atreverías a crear uno para tu novela favorita?
02. 06. 2010
Yo soy una de esas personas que cuando algo me gusta, no me canso de ello. Si un libro me gusta mucho, disfruto releyéndolo igual o más que cuando lo descubrí, si una receta de cocina nos entusiasma, la repito cada tanto, si una película me encandila, vuelvo a verla al cabo de unos meses sin importar cuántas acumule ya viéndola, porque la sigo disfrutando como la primera vez. Una de esas películas que me gusta ver de tanto en tanto es “Beautiful girls”, una película coral (¿drama? ¿Comedia? Diría que ambas) que Ted Demme dirigió allá por 1996 (¡lo que ha llovido, madre mía!).
Willy (Timothy Hutton) tiene 29 años y está en ese punto de su vida en que debe elegir si seguir llevando una vida despreocupada, convertirse en un eterno joven quizá con cierto complejo de Peter Pan o madurar y adquirir ciertas responsabilidades, enfrentarse a la vida de otro modo, tal vez olvidar sus sueños. Sin hallar equilibrio entre ambas posibilidades y sin tener muy claro lo que quiere, la ocasión de posponer decisiones vitales (¿dejar de tocar el piano en pequeños tugurios para buscarse un trabajo “más serio”? ¿Comprometerse seriamente con su novia u olvidarse de ella para siempre?) se presenta en forma de reunión de antiguos compañeros del instituto. Así decide viajar a la pequeña ciudad de Nueva Inglaterra de la que es originario y pasar allí unos días antes de la misma, disfrutando con los viejos amigos.
Instalado en la casa familiar (en la que viven su padre y su hermano menor, David Arquette, dos hombres que ya son extraños para él, a los que no comprende y que no saben mostrar sus sentimientos), el reencuentro con los viejos amigos y la aparición de su adolescente vecina (jovencísima y guapísima Natalie Portman) le ayudarán sin proponérselo a abrirle una luz, a vislumbrar el camino que quiere seguir en la vida.
Así, en un drama lleno de risas y sonrisas (¿Existe la palabra come-drama? ¿Hay alguna que lo defina? umm, ahora no caigo…) descubrimos a los amigos de Willy entre los que están el amigo mujeriego (Matt Dillon, me encanta) que engaña a su novia (dulce y triste Mira Sorvino) con una mujer casada que fue su novia en la adolescencia (Lauren Holly), la amiga feminista y reivindicativa (Rosie O´Donell, que también me encanta), un inmaduro Michael Rappaport al que su novia vegetariana (Martha Plimpton) ha plantado para irse con un carnicero, un apacible pareja de casados (Noah Emmerich es el marido) con dos hijos pequeños… y una impresionante Uma Thurman en un personaje encantador, una joven que visita a su primo y conoce así a la pandilla.
En unos pocos días y viendo la vida de sus amigos, Willy decide qué es lo que quiere y lo que no quiere que sea su vida. Sin pretenderlo en ello influirán sobre todos dos mujeres muy diferentes entre si, los personajes de Uma Thurman (una visitante ocasional con las cosas muy claras y un atractivo que le nace de dentro) y Natalie Portman (una adolescente con un enorme potencial y mucho encanto natural).
Seguramente todavía vendan el DVD, y si aún no la habéis visto, nunca es tarde para disfrutarla. Una historia amena, a ratos triste pero también muy divertida, llena de rostros conocidos y encanto.
29. 03. 2010
El próximo 4 de Junio se estrena en España la primera película de Miley Cyrus (ídolo infantil casi más que juvenil) al margen de su papel de Hannah Montana: “La última canción”. Basada en la novela homónima de Nicholas Sparks (quien también se ha encargado de la adaptación del guión), ésta se publicó el 8 de Marzo de la mano de Roca Editorial. Una preciosa historia, sencilla y conmovedora, que me ha gustado mucho.

Al comienzo del verano, Ronnie y su hermano menor, Jonah (de 17 y 10 años, respectivamente) dejan Nueva York para viajar a un pueblo costero de Carolina del Norte, donde vive su padre, para pasar unas semanas con él. Desde que Steve y Kim (los padres de Ronnie y Jonah) se divorciaron, nada ha sido igual en la familia. Ronnie lleva tres años sin hablar a su padre y lo último que desea es pasar el verano con él. Ambos compartían muchas cosas, entre ellas su amor por la música (Steve era profesor en Julliard y fue quien enseñó a su hija a tocar el piano, juntos componían canciones y
tocaban a menudo), pero desde entonces Ronnie no ha vuelto a tocar. Su vida se ha vuelto un caos y aunque era una buena chica ha dado a su madre más de un disgusto, convirtiéndose a menudo en una muchacha difícil.
Steve fue profesor de piano en Julliard y concertista. Desde tres años atrás vive en el mismo pueblo que le vio nacer y a donde nunca creyó que regresaría. Instalado en una pequeña casita frente a la playa, construye un vitral para la iglesia de la localidad, que quedó destruida en un incendio unos pocos meses antes. Las semanas que va a pasar con sus hijos son su mayor ilusión, y aunque Jonah está entusiasmado con poder pasar tiempo con él, sabe que Ronnie no se lo va a poner nada fácil.
El verano va a ser muy diferente a lo que Ronnie de había imaginado. No sólo la relación con su padre cambiará, si no que además conocerá a Will, de quien se enamorará sin remedio.
Me ha encantado esta novela sensible pero no sensiblera, que nos habla del amor (del primer amor de pareja, del amor entre padres e hijos, entre hermanos, del amor en general) de un modo encantador y que es, de las que he leído hasta ahora del autor, la que más me ha gustado.
Aunque la protagonista es una chica que está abandonando la infancia para adentrarse en la vida adulta, no es lo que yo definiría como una novela juvenil, si no una historia bien contada y apta para todas las edades. Os la recomiendo.
La novela consta de 444 páginas y su precio es de 19 euros.
19. 08. 2009
Se cumplen 30 años de vida de una de las películas más irreverentes, irónicas, divertidas y memorables del cine británico: “La vida de Brian”. Y a mi me sigue haciendo la misma gracia cada vez que la veo.
Brian nació en Judea el mismo día que Jesucristo, una coincidencia que marcó toda su vida… y su muerte. Con esta base argumental, los Monty Python nos ofrecen una película con escenas hilarantes que ya han pasado a la historia del cine.
La primera vez que vi esta película era adolescente y había oído mencionarla, así que la alquilé en el videoclub. ¡En la vida me había reído tanto en el salón de casa de mis padres! Mi madre aguantó unos 15 minutos de película, que le parecieron una abominación y una chorrada y no entendía por qué me hacían tanta gracia, pero yo sigo sin entender cómo pudo no gustarla porque yo la sigo disfrutando cada vez.
El humor (a veces fino, a veces grosero, pero siempre inteligente y satírico) de la película nos hace encadenar carcajada con carcajada.
Es difícil escoger una escena preferida (más bien serían unas cuantas) en cualquier película que nos guste, pero en esta me parece imposible: desde la llegada de los Reyes Magos a la Crucifixión, pasando por los “guerrilleros” conspirando en su asamblea, el eremita en el desierto o tantas otras, no puedo decantarme sólo por una. Quizá la más imitada sea la escena de los romanos tratando de aguantar la risa frente a su líder (si, ese que conocía al esposo de “Incontinencia suma”, por cierto, que recuerdo un bar de Vitoria que servía un chupito con este nombre, no sé si seguirán existiendo ni el bar ni el chupito) y la más conocida la de la lapidación.
Es la típica película que ves una y otra vez, que te sabes un montón de frases y diálogos (“¿lapidación o crucifixión?”) y que a pesar de ello, o quizá precisamente por ello, te hace partirte de risa.
¿Puede haber mejor homenaje a la película en estos días de reposiciones de porquería hasta la saciedad y de telebasura hasta el extremo que encender el DVD y disfrutarla una vez más? ¿Conocéis “La vida de Brian“? ¿Cuál es vuestra escena preferida de esta película, si es que podéis escoger sólo una?
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