Día Mundial de la Fibromialgia

12. 05. 2008


Hoy se celebra el Día Mundial de la Fibromialgia, una enfermedad de la que aún no se sabe demasiado y que es muy difícil de diagnosticar, y que cambia radicalmente la vida de quien la padece.

Quienes tenemos (o hemos tenido) cerca un enfermo de fibromialgia, sabemos lo difícil que es llevar esta enfermedad día a día, y como al menos tiene ahora un nombre lo que hace unos años era sólo incomprensión, cuando los familiares y amigos decían aquello de “lo que tienes que hacer es salir y distraerte, para quitarte la depresión” (“señora, depresión me entra de escucharla, lo mío es físico y no mental, la ayuda que yo necesito es la de un médico, no la de un psicólogo ni la de un psiquiatra, por suerte o por desgracia”). Y cuando los médico rebotaban de un especialista a otro a los enfermos sin darles ni un remedio válido.

Aún hoy es todavía muy difícil de diagnosticar, y no hay más solución que la de tratar de hacer más llevadero el día a día de los enfermos, lo cual ya es algo. Tratamientos integrados, ejercicios suaves muy específicos, técnicas de relajación y medicamentos contra el dolor, un cuidado importante de la alimentación y descanso, mucho descanso y de calidad (siempre que sea posible).

Esa fatiga continua, el agotamiento mental o el intenso dolor muscular, son sólo algunos de sus síntomas.

En este día, los familiares de enfermos de fibromialgia, sólo pedimos que se investigue más sobre esta enfermedad para poder mejorar la calidad de vida de los afectados. Y esperamos que pronto se encuentren soluciones para combatirla.



Alergia primaveral

23. 05. 2007


Ojos llorosos, congestión nasal, picores, moquera, estornudos, ataques de asma, ronchas en la piel… Son solo algunos de los síntomas de las alergias primaverales a los pólenes de diferentes especies (fundamentalmente gramíneas, olivo y ulmáceas).

 

En plena época de polinización, los alérgicos poco podemos hacer salvo prepararnos para sufrir y esperar que éste año (por desgracias no es el caso del 2007) la cosa venga suave. Pero siempre hay algunas cosas que debemos tener en cuenta para minimizar, en la medida de lo posible, sus efectos sobre nuestro organismo:

 

-No salir de casa (o, al menos, no pasear cerca del campo o de parques urbanos) entre las siete de la tarde y las once de la mañana.

 

-No tender la ropa en balcones abiertos los días de mayor concentración polínica.

 

-Evitar, en la medida de lo posible, ventilar la casa mucho tiempo. Mejor utilizar un aire acondicionado con filtro para pólenes.

 

-En los viajes en coche, deja las ventanas cerradas. La mejor alternativa es, como para las casas, el aire acondicionado con filtro para pólenes.

 

-Usa gafas de sol cuando salgas a la calle, protegerás parcialmente tus ojos de las partículas de polen.

 

¿Conoces algún otro truco para sobrellevar la alergia lo mejor posible?



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