La pechuga de pollo al pesto es una receta muy sencilla con una chispa increíble y una gran potencia de sabor. Es una forma muy fácil de convertir unos simples filetes de pollo en un bocado delicioso, en una preparación colorida y aromática.

La pechuga es la parte más magra del pollo y cuando se cocina a la plancha o asada es de lo más saludable y baja en calorías, unas características que para muchas personas la convierten en algo triste o insípido. Pero con pocos ingredientes y sin apenas trabajo se puede convertir en toda una fiesta de sabor.
Esta pechuga de pollo al pesto es un buen ejemplo, pero no es el único. En el blog puedes encontrar otras recetas estupendas en las que este corte de carne es el ingrediente principal, como el pollo con salsa de naranja y uvas pasas que también es estupendo para esta época del año. Aunque esta receta de hoy se puede preparar en cualquier estación.
Ahora que ya el tiempo es fresco en algunos sitios y directamente frío en otros, hay muchas formas ricas de completar el menú en el que este plato sería el principal. Una buena sopa o una crema de verduras antes y un postre de fruta de postre, le vienen de cine. Por ejemplo, una sopa de setas y pasta y para abrir el menú y unas peras con nueces y miel de romero para cerrarlo.

Pero volvamos a la receta de pechuga de pollo al pesto, en el que esta salsa tradicional aporta sabor y da jugosidad. Junto con ellos hay otro ingrediente que aporta sabor y una textura diferente y que se complementa con ellos a la perfección: los orejones de albaricoque o albaricoques secos. En este caso no están cocinados, simplemente van troceados, crudos. Y prepárate, porque comer un bocado que incluya todos los ingredientes es una explosión de sabor.
La salsa pesto la puedes hacer en casa o comprarla preparada de calidad. En verano es más fácil disponer de albahaca fresca, en cuanto llega el frío si está a la intemperie sufre más. La comprada es un buen recurso entonces.
Pechuga de pollo al pesto
Con estas cantidades tienes para 4 raciones de pechuga de pollo al pesto como las que ves en las fotografías.

Ingredientes para preparar un sencillo y delicioso plato de pollo con pesto
8 filetes de pechuga de pollo pequeños o 4 grandes (unos 150 gramos por persona)
6 cucharadas de salsa pesto
8 orejones de albaricoque (albaricoques secos deshuesados)
1 cucharadita de aceite de oliva
sal
Cómo hacer pechuga de pollo al pesto
Sazona los filetes de pollo y pon a calentar una plancha de cocina con el aceite de oliva en hilos. Si es una plancha eléctrica añade solo unas gotas o un poco con spray, no necesitarás más.
Cocina a fuego fuerte la pechuga 3-4 minutos por cada lado, hasta que quede doradita, pero sin que quede seca.
Mientras se cocina el pollo, pica en daditos los orejones de albaricoque.
Sacar los filetes a platos individuales de servicios y extiende la salsa pesto sobre ellos, sin llegar a cubrirlos del todo. Reparte por encima los daditos de orejones de albaricoque y sirve la pechuga de pollo al pesto enseguida, antes de que se enfríe.





Que buena idea.Tiene que estar muy rico.