Gente normal, de Sally Rooney, es una novela que me ha gustado mucho. Ya conocía la historia porque he visto la serie Normal people basada en ella, y es una versión muy fiel a la misma. Pero me ha encantado leerlo y meterme más en el interior de los personajes.
Gente normal, de Sally Rooney: de qué va
Oeste de Irlanda. Connell y Marianne son compañeros de clase, pero sus vidas tienen muy poco que ver y en el instituto nunca cruzan una palabra.
Deportista y buen estudiante, Connell es popular y siempre está rodeado de amigos y amigas. Marianne lleva una vida solitaria y cuando sus compañeros le dirigen la palabra nunca es para algo bueno. Connell vive en una pequeña casa con su madre, Lorraine, quien se quedó embarazada de él con 17 años. Marianne vive en una mansión con su hermano mayor y con su madre, una adinerada abogada viuda. Lorraine confía en Connell y le da mucha libertad. El fallecido padre de Marianne les maltrataba y el hermano de esta sigue el mismo camino.
Lorraine acude varios días por semana a limpiar a casa de Marianne. Connell estuvo trabajando para sacarse el carnet de conducir y comprar un coche, para que su madre no tenga que hacer todos los trayectos a pie. Por eso últimamente va mucho a casa de Marianne después de clase a recoger a Lorraine. Y al coincidir con Marianne, empiezan a hablar y eso deriva en una relación íntima. En una de la que nadie salvo ellos dos sabe nada, porque la dinámica en el insituto no cambia, en él siguen actuando como siempre, ignorándose mutuamente.
Mi opinión sobre la novela de Sally Rooney Gente normal
Gente normal se autodefine como una historia agridulce, y lo cierto es que en muchos momentos es bastante más agria que dulce. A lo largo de varios años seguimos la relación de Connel y Marianne, su crecimiento como personas y su desarrollo emocional, en el que ambos tienen una enorme influencia sobre el otro.
¿Es suficiente con amar a alguien y que ese alguien te ame para construir una relación sólida y madura juntos y llevar una vida feliz? Amor y desamor, sexo y olvido, traiciones, recelos, amistad, apoyo, miedos, dolor, poder… El deseo de amar y de ser amado, de entender y ser comprendido. Gente normal está lleno de malos entendidos, de decisiones dudosas, de inseguridades, de momentos de pérdida y encuentro que lo ponen en duda.
Es complicado hablar mucho de ella sin revelar nada, pero quiero destacar que es fácil empatizar con ambos protagonistas a pesar de sus decisiones erróneas y de que su edad y circunstancias me son tan ajenas. Te metes en la historia al instante y hasta el final.
La novela es muy fácil de leer, resulta adictiva, ágil y fluída. Pero según el bagaje personal y emocional de cada uno, en algunos momentos puede llegar a ser algo difícil de digerir. No obstante, yo he disfrutado mucho con esta historia y no puedo hacer menos que recomendar su lectura. Eso sí, si no has visto aún las serie lo ideal es leer primero la novela y ver la serie después.



