Hoy traigo un postre veraniego, refrescante y sabroso: copas cremosas con arándanos azules. Mucho más ligeras que un helado, más fáciles de preparar y considerablemente más saludables. E igual de ideales para servir como postre en los días cálidos de verano y rebajar la temperatura corporal.

En esta época del año apetecen postres, meriendas o tentempiés fríos. En casa podemos dejar hechas preparaciones así y evitar el consumo de ultraprocesados llenos de grasas malas, aditivos y cantidades excesivas de azúcares.
Yo he preparado las copas cremosas con arándanos azules para servir como postre. Pero me parecen perfectas también para tomar a media tarde, con el calor apretando, a modo de merienda, si es que estás en casa a esas horas.
Prepararlo es muy fácil, con la ventaja añadida de que no necesitas ningún aparato especial de cocina: ni heladera, ni robot procesador de alimentos, ni batidora. Es todo mucho más sencillo. Así que si estás en una casa de veraneo con poco menaje o te acabas de independizar y tienes lo justo para el día a día, puedes prepararlo igual.
Procura elegir unos arándanos azules de calibre grueso, gorditos y jugosos. Lo vas a agradecer al comerlo. Su punto ácido se equilibra con el dulzor moderado de la crema y el conjunto es muy agradable, ayuda mucho a quitar la sensación de sed.
Copas cremosas con arándanos azules: receta fresca para el verano.
Con estas cantidades tienes para preparar 6 raciones como las de las fotografías. Una persona adulta se toma una tranquilamente. Si es como tentempié igual se queda con ganas de más, pero más por gula que porque sea poco.

Ingredientes para preparar copas cremosas con arándanos azules.
1 litro de yogur griego
4 cucharadas de queso cremoso de untar
4 cucharadas de leche condensada
400 gramos de arándanos azules
6 cucharadas de fideos de chocolate negro
media cucharadita de esencia de vainilla
Cómo hacer copas cremosas con arándanos azules.
Lava bien los arándanos azules, sécalos con un paño suave con mucho cuidado y reserva dos terceras partes por un lado y una tercera parte por otro.
En un cuenco con el yogur griego, la leche condensada y el queso cremoso de untar, mejor si todos ellos están ya fríos de nevera. Añade la esencia de vainilla y mezcla muy bien para que se integre todo y la mezcla sea homogénea y cremosa.
Con mucho cuidado añade las dos terceras partes de los arándanos y mezcla para que queden bien repartidos: reparte el conjunto entre seis copas de postre. Sobre ello añade los demás arándanos azules. Si no lo vas a comer al momento, cubre con papel film cada copa y guarda en la nevera hasta que lo vayas a tomar. Es ideal para tomar bien frío, pero no congelado, así que si quieres enfriarlo rápido no te fíes de dejarlo en el congelador, porque además se pueden “quemar” los arándanos frescos.
Cuando quieras servir las copas cremosas con arándanos azúles saca de la nevera, retira el papel film y espolvorea con los fideos de chocolate negro. ¡Y a disfrutar!






Deja una respuesta