Locamente tuya, de Rachel Gibson

13. 06. 2008


Me moría de ganas de leer “Locamente tuya”, la última novela publicada en España de la autora estadounidense Rachel Gibson, aunque reconozco que tenía cierto temor de que no estuviese a la altura. Si “Jane juega y gana” me encantó, “Debe de ser amor” me horrorizó, y dado que esta novela está escrita aproximadamente en la misma época (aunque en España no se ha publicado hasta el pasado mes de Abril), me temía lo peor. Sin embargo y afortunadamente, me ha encantado.Locamente tuya, de Rachel Gibson

La novela está protagonizada por dos personas que tienen todo en contra para entenderse, que parecen destinados a odiarse, pero que sienten una fuerte atracción entre si, aunque la atribuyen a cualquier cuestión menos al amor. Nick, el hijo ilegítimo de Henry Shaw, el más poderoso hombre de Truly, Idaho, quien nunca le ha dado amor, atención, ni el apellido ni tan siquiera una palabra cariñosa. Delaney es la hija de la segunda esposa de Henry, una niña a la que quiere, cuida y da la atención que ha negado siempre a su verdadero hijo.

Cuando Henry muere, Delaney, quien ha pasado diez años fuera de Truly (después de que en un tórrido encuentro con Nick fuese descubierta por Harry) regresa para el funeral de su padrastro. Allí la espera una sorpresa en forma de testamento: Henry deja gran parte de sus bienes a su hijo y a su hijastra a cambio de que ella permanezca un año completo en Truly y no mantenga relaciones de índole sexual con Nick. Unas condiciones que ambos consideran ofensivas, pero que con el tiempo parecen no ser tan sencillas de respetar.

La novela tiene toques humorísticos, mucha tensión sexual, un argumento muy bien llevado, unos protagonistas que merecen la pena, diálogos trepidantes y unos secundarios muy bien creados.

Habrá muchas personas que se sorprendan de encontrarse en una novela de una autora estadounidense, ambientada en Idaho, una colonia de fornidos y atractivos vascos, pero precisamente ese estado es uno de los que más presencia de emigrantes vascos tiene. En tiempos pasados emigraron para trabajar, mayoritariamente como pastores, y hoy en día aún son un grupo muy numeroso (en torno a las 8000 personas) que mantiene su cultura, idiomas (son trilingües en su mayoría, ya que hablan inglés, castellano y euskera) y costumbres en centros regionales. Respecto a ello, la ambientación es bastante buena y sólo la veo dos fallos que a muchos tal vez hayan incluso pasado desapercibidos: por un lado la mayor parte de los vascos no son de piel aceitunada, si no más bien rubios y que el txacolí no es un vino dulce.

La novela merece mucho la pena si te apetece leer una historia apasionante. A mi personalmente me ha gustado mucho y la recomendaría sin dudarlo ni un instante.

Esta novela publicada por Talismán tiene 364 páginas y cuesta 15 euros.




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