La pintora de Shangái, de Jennifer Cody Epstein

Escrito por Marhya en Cultura, Literatura el 28 Septiembre, 2016 / 4 Comments


La pintora de Shangái, de Jennifer Cody Epstein es la última novela que he leído. La tenía pendiente hace años, pero todavía no había encontrado el momento. Es un libro al que no había prestado mucha atención, creí que era una novela sin más. Y, por esas casualidades de la vida, hace unos días me enteré de que es la biografía novelada de la pintora Pan Yuliang. Fue el empujón que necesitaba para comenzarlo.

China, 1913. Xiuqing es poco más que una niña cuando su vida cambia para siempre. Su tío, con el que vive desde que su madre murió, ha tomado una decisión que terminará con todos los sueños y el futuro que la pequeña había imaginado para sí; la vende a un burdel. En ese momento, ni él ni ella podrían imaginar que un día Xiuqing sería una afamada pintora llamada Pan Yuliang, conocida en toda China y en Europa.

Xiuqing siempre imaginó su futuro tal y como se lo relataba su madre; sería una buena esposa, bordaría y cuidaría de sus hijos. Después, su intelectual tío la introdujo en el mundo de la poesía y se ocupó de mejorar su cultura. Pero la adicción al opio de éste terminó por llevarle a vender a la pequeña a un burdel. Y allí terminaron todos los sueños de futuro de Xiuqing. Entonces, en aquellos peores momentos, no podía imaginar que un día la vida sería diferente. En su mente y su pequeño mundo cruel ni siquiera se le pasó por la mente la posibilidad de que el arte, la vida en el extranjero y la libertad fuesen una realidad para ella.

El camino de Xiuqing, la novata del burdel, a Pan Yuliang, la afamada pintora de Shangái afincada en el París de finales de los años ´50 es lo que podemos leer en esta biografía novelada.

La novela no es la alegría de la huerta, os lo podéis imaginar, porque la vida de Pan Yuliang tampoco lo es. Tampoco es que sea más dura o cruel que otras novelas que he leído, pero en este caso no es ficción, incluso aunque tenga algo de ello. En este caso es la vida de una persona real. Y por eso me resulta más penoso.

Como siempre que leo algo ambientado en un país oriental (China y Japón, principalmente) me cuesta entrar en la lectura. Sobre todo por los nombres, que hace que me cueste situarme más páginas de las habituales. Una vez ya me he sentido dentro de la lectura, todo ha ido rodado, intrigada por la vida de esta niña y por cómo llegó a escapar de ese futuro negro que tenía para encontrar un mundo diferente.

No sé si Pan Yuliang, en realidad, fue feliz alguna vez. Supongo que como todas las personas, lo fue a ratos. ¿Pero hubo muchos ratos felices en su vida? La lectura deja cierta sensación de que no fue una mujer feliz. Tampoco es que su vida siempre fuera desgraciada, a ver si me explico; quizá sea la insatisfacción propia de algunos artistas lo que la autora trata de transmitir y, si es así, ciertamente lo consigue.

Cuando se trata de una biografía novelada, una no sabe cuánto hay de ficción y cuanto hay de realidad en lo que lee. Por eso no puedo juzgar desde ése ángulo la obra. Pero si es una historia que me ha gustado leer, tanto por conocer más al personaje, como por conocer más de la historia de China (que no es lo importante pero si que en algunos momentos tiene cierta relevancia) de la primera mitad de siglo XX.

La pintora de Shangái no es una lectura para todos los públicos, pero si te gusta la obra de Pan Yuliang y te intriga su vida, si te gustan las biografías noveladas en general, si lo oriental te atrae, entonces anímate a leerla. Creo que te gustará.

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4 Responses to “La pintora de Shangái, de Jennifer Cody Epstein”

  1. Las novelas sobre China siempre me son dolorosas, no sé porqué siempre me dejan con la sensación de una crueldad sin límites y eso que cosas crueles tenemos de sobras por Europa. Pero no sé si será por cultura pero alguna he dejado de leer porqué llegué hasta sentirme mal…
    Vamos que esta no me la llevo :o)
    Besos,
    Palmira

  2. Si, Palmira, es verdad, en otras novelas y biografías ambientadas en China también he notado una enorme crueldad. Y como dices, aquí tenemos de sobra, pero por el motivo que sea, cultural, real o circunstancial, resultan muy dolorosas.
    Besos.

  3. Lucero

    Marhya me gustan las biografías noveladas, pero con lo que cuentas, ahora no es el mejor momento para leerla, quizá más adelante me anime a ello.
    Besos preciosa.