No hay cuervos, de John Hart

Escrito por Marhya en Cultura, Literatura el 17 febrero, 2017 / 2 Comments


No hay cuervos, de John Hart, es la última novela que he leído. Una novela negra que me ha atrapado en su red y me ha tenido en vilo durante el par de días que he tardado en leerla, entre la emoción y la angustia. Secretos, peligros, acción, introspección, maldad de distinto origen y sino, un universo pequeño y cargante y, sobre todo, algunos personajes que me han conmovido, empezando por el protagonista, Johnny Merrimon.

Johnny Merrimon tiene 13 años y su vida no se parece a la de ningún otro niño del Condado de Raven, en el que vive. Un año atrás, su hermana melliza, Alyssa, desapareció, y en ese momento todo su mundo saltó por los aires. Además de la ausencia de su hermana, tiene que lidiar con que su padre les abandonará, seguramente por culparse de lo ocurrido a la niña ya que tenía que haberla recogido el día que desapareció y no lo hizo, o tal vez porque su madre acabó haciéndole sentir que le culpaba de ello. Tampoco su madre ha vuelto a ser la misma; ahora es una especie de zombi embotada por el dolor, el alcohol y las drogas, incapaz de enfrentes a la vida sin Alyssa.

Johnny siente que todos han perdido la esperanza de encontrar a Alyssa con vida, pero él no, él no cejará en su empeño de encontrarla. Y por ello se escapa cada noche, y falta a clase, por ello pone su vida en peligro una y otra vez. Porque sabe que Alyssa ya sólo puede contar con él, y él nunca abandonará su búsqueda.

Pero Johnny no es el único empeñado en encontrar a Alyssa. Clyde Hunt, el detective jefe asignado al caso, también ha visto como durante el año que lleva buscando a la pequeña su vida ha cambiado. Su obsesión por el caso ha arruinado su vida familiar, pero no puede desentenderse de la búsqueda de la pequeña. Está seguro de que, viva o muerta, acabará por encontrarla y así podrá aliviar en algo la existencia de Johnny  y su madre, Katherine.

La novela ha superado mis expectativas. La verdad es que no había indagado mucho sobre ella más allá de leer su sinopsis, porque a veces se dan demasiados datos que no me dejan luego disfrutar plenamente de la lectura. Así que no sabía muy bien a qué atenerme. Pero lo cierto es que me ha parecido una novela negra excepcional; sus personajes, la ambientación y, por supuesto, la trama. Todo ello hace que te atrape sin remedio, y sufras con el protagonista, y te sientas dentro de la historia, que casi nunca va hacia donde me había imaginado que giraría. ¿Y qué más puede pedirse a una novela de este género que eso?

Si te gusta la novela negra, no te la puedes perder. Pero si solamente disfrutas de este tipo de lecturas ocasionalmente, tengo que advertirte que vas a respirar dolor durante su lectura. No porque sea morbosa ni se cebe en ello, simplemente por la angustia que te provoca sentirte dentro de esa atmósfera cargada y peligrosa, llena de sospechas de actos y gentuzas deleznables, por empatía sobre todo con el personaje de Johnny, porque cuando se habla de niños y desapariciones es inhumano no sentirse conmovido cuanto menos.

No voy a ahondar más en la novela para no estropear la lectura a nadie. Creo que lo mejor es llegar virgen a ella y dejarse envolver por la narración desde las primeras líneas y hasta el final sin ideas preconcebidas ni datos adelantados. Sólo te voy a decir que te prepares para el viaje emocional y cojas la novela con tiempo, porque merece la pena leerla del tirón o sin dejar pasar mucho tiempo entre ratos de lectura.

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