Una dama de invierno, de Mimi Matthews, es la cuarta y última novela de la serie Los desamparados de Devon. Una historia preciosa para poner el colofón final a una serie de novelas clean romance muy entretenidas y llenas de encanto. Junto con la primera, La oferta de matrimonio, es la que más me ha gustado de la serie.
Una dama de invierno, de Mimi Matthews: de qué va
Norte de Devon, Inglaterra, diciembre de 1860. Clara Hartwright llega a la antigua abadía, hoy casa particular, como dama de compañía de una de las invitadas a las celebraciones navideñas. La pareja propietaria del lugar recibe con entusiasmo a sus viejos amigos y familiares para pasar unos días especiales y disfrutar de la Navidad.
Clara lleva pocos días en este nuevo empleo y aún no conoce mucho a la mujer para la que trabaja. Puede estar contenta, eso sí, de que haya tenido la amabilidad de dejarle conservar a Bertie y llevarlo a Devon. Bertie es un anciano perro que fue propiedad de su anterior empleadora y al que tiene cariño. Agradece, sobre todo, que en un trabajo que la obliga a ser invisible hayan tenido esa deferencia, y también que la anfitriona se muestre amable en este aspecto y le permita tener ayuda para su cuidado.
Aunque le gustaría sentirse más invisible, como está acostumbrada, y no ser incluida en las actividades de los invitados. Preferiría pasar más tiempo con sus propios quehaceres y pensamientos.
Neville Cross se siente incómodo ante la gente desconocida y prefiere pasar tiempo con los animales. Desde que de niño sufrió un accidente, tiene un problema en el habla que se agrava cuando se siente nervioso o preocupado. En su mente es elocuente, pero expresarlo en palabras es muy complicado. Le cuesta con sus amigos de la infancia, más aún con desconocidos. Y en especial con la bonita mujer que ha llegado como dama de compañía de una de las invitadas. Justo con quien quisiera ser mejor orador y más parecido a los caballeros que son sus amigos.
Pese a que Clara ya tiene demasiados problemas, no puede dejar de sentirse bien cuando pasa tiempo con el señor Cross. Seguramente es todo imaginación suya, pero le parece que él también se siente bien a su lado. Claro que no entiende del todo el papel de ese hombre tan atractivo y poco hablador en la dinámica del grupo. Está claro que no es un mozo de cuadras, aunque pase casi todo el tiempo en ellas. Pero si no es un empleado, ¿qué es? ¿Y por qué se siente tan bien cuando está con él?
Mi opinión sobre Una dama de invierno: Los desamparados de Devon libro 4
Una dama de invierno es una historia preciosa, conmovedora, sensible y bonita. Una novela con una trama sencilla y dos personajes a los que enseguida se les coge cariño. Al protagonista masculino, Neville, ya le conocíamos desde la primera novela de la serie. Esa novela, junto a esta que protagoniza, han sido mis libros preferidos de Los desamparados de Devon.
Me gusta el atrevimiento de Mimi Matthews para elegir protagonistas imperfectos, que se salen de los cánones del género romántico, con condiciones o circunstancias que los hacen diferentes a lo habitual en este tipo de novelas. Y además lo hace de maravilla, porque no es que logre que no lo tengamos en cuenta, no, sino que consigue que nos encante tal y como son.
Otra cosa que me ha gustado de este libro son las aspiraciones intelectuales de la protagonista. Sus ganas de acceder al conocimiento y a la formación superior, vetado para las mujeres en aquella época.
Aunque se puede leer la novela como independiente creo que merece la pena leer previamente las anteriores de la serie. En ellas se conoce más de la infancia de los chicos en el orfanato, del accidente de Neville y al propio Neville. Si te gusta en género clean romance, creo con sinceridad que vas a disfrutar de esta lectura.


