La buena suerte, de Rosa Montero, es una novela que hace meses tenía pendiente comentar. A menudo se me van juntado demasiadas novelas sobre las que escribir porque leo más de lo que reseño.
Aunque la novela lleva años publicada lo cierto es que me animé a leerla al ver un trailer de la película basada en ella, dirigida por Gracia Querejeta y protagonizada por Megan Montaner y Hugo Silva. Me llamó tanto la atención, me pareció una historia tan interesante, que corrí a buscar la novela. Y me alegro mucho de haberlo hecho.
La buena suerte, de Rosa Montero: de qué va
Pablo, un reconocido y exitoso arquitecto sumido en la depresión, viaja de Madrid a Sevilla en el AVE cuando en el apeadero de un pueblo en decadencia ve un edificio viejo con un cartel que anuncia la venta de un piso. Algo se enciende en él y decide comprarlo de inmediato y quedarse allí a vivir sin decir nada a nadie.
El piso es viejo, feo y está sucio, el pueblo no tiene nada de interesante, algunas de sus gentes son cualquier cosa menos amistosos. Y, sin embargo, Pablo, lleno de miedos y secretos, no siente deseo alguno de regresar a Madrid y retomar su vida y su carrera donde las dejó al llega allí. Solitario y reservado, transita por la vida sin ningún interés.
Raluca, su vecina, es una mujer más joven que él, luminosa, un poco chiflada, siempre voluntariosa y deseosa de ayudar, lo que se dice buena gente. También tiene algunos secretos e ilusiones. Y quizá es demasiado metete, pero puede que su cercanía sea lo que Pablo necesita, sin saberlo, para seguir viviendo.
Mi opinión sobre la novela La buena suerte
La buena suerte parece una novela triste, pero tiene mucho humor y grandes dosis de esperanza. Es una historia que me ha gustado mucho y me ha dejado buen sabor de boca al terminar, lo que siempre es un plus, la verdad.
Pablo es un hombre adinerado, viudo, exitoso en su profesión, con muchos problemas y que arrastra muchas vergüenzas, al que la vida le resulta demasiado pesada, pero sin voluntad ni tan siquiera para terminar con ella.
Me ha gustado la forma en que Rosa Montero retrata a los personajes, no solo a los protagonistas. Aunque siento que es más justa con algunos personajes que con otros, la “rara del pueblo” no merece el cierre de otros y me ha dado pena, es quizá el personaje más doliente, más maltratado, por la vida y por la novela. He disfrutado con la espontaneidad de Raluca, con sus ganas de vivir, en contrapunto con el de Pablo. A pesar de todo lo que le ha deparado la vida, considera que ha tenido buena suerte.
No sabía bien qué esperar de la historia, quizá por ello la he disfrutado más. A pesar de los truculentos crímenes (reales) que salpican la narración y del trasfondo de tristeza y dolor, en realidad veo en ella mucha luz, esperanza y positivismo. Y amor. Además de un final feliz que se agradece. Al menos, que yo agradezco.





