El trompetistas del utopía

Escrito por Marhya en Cultura, Literatura el 22 marzo, 2017 / 2 Comments


La última novela que he leído es El trompetista del Utopía, de Fernando Aramburu. Hace años que tenía ganas de leerla, desde que vi la película “Bajo las estrellas”, que se basa en dicha novela. Pero lo típico, entre unas cosas y otras, unas lecturas y otras, no le había llegado nunca el momento.

Benito Lacunza es un treintañero un tanto desastre. Marchó a Madrid desde su Estella natal para estudiar medicina, pero se pasaba el día de juerga y tocando la trompeta, su gran afición. Hasta que su padre se hartó y cortó la asignación que le pasaba para sus estudios. Desde entonces Benito ha ido pegando tumbos por la capital, más tiempo borracho que sobrio, siempre con su trompeta y gracias a su atractivo y su labia, mantenido por alguna mujer. Es el típico calavera sin maldad, que se hace más daño a sí mismo que a los demás. Un pobre hombre con un sueño: el de ser un gran trompetista, Benny Lacun.

Una noche, cuando llega a casa del local en el que trabaja (es un decir), el Utopía, la mujer con la que vive en ese momento, Pauli, le dice que ha recibido una llamada de Estella para anunciar que su padre está en su lecho de muerte. Ésta le insta a volver al pueblo y le da instrucciones precisas de lo que debe hacer para que no le engañe ningún familiar con la herencia, una vez el padre fallezca.

Benito, sin mucho ánimo, llega al pueblo. No ha tenido muy buena relación con el padre nunca, pero allí se reencuentra con su hermano Lalo, menor que él. Lalo es un trozo de pan, un alma cándida. Benito siente rabia de que Pauli haya intentado meter en su cabeza ideas contra Lalo. Él sabe bien que Lalo nunca haría nada que pudiera perjudicarle. Pero hay algo que le escama. Lalo tiene una novia, Nines, que él conoce de su primera juventud. Nines tiene una hija, Ainara, y un pasado dudoso. Benito no se fía de Nines y de que quiera hacer daño a su hermano, así que decide quedarse en Estella hasta que pueda librarle de esa mujer.

El viaje de Benito Lacunza en el pueblo de su pasado, termina siendo en realidad un viaje hacia un nuevo futuro.

Lo que más me ha gustado de la novela es la relación de Benito y Ainara. Benito, que nunca ha sabido cuidar de sí mismo, empieza a sentir que esa niña que enseguida ve como su sobrina, necesita de alguien que la haga caso. Quizá él no sea la figura paterna que nadie espera, y probablemente no es la mejor compañía para una niña, ni actúa como el adulto que debería ser. Pero todo lo suple con buena intención. Y Ainara también siente pronto que ese señor que ha llegado a su vida de un modo tan extraño, puede cambiar su vida y se aferra a él con el mismo ansia que podría tener un animalillo abandonado y desvalido.

La novela está escrita con un lenguaje muy especial, que a unos puede repeler y para otros ser una de sus grandes bazas. El narrador se acerca mucho al modo de expresarse que pudiera tener el propio Benny Lacun.

Los personajes de la novela son, al fin y a la postre, lo que importa de la misma. Y el cambio de rumbo de Benito, al que asistimos paso a paso, un rayo de esperanza pese a todo lo que ocurre durante la trama, que ni es tan bonito ni tan blanco. Como la vida misma.

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2 Responses to “El trompetistas del utopía”

  1. Pues es una lectura que ni de oídos había llegado hasta mi. Pero seguro que esta en la librería internacional la tienen. Tendré que fijarme la próxima vez que vaya!
    Besos,
    Palmira