La luz que no puedes ver, de Anthony Doerr

Escrito por Marhya en Cultura, Literatura el 12 abril, 2017 / 2 Comments


La luz que no puedes ver, de Anthony Doerr, es la última novela que he leído. Una historia que me ha atrapado sin remedio, con un lenguaje y una narración maravillosas, y que he disfrutado enormemente, aún cuando algunos de sus pasajes sean más duros que bonitos, precisamente.

La noche del 7 de Agosto de 1944 los bombardeos se suceden sobre la localidad francesa de Saint Malo, al borde del Atlántico. Se ha pedido a la población que la abandone, por su seguridad. Marie-Laure, una adolescente ciega, resiste a los bombardeos sola en la enorme casa de su tío abuelo Etienne. A pocos kilómetros de allí, Werner, un joven soldado alemán de 18 años encargado de encontrar emisiones de radio de la resistencia, vivirá también momentos de peligro.

Marie-Laure y Werner están a punto de ver como sus vidas se cruzan.

La novela navega entre los bombardeos de agosto de 1944 y el pasado, a partir de 1934, a través del que conocemos a Marie-Laure y a Werner, y sus caminos hasta llegar a esa noche.

En 1934 Marie-Laure tiene 6 años. Su madre murió al nacer ella, y vive con su padre, que trabaja como cerrajero en el Museo de Historia Natural. Cuando se queda ciega, su padre construye para ella una maqueta del barrio en el que viven, para que pueda aprender a guiarse sola en la calle. También aprende a leer en braille, a contar los pasos que van de un lugar a otro y a perder el miedo a no ver. Cada día va con su padre al trabajo de éste y a través de las personas que trabajan en él conoce historias del pasado, algunas entre el conocimiento y la leyenda.

Cuando los nazis llegan a París, padre e hija dejan la ciudad con una misión.

Werner tiene 8 años en 1934. Es un niño de pelo blanco, pequeño y enclenque para su edad, con una inteligencia y curiosidad de conocimiento desmedidas. Vive en un orfanato de una ciudad minera de Alemania junto a su hermana menor, Jutta. Su padre murió en la mina. Ahora están al cuidado de una monja entrada en años de Alsacia que les habla indistintamente en alemán y en francés, que es lo más parecido a una madre que tienen todos. Werner y Jutta tienen una enorme avidez de conocimiento que tratan de paliar como pueden, a pesar de las circunstancias en que les ha tocado vivir.

Como os decía, la novela me ha encantado, me ha atrapado, su lenguaje sobre todo creo que merece una mención especial. Es tanto lo que narra como el modo en que lo hace. O, más bien, sobre todo el modo en que lo hace. Aunque la novela vive pegada al mundo real, destila magia y ternura. A pesar de los momentos difíciles que narra. Es magnífica.

La luz que no puedes ver ganó el Premio Pulitzer en 2015. No soy muy de novelas premiadas, a menudo me acaban defraudando. Pero no sé si es casualidad, cada Premio Pulitzer que he leído (que no son muchos) me ha encantado. Y creo que merece la pena destacarlo.

Es la típica novela de la que no puedes contar casi nada porque hay que ir desgranándola poco a poco y disfrutar del modo en que está escrita. Pero si quiero destacar un personaje, el tío abuelo Etienne. Cuando Marie-Laure y su padre se van de París, aunque no es lo que tienen pensado, terminan apareciendo en Saint-Malo, en la enorme casa del tío abuelo Etienne, hermano menor del abuelo de la niña. Etienne está cerca de los sesenta años y fue combatiente durante la 1ª GM. Él volvió. Traumatizado, pero volvió. Su hermano no lo hizo. Lleva desde entonces sin salir de la casa familiar en la que vive. De vez en cuando los fantasmas del pasado le acechan y se encierra por días en su habitación. Pero cuando está mejor es un hombre con alma de niño y miedo a casi todo, que termina por ser el compañero perfecto de Marie-Laure.

Etienne me provoca una gran ternura. Quiere volver a ser un niño, vivir con la inocencia que no puede vivir un adulto, olvidarse de las cosas que vivió en la guerra y de la culpa de vivir cuando su hermano murió. Es a la vez un hermano mayor y un hermano pequeño para Marie-Laure. Lee en voz alta novelas de aventuras para ella, le enseña a apreciar la música y otras cosas con las que él disfruta. Juntos, encerrados en la gran casona, juegan a que recorren el mundo y viven aventuras que transcurren en los lugares sobre los que leen.

No voy a contar más, que ya me estoy extendiendo mucho. Solamente diré que La luz que no puedes ver  es una novela hiper recomendable. Si tienes la ocasión, de verdad, no dejes de leerla.

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2 Responses to “La luz que no puedes ver, de Anthony Doerr”

  1. He oído hablar mucho de este libro hace unos años pero lo dejé de lado, ya que la mayoría de libros premiados o son un tostón o me defraudan… Pero creo que por una vez podría hacer una excepción :o)
    Además que Saint Malo es una ciudad que me enamoró!
    Besos,
    Palmira