Dejé mi corazón en Manila, de Marta Galatas

Publicado 6 noviembre, 2019 por Marhya en Cultura, Literatura, Reseñas / 2 Comments


Dejé mi corazón en Manila, de Marta Galatas, es una novela de la esperaba mucho pero que me ha dado muy poco. En realidad he estado tentada de dejarla a un lado varias veces y al final la he acabado por cabezonería, porque me fastidia dejar libros a medias salvo que sean realmente infumables. Y tampoco es este el caso.

Pero me cuesta entender que haya libros de editoriales serias así con la mala fama que luego tienen los autopublicados, entre los que es verdad que hay mucha paja pero también hay verdaderas joyas y novelas muy entretenidas y bien escritas.

Julia es una joven veinteañera que en el verano de 1936, pocos días antes del inicio de la Guerra Civil española, viaja a Filipinas junto con su hermana pequeña. Allí van a alojarse con unos tíos. Lo que no espera es conocer a alguien con quien compartir su vida y encontrar su hogar en ese país lejano.

Aunque Julia queda a salvo de la contienda en España, en años posteriores tendrá que sufrir en Filipinas la invasión japonesa durante la 2ª Guerra Mundial.

En principio la novela tiene todos los ingredientes para encantarme. Y creo que precisamente por ello, por ver cómo los ha desaprovechado la autora, me he sentido más defraudada. La narración es muy plana, diría que aburrida, una sucesión de acontecimientos en los que raramente se detiene y en los que no ahonda.

Y luego dedica muchísimo espacio a cuestiones sin interés para la trama, con párrafos enteros que parecen sacados de la wikipedia o de una enciclopedia, hablando de personas con cierta relevancia social-histórica, de lugares, de plantas… Que solo ralentizan aún más la trama y no aportan nada. Es como si fueran líneas de relleno para llegar a un número determinado de páginas totales. O como si fuera el modo de dejar claro que ha investigado para la ambientación, cuando esto tiene que percibirse intrínsecamente sin más.

Con todo esto me ha resultado imposible meterme en la trama. Solo hacia las páginas finales me he sentido interesada en saber por dónde acabaría saliendo. Como vida de una persona, la de la protagonista, podía ser interesante pero siento que ha desaprovechado este personaje por completo. No quiero entrar en spoilers, pero no consigo percibir qué siente ante lo que le ocurre, ni cuando es bueno, ni cuando es terrible.

Aunque lo que voy a decir suene más feo de lo que quiero que suene, a este tipo de libros, que ya me he encontrado alguna que otra vez (pocas, afortunadamente), los llamo libros sin alma. Seguramente desde el punto de vista técnico son impecables. Pero, a la hora de la verdad, no permiten al lector (o, al menos, a mi no me ha permitido, tampoco voy a generalizar por todos los lectores) sentirse dentro de la trama, sentir con los personajes, formar parte de la historia que narra. Porque le falta ese algo sin nombre que podríamos llamar alma o esencia, que es lo que hace que quien lee un libro sienta que es parte de lo que se cuenta y lo viva a medida que lo lee.

Quizá sea que no era el momento para esta lectura o yo no soy la lectora ideal para ella, o que no he sabido entender el modo de narrar de la autora. Puede ser. No te digo que a ti no te encante. Pero, en mi opinión, Dejé mi corazón en Manila es una novela sin esencia incapaz de atrapar y mantener el interés de principio a fin. Y sin dejarnos profundizar en los personajes, en lo que sienten por qué se enamoran, o sufren, o son felices en cada momento.

Me quedo con la sensación de que otras autoras habrían sacado oro de esta idea. Y eso me apena aún más. En definitiva, no ha sido una novela de mi gusto y personalmente no la recomiendo. Pero como suelo decir siempre, cada lector es diferente y oye, puede que a ti te guste. Dado que es de editorial es posible que la encuentres en tu biblioteca pública más cercana, y así puedas comprobar si Dejé mi corazón en Manila es lectura para ti o no.

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2 Responses to “Dejé mi corazón en Manila, de Marta Galatas”

  1. Lucero

    María esta novela la he leído y opino practicamente lo mismo que tu al cien por cien. Me decepcionó mucho.
    Besos.

  2. Pues ya siento que coincidamos precisamente en esto, Lucero. Bueno, otras lecturas nos gustarán más.
    Seguro.
    Besos.