Hace muchísimo tiempo de la anterior entrada sobre ¿libro o peli? que publiqué, hace ya más de siete años, con Sola ante el peligro. Vuelvo hoy a ello con una lectura y una película que creo que lo merecen, El secreto del orfebre.
A finales de invierno se estrenó la película El secreto del orfebre, basada en la novela corta o, a mi entender, más bien relato largo del mismo título de Elia Barceló. Una historia protagonizada por Mario Casas, Michelle Jenner, Zoe Bonafonte y Enzo Oliver y dirigida por Olga Osorio.
Hacía años que tenía la novela en la que se basa esperando en mi ebook, sin encontrar el momento de leerlo entre tanta lectura digital y en papel que espera su turno. Y pensé que era el momento de ver la película y después leer la historia, y no hacerlo al revés, que suele dejar peor impresión. O, al menos, esa es mi experiencia y sensaciones.
El secreto del orfebre: de qué va
A horas de finalizar 1999 un prestigioso orfebre está a punto de viajar a Nueva York para presentar parte de su obra en una exposición. A sus cuarenta años es un hombre solitario, que vive para su profesión, marcado por un amor de juventud con una mujer mayor que él, Celia, que terminó de forma abrupta.

Antes de tomar el vuelo transoceánico viaja en tren y decide parar en el pueblo donde una vez fue feliz y al que no ha querido regresar en 20 años. Llega en medio de una tormenta, con las calles desiertas y oscuras, sin saber que de algún modo está en el lugar que cree pero en otro tiempo, antes incluso de su nacimiento, en 1952.
El secreto del orfebre, ¿libro o peli?
Siendo la obra original una novela tan corta o, repito, bajo mi criterio un relato largo, no puedo decir que se obvien cosas en la película. Al contrario, considero que la película es más fácil de entender y disfrutar, más completa, más redonda. Aunque me suele suceder lo contrario, con El secreto del orfebre me quedo con la película por encima de la novela.
Del libro a la gran pantalla hay algunos cambios. El principal, el final, que además me ha gustado más en la versión cinematográfica que en la original. Por lo demás, poca cosa, como cambiar Madrid por Barcelona o que en la película el protagonista deja a su tío y maestro en el arte de la orfebrería en la ciudad para viajar a su pueblo natal mientras en la novela viaja expresamente a verle para despedirse de él antes de volar a Nueva York. O que en la novela aparece en 1952 y en la película es 1953.
Los viajes en el tiempo son un clásico que puede sorprender a quien no tenga referencia de esta película y atienda a la etiqueta de drama romántico que le han otorgado. A mi me sorprendió porque ya no recordaba ni la sinopsis de la novela. Y también me sorprendió que, dos días después de ver la película, empecé y acabé la novela en un rato porque no recordaba que se trataba de una historia tan corta. Y eso que la edición digital que tengo es la completa, que incluye varias páginas del diario de Celia.
La película El secreto del orfebre me gustó más que la novela y en mi opinión se entiende mejor. Por eso en este caso tengo clara la elección entre libro o peli y me quedo con la peli. ¿Y tú?





