Fairbourne Hall, de Julie Klassen, es una sencilla y agradable novela clean romance independiente ambientada en la Inglaterra de principios del S. XIX. Es una historia amena con un argumento simple pero poco convencional, aunque eso no quiere decir que sea de una gran originalidad, ni mucho menos.
Fairbourne Hall, de Julie Klassen: de qué va
Londres, 1815. Desde que la madre de Margaret Macy, al poco de enviudar, se casó con un hombre de apariencia afable y grata a la vista pero gran derrochador, nada ha ido bien. El hombre está decidido a que la joven se case con su sobrino y heredero, sabedor de su propia influencia hacia él y de que Margaret heredará en su próximo cumpleaños una importante cantidad de dinero legado por su abuela.
El problema llega cuando ante la negativa de la chica, ésta escucha por accidente el tío instar al sobrino a tomar otras medidas para lograr el matrimonio, poniendo en riesgo su reputación para salvarla después casándose con ella. Asustada por lo que pudiera pasarle, huye junto a su recién despedida criada, una muchacha por la que nunca sintió interés, como era habitual entre los contratantes de su clase social y la servidumbre. Sin apenas dinero, no pueden viajar muy lejos y siguiendo a su criada acaban en una pequeña población con una conocida feria de empleo.
Y así es como Margaret acaba convertida en Nora, una criada inepta que no sabe ni vaciar un orinal. Pero decidida a esconderse debidamente caracterizada durante los tres meses que faltan para que pueda acceder a su herencia, está dispuesta a rebajarse y trabajar como sirvienta, convencida de que nadie la buscará allí.
Aunque la casa en la que ha recalado no es cualquiera, sino el hogar de los hermanos Upchurch, dos hombres y una mujer, ya que el padre de todos ellos vive en Barbados. Un par de años atrás ella rechazó la propuesta de matrimonio del menor de los hermanos, Nathaniel, cautivada por el mayor, al que sí habría aceptado gustosa como esposo. ¿Será la oportunidad para exponer su caso y encontrar ayuda o una dificultad añadida para esconderse en un lugar donde la conocen, aunque ahora sea una empleada invisible?
Mi opinión sobre la novela clean romance Fairbourne Hall
Sin que sea nada del otro mundo, Fairbourne Hall me ha gustado porque se aleja de algunos tópicos del género y muestra la difícil vida de la servidumbre de una gran casa noble en aquella época. Los criados en general y en especial los de menor categoría eran poco menos que invisibles, no merecían dos miradas de sus empleadores, y muy pocas consideraciones.
Las novelas de Jullie Klassen me suelen gustar y esta no ha sido menos, si bien no es de las que considero mejores. Es entretenida, se lee con facilidad y como novela romántica queda un poco floja, pero no deja de ser bonita.
La protagonista al principio no me cayó nada bien, pero fue mejorando según avanzaba la novela. En cambio el protagonista masculino me cayó mucho mejor, quizá simplemente por declararse antiesclavista en una familia que vive en buena medida del trabajo esclavo en una plantación caribeña.
Si eres fan de la autora o te gusta el clean romance de época, te puede gustar. Si buscas emociones fuertes, spicy en la trama o escenas de época con grandes bailes, aquí no vas a encontrar nada de ello.




