Dulce como tú, de Kate Canterbary, es una preciosa novela romántica con mucho encanto, divertida y entretenida. La compré en una oferta de Kindle Flash sin saber mucho sobre ella y me ha encantado. Quizá no tener ningún tipo de expectativa ha hecho que la sorpresa positiva sea aún mejor.
Dulce como tú, de Kate Canterbary: de qué va
Cuando el novio de Shay Zuccoini la deja plantada a pocos minutos de su boda y por teléfono, su mundo se desmorona. Creía que ya había dejado atrás el tiempo de sentirse abandonada por las personas que decían quererla, pero de nuevo se encuentra en esa situación. Ser adulta no le ha librado de ello, aunque ahora cuente con un grupo de amigas leales que la apoyan. Entre ellas su mejor amiga y compañera de trabajo en la escuela infantil, Jaime, a cuyo piso compartido se traslada.
El fallecimiento de la abuelastra de Shay en una comunidad para mayores en Florida trae consigo una oportunidad que no puede creer, aunque con algunos requisitos sorprendentes. Si vive todo un año en la granja de tulipanes de su familia en Friendship, Rhode Island y se casa antes de que se cumpla ese plazo, heredará el lugar. Shay no esperaba nada de la anciana aunque pasó con ella y en ese lugar dos años de su vida siendo adolescente. Si bien tiene claro que no cumplirá con los requisitos para heredar el lugar, Twin Tulip, decide pasar allí las vacaciones de verano y recuperar el ánimo antes de que empiece el nuevo curso.
El mismo día de su regreso se encuentra con Noah Barden, una feliz sorpresa, aunque no puede ni siquiera imaginar lo que supondrá para ella.
Noah Barden fue el vecino y mejor amigo de Shay durante el tiempo que pasó en Friendship. Entonces estaba enamorado de ella pero nunca se lo dijo, porque sabía que él era un patito feo y ella demasiado guapa para él. Pero juntos planearon irse de allí en cuanto pudieran y llevar una vida imposible de vivir en ese pueblo. Y como Shay, Noah se marchó catorce años antes, pero ahora está de vuelta y ni su apariencia ni su vida son como cabría esperar.
En algún momento durante esos años después del instituto Noah ha crecido, adelgazado, ganado músculo y se ha convertido en algo así como un granjero sexy después de haber sido abogado en Nueva York. Ahora vive en la casa que era de sus padres, ha adoptado a Gennie, la hija de su hermana, y ese podría decir que es un pilar de la comunidad hosco, lleno de planes y emprendimientos en el pueblo.
Noah está resentido con Shay por el pasado pero a la vez se sigue sintiendo tan atraído por ella como siempre. Claro que no sabe qué clase de persona es ella ahora. Lo que sí sabe es que su propia situación es más que complicada, a cargo de un montón de negocios rurales y de una niña de séis años movida y deslenguada que ha pasado por momentos muy difíciles y que no se lo va a poner nada fácil. Lo último que necesitan él y Gennie es inestabilidad en sus vidas o encariñarse de alguien que seguramente se irá. Pero, ¿quién puede resistirse a Shay, aún sin ella pretenderlo?
Mi opinión sobre la novela romántica contemporánea Dulce como tú
He disfrutado mucho leyendo Dulce como tú, una historia romántica, ácida en ocasiones, con un toque de humor aún cuando algunos de los temas que toca sean más duros que otra cosa. La narrativa a dos voces, las de los protagonistas, Shay y Noah, es muy ágil y engancha desde el principio. Es muy fluida, muy fácil de leer, y, en definitiva, ha sido una lectura inesperada y estupenda.
Los personajes infantiles, sobre todo cuando tienen personalidades difíciles, no siempre están bien resueltos y en más ocasiones de las que debería resultan irreales y pesados. Por fortuna en Dulce como tú no ocurre eso, el personaje de Gennie es auténtico, es imposible no encariñarse con esa niña bocazas, malhablada y activa que en su corta vida ha pasado por experiencias que ningún niño debería vivir. La autora la ha retratado muy bien.
Aunque la novela es todo lo previsible que se puede esperar del género, para mi la lectura no ha decaído en ningún momento, y eso en casi 560 páginas es digno de mención. Si te decides a leerlo, cosa que te animo a que hagas si eres fan del romance contemporáneo, hazlo con tiempo porque es adictiva y cuesta dejarla de lado. Una siempre quiere leer un capítulo más.
Espero que se publiquen en España más novelas de Kate Canterbary, he visto que en EEUU ha publicado un buen número de libros y me encantaría poder disfrutar de su lectura en castellano. Ojalá alguna editorial tome nota y se decida. Eso sí, publicitándola un poco, porque esta novela ni sabía que existía hasta que la vi de oferta. Y es una pena, porque es de lo más recomendable.





