Flores mágicas, de Heinz G. Konsalik
El último libro que he leído hace años que lo tenía pendiente en casa; Flores mágicas, de Heinz G. Konsalik. Hace un montón que me lo traje de casa de mi abuelo y todavía no había encontrado el momento de leerlo.
El último libro que he leído hace años que lo tenía pendiente en casa; Flores mágicas, de Heinz G. Konsalik. Hace un montón que me lo traje de casa de mi abuelo y todavía no había encontrado el momento de leerlo.
Si hace unos días os contaba que había leído Criadas y señoras, y mi opinión sobre la novela, hoy la traigo de nuevo a colación en la seccion De cocina y literatura, porque probablemente sea una de las novelas que he leído en los últimos tiempos en que más importancia tiene la comida. De hecho, es la que más líneas me ha ocupado en mi libreta de recetas de novela, y no he copiado párrafos o diálogos en relación a platos que se cocinan o que se prueban, porque habría tenido que transcribir demasiadas páginas.
Hace tiempo que tenia pendiente de leer Criadas y señoras, de Kathryn Stockett. Ya había visto la película basada en esta novela dos veces, y quería dejar pasar un tiempo prudencial antes de leerla para disfrutarla más y no estar comparándola permanentemente con su versión para el cine. Y al fin me he animado.
Hace años que tengo este libro y me gusta ojearlo de vez en cuando. Es fácil de encontrar aún de segunda mano y en bibliotecas públicas, así que me animo a reseñarlo por si te puede interesar. Está editado por Parrondo y se titula Cocina Vegetariana. Es de gran formato, tapa dura y consta de 385 páginas de buen papel.
Hace unos días os hablaba sobre la novela Rhett Butler; hoy os quiero hablar sobre la cocina de Rhett Butler, no el personaje, sino la novela.
Seguramente muchos recordaréis una escena de la película “lo que el viento se llevó”, versión de la novela homónima e íntimamente relacionada con esta relacionada con la comida o, mejor dicho, con la falta de ella “…a Dios pongo por testigo que jamás volveré a pasar hambre”. En “Rhett Butler” , que en buena parte transcurre al tiempo que “Lo que el viento se llevó” , encontramos platos opulentos y otros de circunstancias, antes, durante o después de la guerra, de las mejores mesas sureñas a los platos de pura supervivencia de los tiempos del hambre.
Hace tiempo que tenía pendiente de leer Nadie como tú, de Lola Rey, una novela que tenía muchas ganas de leer pero que también me daba mucha pena porque es la última de la serie Familia Colingwood y es una serie que he disfrutado mucho. También esta novela me ha gustado como las anteriores, un final estupendo para una serie preciosa.
Hace tiempo que tenía pendiente para leer “Rhett Butler”, de Donald McCaig, la novela sobre la vida del protagonista masculino de la mítica “Lo que el viento se llevó”, de Margaret Mitchell. Me alegro de haberla leído porque si, me ha gustado mucho y creo que si eres fan de “lo que el viento se llevó” merece la pena leer “Rhett Butler”.
El último libro que he leído ha sido Un héroe perfecto, de Samantha James, la tercera y última novela de la Saga de los Sterling. La novela que pone punto y final a esta serie no ha sido mi favorita de la misma, a pesar de que la he leído en una tarde del tirón. Y es que el argumento no ha terminado de resultarme creíble y, claro, si un argumento parece que flojea y resulta un poco “tonto”, es complicado sentirse dentro de la historia y disfrutarla plenamente.
Hoy quiero hablaros del último libro que he leído; Una prometida perfecta, de Samantha James. Este libro es el primero de la Saga de los Sterling. Hace unas semanas os hablé del segundo libro de esta serie, Un prometido perfecto, que había leído y había disfrutado mucho. En ese momento no sabía que mi hermana tenía el primer y el tercer libro de dicha serie y por eso me leí el segundo. Ahora que me los ha prestado, no me he resistido a empezar enseguida por éste, y la verdad es que me ha encantado.
Nunca juzgues a una dama por su aspecto, de Sarah MacLean, es la cuarta y última entrega de la serie de noveas románticas Las reglas de los canallas. Según he ido leyendo las anteriores de la serie las he ido comentando aquí; “Un canalla siempre es un canalla”, “Amor con amor se paga” y “No hay amor sin espinas”. Aunque la serie empezó gustándome mucho, la tercera entrega no me gustó demasiado pero ya quería acabar de leerla completa, y me alegro mucho de haberlo hecho porque “Nunca juzgues a una dama por su aspecto” me ha gustado mucho.
La última novela que he leído y de la que os quiero hablar hoy, ha sido La isla de las mariposas, de Corina Bomann. Es una historia agradable y entretenida aunque ha habido unos cuantos peros que no me han permitido disfrutar totalmente de su lectura. Os lo cuento.
Hoy quiero hablaros de la cocina en la novela Vida de una geisha, de la que os hablé hace unos días. La verdad es que al ser una autobiografía y estar ambientada en un lugar que se me antoja exótico (Japón) esperaba que se diese un poco más de cancha al tema gastronómico; qué se comía/servía en esas cenas y banquetes en que participaban las geishas, detalles sobre la ceremonia del té… pero no, la verdad es que no se le da la relevancia que yo esperaba y que encontré en alguna otra novela ambientada en Japón, como fue el caso de “Flores y sombras”. Pese a ello, si que hay algunas referencias culinarias que quiero mencionar y que he dejado anotadas en mi libreta de recetas de cocina.