La cocina de En el país de la nube blanca
Hace unos días os contaba cuánto me gustó leer la novela de Sarah Lark, “En el país de la nube blanca”. Hoy quiero volver a asomarme a esta novela para hablaros de la cocina de En el país de la nube blanca.
Hace unos días os contaba cuánto me gustó leer la novela de Sarah Lark, “En el país de la nube blanca”. Hoy quiero volver a asomarme a esta novela para hablaros de la cocina de En el país de la nube blanca.
Si estas próximas vacaciones no tienes pensado salir de viaje y buscas planes caseros, baratos y perezosos para pasar estos días, te propongo 8 parejas de novelas y otras tantas películas basadas en ellas para verlas y leerlas. Así que aquí van 8 libros y pelis para disfrutar en Semana Santa que espero que te gusten te decantes por la versión escrita, la cinematográfica o te atrevas con ambas.
Hace tiempo que tenía pendiente de leer En el país de la nube blanca, se Sarah Lark, y por fin he encontrado el momento para esta novela de 752 páginas que nos narra con visión de mujer la gran aventura de quienes sin saber bien qué se encontrarías se atrevieron a recorrer medio mundo, literalmente, para forjarse un nuevo destino.
Hace unos días os hablaba de la novela Flores mágicas, del autor alemán Heinz G. Konsalik. Hoy quiero hablaros de la cocina en dicha novela, que se utiliza no sólo como mero acompañamiento, el autor la usa para recrear momentos, si, pero también para conocer un peco mejor a algunos personajes y, sobre todo, para mostrarnos la cultura de un lugar y de una gente.
Hoy dentro de la sección Novela Vs Película quiero hablaros de Querido John, una novela de Nicholas Sparks de la que ya escribí aquí en el blog hace algún tiempo, cuando la leí. Hace unos meses vi la película basada en la novela y me apetece hablar un poco de las diferencias.
Ya estamos en la Etapa 23 de este viaje literario y la empezamos y la terminamos en un país que es puerta de entrada y salida entre Europa y Asia; Turquía. Un país que fue durante muchos siglos el centro de un gran Imperio, el Otomano, y parte del camino de muchos viajeros y aventureros. Quizá por eso las tres novelas con las que comenzamos esta etapa y que tienen parte de su acción en Turquía, son en si mismas parte de un viaje. Y por eso también y por primera vez en una etapa de este viaje literario, recorremos varios países pero partiendo y terminando en un mismo lugar; Estambul.
El último libro que he leído hace años que lo tenía pendiente en casa; Flores mágicas, de Heinz G. Konsalik. Hace un montón que me lo traje de casa de mi abuelo y todavía no había encontrado el momento de leerlo.
Si hace unos días os contaba que había leído Criadas y señoras, y mi opinión sobre la novela, hoy la traigo de nuevo a colación en la seccion De cocina y literatura, porque probablemente sea una de las novelas que he leído en los últimos tiempos en que más importancia tiene la comida. De hecho, es la que más líneas me ha ocupado en mi libreta de recetas de novela, y no he copiado párrafos o diálogos en relación a platos que se cocinan o que se prueban, porque habría tenido que transcribir demasiadas páginas.
Hace tiempo que tenia pendiente de leer Criadas y señoras, de Kathryn Stockett. Ya había visto la película basada en esta novela dos veces, y quería dejar pasar un tiempo prudencial antes de leerla para disfrutarla más y no estar comparándola permanentemente con su versión para el cine. Y al fin me he animado.
Hace años que tengo este libro y me gusta ojearlo de vez en cuando. Es fácil de encontrar aún de segunda mano y en bibliotecas públicas, así que me animo a reseñarlo por si te puede interesar. Está editado por Parrondo y se titula Cocina Vegetariana. Es de gran formato, tapa dura y consta de 385 páginas de buen papel.
Hace unos días os hablaba sobre la novela Rhett Butler; hoy os quiero hablar sobre la cocina de Rhett Butler, no el personaje, sino la novela.
Seguramente muchos recordaréis una escena de la película “lo que el viento se llevó”, versión de la novela homónima e íntimamente relacionada con esta relacionada con la comida o, mejor dicho, con la falta de ella “…a Dios pongo por testigo que jamás volveré a pasar hambre”. En “Rhett Butler” , que en buena parte transcurre al tiempo que “Lo que el viento se llevó” , encontramos platos opulentos y otros de circunstancias, antes, durante o después de la guerra, de las mejores mesas sureñas a los platos de pura supervivencia de los tiempos del hambre.
Hace tiempo que tenía pendiente de leer Nadie como tú, de Lola Rey, una novela que tenía muchas ganas de leer pero que también me daba mucha pena porque es la última de la serie Familia Colingwood y es una serie que he disfrutado mucho. También esta novela me ha gustado como las anteriores, un final estupendo para una serie preciosa.