En busca de la felicidad

Publicado 27 julio, 2013 por Marhya en Diario de una mujer sencilla, Personales / 7 Comments

¡Ah, la felicidad! ¿Qué es la felicidad? ¿un lugar al que llegar o una forma de vivir el camino? ¿Una utopía, algo inalcanzable, o muchos instantes a lo largo del día? Para mi, la felicidad es un momento, un instante, un rato, y cuando estos abundan en nuestra vida, es cuando podemos decir que somos felices aunque no lo seamos el 100% del tiempo.

En estos días de luto colectivo, en los que parece que se unen al ánimo de todos desgracias y tragedias nacionales con el cansancio y la depresión que la situación económica y social tiene sumida al país, con los problemas más o menos graves, más o menos serio que cada quien pueda tener en su vida personal, creo que es más importante que nunca pararnos a pensar qué nos hace felices o qué nos podría hacer felices, para así poder recordarlo cada día, poder potenciar que esos momentos y situaciones abunden en nuestras vidas y de ese modo poder sentir que, a pesar de todo, uno es feliz. Al menos, la mayor parte del tiempo.

La felicidad está al alcance de tu mano

A mi hay muchas pequeñas cosas que me hacen feliz, y seguro que cualquiera de vosotros si se pone a pensarlo, no necesita mucho tiempo ni esfuerzo para completar una lista más o menos larga. Así, sin darle muchas vueltas a la cabeza, hay un montón de cosas, momentos o situaciones que en el día a día me hacen sentir feliz: un abrazo de mi chico, los mimos de mi perro, cuando estoy leyendo un buen libro, el sabor de algo que me gusta especialmente, una conversación apasionada, recibir un elogio dicho desde el corazón, el mensaje de una amiga, descubrir algo que deconocía…

Si nunca te lo has planteado, te animo a que escribas una lista de esas cosas que te hacen feliz. Porque una vez que las tengas identificadas, te será más sencillo provocarlas y así disfrutarlas, llenando tu vida de momentos felices: Si te hace feliz un beso de tu hijo, tu pareja, tu madre… no escatimes tú en darlos y los recibirás. Si te hace feliz ver amanecer, quizá te compense algún día levantarte un poco antes y no perdértelo. Si te hace feliz recibir noticias de tus amigos en la distancia, mándales una carta o un email, porque lo más probable es que te contesten con cariño. Si te hace feliz ver felices a los tuyos, esfuérzate por lograrlo en las pequeñas cosas cotidianas. Y lo conseguirás.

Cuando en tu vida haya más momentos felices que otros que no lo sean, podrás decir que eres una persona feliz, pese a todo. Y tendrás fuerzas y ánimo para luchar contra esas otras cosas más grandes, pesadas y difíciles de cambiar.

¿Te animas a hacer tu lista particular y a contarnos algo sencillo que te haga feliz?

Y, si quieres dejarte invadir por cosas y momentos felices, te invito a visitar esta carpeta de pinterest, llena de instantes de felicidad.

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7 Responses to “En busca de la felicidad”

  1. Sí, como las cosas “malas” a veces no se pueden cambiar o evitar que ocurran, es mejor potenciar la parte de felicidad que hay en cada uno, para encararlas del mejor modo posible.

    Parece un lugar común, pero es cierto que fijarte en las pequeñas cosas que te rodean y que te hacen feliz es señal de salud mental y posiblemente lleve a vivir una vida más plena y mejor para uno y para los que te rodean. La felicidad es contagiosa (al igual que el pesimismo).

    Qué optimista entrada esta, Marhya.

    1beso.

  2. Una entrada llena de optimismo y alegría en estos días tan tristes…
    Procuro darles mucha importancia a las cosas que me hacen felices o hacen felices los de mi casa… ¡porqué en ellas si que puedo hacer algo concreto! No puedo solucionar desde mi salón la crisis, ni evitar catástrofes naturales… pero si puedo volver del parque corriendo con Polyanna y al llegar tumbarnos en la cama y hablar del día, o irnos de picnic…¡en el patio de donde vivimos! Hacer de cada momento una fiesta aunque estemos los 3 sin nadie, leer al lado de mi marido y darme cuenta de la suerte que tengo de poder contar con él… y saber que siempre estás tú y otras personas para hablar/leer/ escribir y darle a la vida un color más rosa.
    Muchas gracias por esta entrada, guapa!!
    Besos,
    palmira

  3. Gracias, María. Es que me ha parecido que hacía falta, veo a mucha gente muy baja de moral y no sólo estos días.
    Es verdad que también el pesimismo es contagioso, hay gente con la que hablas y parece que son como vampiros silenciosos que te absorben la alegría y la energía, que siempre tienen un mal día y tratan de que lo tengan los demás. Yo en cuanto los identifico, huyo de ellos como de la peste.
    Un beso.

  4. Claro, hay muchas cosas que se escapan a nuestro “poder”, no podemos evitar catástrofes naturales o ciertos problemas de salud, pero si podemos encararlos de una u otra manera y como dices, disfrutar de lo que si podemos.
    ¡Gracias por la parte que me toca! 🙂 ¡Sabes que es mutua!
    Un beso grande.

  5. Esos son terribles. Yo también les huyo, sobre todo porque parece que digas lo que digas no les vale. Sólo vale su pesimismo y mal sentir ante la vida.

    1beso.