La casa de la playa, de Nora Roberts, es una novela entretenida y apasionante con una trama que combina intriga, romance y el deseo del protagonista de cambiar de vida y dejar atrás una acusación de asesinato por un crimen que no cometió.
La casa de la playa, de Nora Roberts: de qué va
Whisky Beach, Massachusetts. Tras once meses de pesadilla Eli Landon ha decidido dejar atrás Boston y trasladarse a la gran casa familiar de la playa, donde hasta hace poco vivía su querida abuela Hester y donde él mismo ha vivido tantos veranos felices en la infancia y la adolescencia. Así se ocupará de que la vivienda que ha estado durante generaciones en la familia esté habitada y cuidada mientras Hester se recupera de un grave accidente doméstico junto a su hijo y su nuera, los padres de Eli.
En realidad, para Eli es un nuevo comiendo después de haber vivido el horror. Parece mentira que hace tan poco era un hombre casado y un joven abogado de éxito, para de forma sorprendente pasar a ser considerado el asesino de su esposa. De regreso a la casa de la playa donde ha vivido tan buenos momentos, ahora se siente que es otro.
Aunque ha sido absuelto del crimen, no es algo que pueda olvidar fácilmente. La crueldad con la que murió la mujer que una vez creyó amar. Los supuestos amigos que se alejaron demasiado rápido. Los reporteros para los que era una suculenta noticia y un culpable ideal. El saber que el verdadero asesino está libre. Y el dolor de saber que aún terminado el juicio hay quienes piensan que se ha librado del castigo por provenir de una familia acomodada y que es culpable del crimen.
Ahora es un hombre sin reputación ni oficio que solo desea estar solo, escribir y olvidar. Llega a la vieja casona familiar llena de leyendas y recuerdos siendo una sombra de la persona que fue. Necesita recuperar la confianza en sí mismo y en el prójimo, ganar unos kilos, sanar la mente y recuperar fuerzas para afrontar el resto de su vida. Aunque no sabe cómo hacerlo ni si tendrá la energía y las ganas para lograrlo.
Abra Walhs es la joven vecina y amiga que encontró a Hester accidentada y la mujer a la que esta ha encargado cuidar de su nieto. No solo para que se ocupe de limpiar la casa, hacer las compras y que tenga comida caliente en el plato. También le ha pedido que trate de animarle y empujarle a relacionarse en el pueblo para evitar que se regodee en la desgracia y lograr que empiece a recuperarse. Está segura de que ella con su vivacidad, simpatía e inteligencia sabrá darle el empujón que necesita.
A Eli la energía desbordante de Abra le agota. Pero cuando el peligro aparece y sus vidas se ven en riesgo tienen que investigar mano a mano para saber quién está detrás de todo y si los nuevos acontecimientos tiene que ver con el pasado de Eli o son acontecimientos sin relación alguna.
Mi opinión sobre La casa de la playa
La casa de la playa es una novela de entretenimiento que me ha gustado mucho, tanto en lo que se refiere al romance como lo que tiene que ver con la intriga. En este sentido me hacía una idea de por dónde iba el tema, pero está bien llevado. No voy a decir que en varios aspectos de la trama no sea previsible, pero no lo es al nivel exagerado.
La ambientación y la parte de las leyendas que pesan sobre el pasado familiar del protagonista son cuestiones que también me han gustado.
Disfruto con estas historias que se van desarrollando poco a poco y que están escritas de tal manera que una vez las empiezas cuesta parar antes de llegar al final. Nora Roberts no necesita estar siempre creando puntos álgidos ni avanzar a ritmo de vértigo para mantener el interés de los lectores.
Ambos protagonistas están bien, pero en este caso me quedo con Abra por su energía y vitalidad, superviviente ella también de su propia tragedia. Eli está en un momento más bajo y por ello es más fácil empatizar con sus emociones pero Abra es un personaje más luminoso desde el inicio.
Si te gustan las novelas de Nora Roberts y aún no has leído La casa de la Playa, te recomiendo su lectura.




