Hoy traigo una receta de tortitas de avena con ciruelas pasas ideal para desayunos, aunque también es estupenda para meriendas. Son muy ricas y pese a su sabor dulce no llevan azúcares añadidos en sus ingredientes, todo el dulzor procede de las ciruelas pasas y de los copos de avena integrales.

En realidad es una forma saludable de darse un capricho dulce, en una preparación rica en proteína, aunque también contiene carbohidratos. Las ciruelas pasas o ciruelas secas, son muy ricas en fibra, minerales y vitaminas. Es un ingrediente que en casa se consume más tal cual que en recetas pero con el que se pueden preparar platos dulces y salados muy ricos. Esta de hoy es un buen ejemplo pero si te gusta en salado anímate a preparar medallones de pollo y ciruelas, que es deliciosa y muy fácil.
Esta preparación es muy sencilla. Requiere poco tiempo, no necesitas útiles ni ingredientes extraños y apenas conlleva trabajo. Así que lo mismo la puedes preparar en los desayunos de diario que en los del fin de semana. Es estupendo para tomar solo y también lo puedes servir con yogur o kéfir cremoso como salsa, si lo prefieres.
Tortitas de avena con ciruelas pasas: receta sin azúcares añadidos
Con estas cantidades tienes para 2 platos de tortitas de avena con ciruelas pasas como los de las fotografías.
Ingredientes para preparar tortitas de avena con ciruelas pasas
1 huevo pequeño
50 ml de clara de huevo
8 ciruelas pasas deshuesadas
6 gotas de esencia de vainilla
8 cucharadas de copos de avena integrales finos
1 cucharada de aceite de oliva suave o aceite de coco desodorizado (yo he usado aceite de oliva)

Cómo hacer tortitas de avena con ciruelas pasas
Bate el huevo y la clara para que queden bien integrados en una mezcla fluida, como si los hicieras para preparar una tortilla.
Añade los copos de avena al huevo, incorpora la esencia de vainilla y mezcla bien para que se empapen y se integren.
Pica las ciruelas pasas deshuesadas en daditos. Cuanto más las piques mejor se integrarán y también quedarán mejor repartidas en cada tortita, de manera que cada bocado sabrá dulce, pues es este el ingrediente que aporta dulzor al conjunto.
Pon al fuego una sartén con el aceite y cuando esté caliente ve añadiendo cucharadas de la mezcla, sin que se toquen entre sí. Cuando se doren por un lado da la vuelta para se cuajen y cojan color también por el otro lado.
Retira del fuego y sirve enseguida. Frías están ricas pero para mi gusto están mejor recién cocinadas, aún calientes.




Que rico tiene que estar.