Bizcocho caribeño

30. 09. 2010


Con la llega del otoño los madrugones dan mas pereza, se nota que las madrugadas son mucho más frescas y a veces hay que tener un aliciente extra para levantarse de la cama con ganas y empezar el día con buen pie. ¿Y qué mejor que un desayuno energético y apetecible para lograrlo? Esta vez preparé un bizcocho caribeño.

Ingredientes:

2 plátanos maduros
125ml de yogur
75gm mantequilla
125gm de azúcar
350gm de harina
3 huevos grandes
un sobre de levadura química
3Cd ron añejo
4Cd cacao puro en polvo

Preparación:

Poner en un cuenco grande los plátano pelados y troceados groseramente, la mantequilla reblandecida, los huevos cascados, el ron, la harina tamizada, el cacao puro en polvo y la levadura. Mezclar muy bien con las varillas o la batidora hasta obtener una masa homogénea y sin grumos.

Verter en un molde de silicona para bizcocho e introducir en el horno ya caliente a 180ºC. Cocinar por espacio de unos 45-50 minutos.

Retirar del horno y dejar enfriar antes de desmoldar.



Espaguetis con tomatitos y gambas

28. 09. 2010


Aunque ya llevamos dos noches frías de verdad, aún tenemos un montón de tomates cherry del huerto. Como no todo van a ser brochetas, banderillas, pinchos y focaccias, en esta ocasión los preparé con pasta y unas gambas, sin complicación ninguna y sin romperme la cabeza. ¡Estaba muy, muy rica! Y, lo mejor, es que no da trabajo.


Ingredientes:

300gm espaguetis
250gm colas de gamba peladas
350gm de tomates cherry
4Cd aceite de oliva virgen extra
½ Cd orégano seco
1 guindilla de cayena
pimienta negra
sal

Preparación:

Cocer la pasta tal y como indique el fabricante de la misma.

Mientras, poner al fuego una sartén grande con el aceite de oliva virgen extra y la guindilla muy picada y saltear las gambas con los tomatitos, todo ello salpimentado. Cuando comiencen las gambas a tomar color, añadir el orégano y mezclar muy bien.

Verter los espaguetis ya escurridos sobre la sartén y mezclar bien para servir al instante.



Mural recordatorio de reciclaje

28. 09. 2010


Dice un refrán muy español que cortando huevos se aprende a capar. A reciclar se aprende reciclando, uno se hace a ello con el hábito, con la costumbre. Pero para un primer empujoncillo, sobre todo para los niños pequeños que se líen en qué contenedor va cada cosa o para que la gente muy mayor se anime a hacerlo sin que les resulte complicado, puede estar bien disponer de un mural-recordatorio de reciclado. Es una actividad que puede ir muy bien para niños de corta edad pero también para quien haga trabajos grupales con personas de la tercera edad. ¡Y para todos aquellos que no tengan el hábito de reciclar y quieran empezar a hacerlo!

Los materiales necesarios son muy baratos y seguramente los tendrás por casa:
-una cartulina (o cinco hojas de tamaño folio)
-uno o dos folletos de ofertas de algún supermercado
-pinturas de colores (o rotuladores)
-tijeras
-pegamento
-celo o imanes de nevera

Ahora es tan sencillo como dibujar sobre la cartulina cinco contenedores (o cuatro círculos grandes, o cuatro cuadrados de tamaño similar, si resulta más sencillo) y cada uno pintarlo o rotularlo  con uno de los colores habituales de los contenedores de reciclaje: azul, verde, amarillo,  un cuarto marrón para la basura orgánica  y un quinto que puedes dejar en blanco para los desechos destinados al punto limpio. si en lugar de cartulina prefieres utilizar hojas, igualmente pinta o rotula cada una de ese color.

El siguiente paso es recortar del folleto las fotografías de algunos artículos (un brick de leche, una caja de galletas, una televisión, un plátano, etc… )e irlos pegando dentro del contenedor en el que iría destinado como desecho. Pegado el mural cerca de la basura, en una pared de la cocina o sujeto con imanes en la nevera, nos servirá de recordatorio tanto de que debemos separar los desechos como del modo en que hacerlo, hasta que la costumbre ya lo haga innecesario.

Por si andáis un poco perdidos, os recuerdo:
- Contenedor verde: Vidrio (no espejos, bombillas…)
- Contenedor azul: Papel y cartón (pero no pañuelos de papel usados ni pañales de celulosa, compresas…)
- Contenedor amarillo: Bricks, latas de conservas o de bebidas, aerosoles de aseo o de limpieza, botellas de plástico, vasos o platos de plástico de un solo uso o de papel de aluminio,  bolsas de plástico, bandejas de “corcho” blanco…
- Basura: restos orgánicos si en nuestra zona no se recogen o no utilizamos parte de ellos para hacer compost.
- Punto limpio: Pilas, electrodomésticos, radiografías, bombillas…



Cocina para parejas (Editorial NGV)

27. 09. 2010


Visto el precio (3,95 euros) y lo que me había gustado el contenido de algunos libros de cocina de la editorial NGV, no pude resistirme a comprar, también, “Cocina para parejas”.

El libro (tapa dura) comienza con una brevísima introducción dedicada especialmente a enumerar los alimentos que ellos consideran básicos de la despensa, aparentemente con la intención de dirigirse a quienes viven en pareja y de forma independiente por vez primera.

El libro se divide en siete aparatados y consta de dos índices: uno alfabético de recetas al final y uno que señala el comienzo de cada apartado al empezar el libro. Además, en cada receta se incluye una breve reseña de sus valores nutricionales y el tiempo estimado de preparación de dicha receta, todas ellas debidamente ilustradas con una fotografía de la misma, siguiendo el estilo de toda la colección. Las recetas son sencillas y su presentación casera, pero no se queda en preparaciones clásicas únicamente, si no que también presenta platos de la cocina internacional.

A continuación reseño los capítulos o apartados en los que está dividido el libro y menciono el nombre de alguna de las recetas que se incluyen en cada apartado.

* Sopas y entrantes: en él alguna recetas sumamente sencillas pero presentadas con gusto sin salirse del estilo casero  como es el caso de la sopa de gambas al ajillo o el salmón ahumado en espirales de zanahoria y otras un poquito más elaboradas como por ejemplo el Nigiri-sushi con atún y huevas o el kibbeh (una especie de hamburguesas vegetarianas de Bulgur y hortalizas en la que he dejado el marca páginas como señal).

* Ensaladas: Desde las sencillísimas como la ensalada griega de patatas con feta a las mas sugerentes como la ensalada de granada y aguacate con uvas. Algunas de las propuestas son aptas para quien siga una dieta vegetariana.

* Pescado y marisco: Desde preparaciones sugerentes con un punto exótico perfectas para días especiales, como el curry de buey de mar al estilo asiático o las gambas con salsa de tamarindo a otras más adecuadas para el día a día como las sardinas sobre lecho de tomate o el lenguado con lima.

* Verduras: Con propuestas tan apetecibles como las flores de calabacín rellenas de arroz o los rollitos de acelgas al horno, algunas aptas para una dieta vegetariana.

* Carnes rojas y blancas: Con algunas propuestas sencillas y apetecibles para el día a día como los escalopes de ternera con salsa de limón o las alitas de pollo con salsa de naranja y otras más especiales como el lomo de ciervo con vinagreta de frambuesas o el cordero al estilo de Mongolia.

* Recetas suculentas: Un apartado que incluye platos tan apetecibles como las patatas al horno con crema de trufas o el sugerente jamón ahumado con frutas.

* Postres: Todos ellos sencillos y nada de repostería con, entre otras recetas, terrina de cava con frutas silvestres y sorbete de melón con zumo de manzana.

En definitiva un libro sencillo, con propuestas variadas y a un precio de risa. Ya tengo marcadas algunas páginas para probar sus recetas.



Lomos de bacalao en salsa de tomate

26. 09. 2010


Me he juntado con tantos tomates maduros que no me ha quedado otra que preparar una buena cantidad de salsa de tomate casera, parte de la cual la he empleado en preparar unos lomos de bacalao salado (bueno, ya desalado, jeje). Y digo en salsa en lugar de con salsa porque por un lado están prácticamente escalfados en ella y por otro abuso de la salsa, que me gusta luego mojar.

Y aunque no viene a cuento, esto no es bacalao a la vizcaína, si es lo que buscáis, pinchad aquí.

Ingredientes:

4 lomos hermosos de bacalao desalado (175-200gm cada uno)
1 cebolla dulce mediana
1Kg de tomate maduro
3 diente de ajo grandes
aceite de oliva virgen extra
azúcar
sal

Preparación:

Lavar y trocear los tomates. Reservar.

Pelar la cebolla y picarla no demasiado fina.

Poner al fuego una cazuela con un chorretón de aceite de oliva virgen extra y sofreír la cebolla con los ajos enteros, cuidando que éstos no se quemen. Añadir el tomate, sazonar ligeramente y dejar que comiencen a soltar su jugo y a deshacerse. Cocinar por espacio de unos 25-30 minutos, dependiendo del líquido que contengan los tomates. Rectificar de sal y añadir un poco de azúcar si fuera necesario.

Triturar el tomate con un pasapurés para que quede una salsa fina y sin pieles.

Poner el bacalao en una cazuela amplia y baja al fuego, la piel hacia arriba y bañarlo todo con la salsa de tomate caliente. Cocinar a fuego suave moviendo la cazuela, para que la gelatina que suelta el bacalao ligue con la salsa de tomate. Pasados unos 4-5 minutos, dar la vuelta a las tajadas de bacalao y cocinarlo un poco más hasta darle el punto que nos guste, siempre cuidando de no dejarlo muy hecho.

Servir al momento.



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