Aprender a ahorrar energía

27. 10. 2011


A estas alturas ya todos sabemos (o así debería ser) lo importante que es ahorrar energía, pero a menudo en la práctica nos olvidamos de cómo hacerlo. Esta actividad se puede realizar igual con niños que con adultos, en el ámbito escolar, en casa, en grupos de tiempo libre…

Para saber dónde podemos ahorrar energía primero hay que saber dónde y cómo la consumimos. Seguro que podremos llenar una pizarra entera para enumerarlas y aún nos faltará espacio: a través de los aparatos eléctricos, usando el coche, a través de la calefacción o refrigeración de una estancia, etc…

Un buen modo de pensar en ello y encontrar soluciones para ahorrar en cada gasto de energía es una lluvia de ideas entre todo el grupo. Muchas veces unas ideas ayudan a que surjan otras y seguro que saldrán muchas propuestas interesantes además de las clásicas.

Después quedará la parte importante, la práctica. ¿Por qué de qué sirve saber las cosas si nos quedamos tan sólo en la teoría? Seguro que hay muchas cosas que podemos hacer a nivel individual (no dejar los aparatos eléctricos en Stand by, ponernos una chaquetita y bajar un par de grados la calefacción central,  no utilizar una bolsa de plástico para el tentempié del recreo, etc…) pero también habrá otras que para lograrlas necesitemos unirnos en grupo (el sistema de coche compartido para ir al trabajo, los grupos de consumidores para ahorrar viajes, etc…).

Si la actividad se hace, por ejemplo, en la escuela, ¿qué podemos hacer entre todos para ahorrar energía allí? ¿Está la temperatura en un punto correcto o podemos solicitar a la dirección que la rebaje?  ¿Necesitan las puertas burletes para evitar la salida del calor? ¿Tenemos las luces encendidas porque es necesario, o por costumbre? Etc…

Sería interesante al cabo de un tiempo recordar y ver si hemos sabido adaptarnos para ahorrar energía o si todo quedó en mera teoría, pensar nuevas actuaciones que podemos llevar a cabo para lograrlo o cómo hacer que no nos olvidemos de las cuestiones más básicas.



Una foto, un día: lo prometido es deuda

24. 08. 2011


Lo prometido es deuda, y aunque en los comentarios  ya se acertó la respuesta sobre cuál era la flor misteriosa (aquí), aquí os ponga una foto en la que se ve la planta entera para que se vea bien. Son lechugas de hoja de roble. Si no se recogen a punto para comerse se crecen, y si las dejas lo suficiente lucen unas diminutas flores que a mi me parecen muy bonitas; se abren cada mañana y se cierran al anochecer.

Estas lechugas son de semilla biológica; Yolanda y Javi las venden en La despensa verde.

Hoy dos fotos, os dejo la del otro día para que veáis mejor las flores:



Una foto, un día: flores misteriosas

14. 08. 2011


A ver si alguno adivina el nombre de esta planta. Es más común de lo que parece. Y, para mi gusto, preciosas.



Una foto, un día: Fauna salvaje

26. 07. 2011


 

Aunque ya llevo unos cuántos años viviendo en el pueblo (casi, casi son ocho) todavía me maravillo con la fauna salvaje que puede una ver cuando menos se lo espera. A veces da pena, como el sábado, que encontramos un águila muerta (parecía atropellada) en mitad de la carretera. Otras, como hoy, da alegría y curiosidad. ¿Será buho, será lechuza, qué sera? No lo sé, pero parecía tan apacible ahí en lo alto, contemplando  tranquilamente el horizonte, que transmitía una paz inmensa.



El huerto de casa a día de hoy

14. 06. 2011


Este año el huerto en algunas cosas va muy adelantado para lo que suele ser este clima. Aquí os dejo algunas fotografías, que veo que hace un montón que no pongo fotos de la huerta, aunque no pongo de todo pero a ver si este verano voy poniendo más poco a poco y os voy enseñando cómo avanzan las  diferentes plantas que hay en él; dejo para otro día ajos, vainas, otro tipo de lechugas, las aromáticas, los pepinos …

Parece que este año comeremos calabacines antes de lo habitual. Y también tenemos tres tipos de lechugas diferentes plantadas, éstas son las clásicas lechugas romanas o también llamadas de oreja de burro. Tenemos también de batavia y de hoja de roble, para ir variando en las ensaladas.

Y también por vez primera tenemos en la huerta achocoria roja, también conocida como endibia roja o radiccio, todavía no luce en su característico color, pero estoy deseando ver cómo va variando porque me imagino que tiene que ser todo un espectáculo.

Sólo de pensar en las ensaladas que podremos disfrutar ya me relamo por adelantado.

 

 

Como suele ser habitual no renunciamos a un verano sin plantas de pimiento y de tomate, hemos sembrado de varios tipos, unas pocas plantas de cada, tampoco el espacio son da para grandes plantaciones, pero para dos que somos en casa basta y sobra.

 

Con un poco de suerte incluso tendremos la opción de embotar una parte. Cruzo los dedos, porque tengo varias cosas en mente para ello.

 

También seguimos teniendo rúcula, aunque en cuanto caliente un poco más seguramente habrá que quitarla hasta nueva orden.

Y  las fresas que mientras van desapareciendo de las estanterías de las fruterías es ahora cuando empiezan a dar su fruto.  ¡Qué ganitas tenía!

A ver si hay suerte y este es buen año para la cosecha casera. Espero que os haya gustado el paseo virtual por el huerto.



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