Curiosidades gastronómicas, apio

Publicado 10 diciembre, 2010 por Marhya en Gastronomí­a, General / 14 Comments

Hoy en día se pueden encontrar diferentes tipos de apio ( Apium graveolens) en el mercado: el apio-nabo que se utiliza más en otras latitudes y en España se encuentra sobre todo en fruterías muy bien surtidas o que acostumbren a servir productos un poco especiales, el apio verde sobre todo para caldos, no tan común en las verdulerías como podría suponerse, los botes de tallo de apio blanco en vinagre listos para incluir en ensaladas… Así y todo, no es tan común a pesar de ser un producto económico y ligerísimo, con muchas beneficiosas propiedades nutricionales (tiene efecto diurético y se le atribuyen propiedades como afrodisíaco, además, sus hojas son ricas en vitaminas y minerales), quizá por su sabor marcado o por una simple cuestión de modas. Pero en muchas zonas de campo también puede encontrarse apio silvestre, que a menudo pasa desapercibido.

El apio lleva empleándose en la cocina desde muy antiguo, y quizá precisamente por eso me sorprende que no sea más habitual en nuestras dietas. Los romanos, por ejemplo, machacaban los tallos con pimienta, aleña, cebolla, orégano y vino, y también utilizaban sus hojas mezcladas con piñones y dátiles como relleno para su famoso lechón asado.

Seguro que muchos de vosotros habéis visto en algún comercio “sal de apio”, un sustitutivo de la sal natural que se recomienda para hipertensos, sobre todo. La parte del apio que se emplea para esta mezcla es la semilla, que se seca primero y se muele después.

En la despensa de mi madre nunca falta el apio, que ella emplea, sobre todo, para elaborar caldos vegetales, pero también en ocasiones añade las hojas a las ensaladas. personalmente me resulta demasiado fuerte esta forma de tomarla en crudo, porque el sabor es bastante intenso, pero moderando la cantidad y picando fina la hoja, de vez en cuando, si me gusta.

La hoja picada fina se utiliza mucho también en cremas de queso y guisos de ave, y el tallo picado fino se emplea sobre todo para añadir a sopas de verduras y estofados de carne añadiéndolo durante los últimos minutos de cocción.

¿Sueles consumir apio? ¿Alguna vez lo has cosechado en su forma silvestre?

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14 Responses to “Curiosidades gastronómicas, apio”

  1. Hola Marhya la verdad que yo no lo suelo utilizar mucho mas que para calditos ……habrá que animarse a hacerlo en otras preparaciones.

    Besinos mil, buen finde.

  2. El pobre está muy poco valorado (no tanto de precio). Yo tampoco lo compro mucho pero mi madre siempre tiene en casa.
    Un beso, Bego, que tengas muy buen fin de semana.

  3. Acá en México es muy común encontrar el apio. A mi tampoco me gusta mucho por su sabor fuerte, pero al caldo de res le da un sabor muy rico, y si se lo agregas al pollo también queda muy rico. Y para la dieta … es genial!

    ah! y con un aderezo de queso azul queda riquísimo.

    ¡Abrazo!

  4. Holaaaa, pues yo no compro apio nunca porque no nos gusta el fuerte sabor que da a las comidas. No, no nos va nada. Alguna vez que me ha dado por utilizarlo y nada, que no nos ha gustado.
    Un besooo

  5. No, lo hago con mantequilla, hago un refritito con cebolla, añado el apio bien picadito y luego patata y un cacito de esos de caldo, de los que no son en pastilla. Añado agua que cubra y lo dejo hervir hasta que la patata está tierna. Luegop lo bato todo. Si lo acompañas con unos picatostes está buenísimo.
    Un beso

  6. El apio antes no me gustaba, pero de repente un día su sabor me pareció delicioso. Ya ves se cambia con la edad. Yo no lo compro mucho, por ahora, pero mi madre siempre lo echaba en el caldo, y en Navidades nunca falta una ensalada de apio. Un abrazo.

  7. Es curioso cómo cambiamos de gusto con la edad, a mi también me ha pasado con algunas cosas que antes aborrecía, ha sido probarlas de mayor y me encantan (bueno, algunas, otras ni por esas).
    Un beso.

  8. Pues, en cambio, en mi casa jamás hubo apio, mi madre lo odia. Pero en cuanto empecé yo a llevar la cocina eso cambió. A mí me chifla y lo uso mucho, tanto cocinado, para caldos y salsa, cómo en crudo. Me gusta ponerlo cortadito muy pequeño en las ensaladas y usarlo cómo crudité en algunos aperitivos. Especialmente con salsas de queso y paté marinero.

    Aunque nunca lo recolecté silvestre…

    Besotes!!!

  9. Es crudités lo he probado alguna vez con salsa de queso azul, pero con apio blanqueado, es un poquito más suave, pero claro, tiene menos vitaminas.
    Me apunto que va bien con paté marinero, gracias.
    Un beso.