El problema forma parte de la solución
30. 06. 2009
Estaba yo leyendo estos días sobre permacultura cuando leí que uno de sus preceptos o principios básicos dice así: “el problema siempre forma parte de la solución”. Una frase que me ha tenido pensando y que puede parecer contradictoria pero que encierra una manera muy especial de ver no sólo la agricultura, si no que es extrapolable a cualquier ámbito de la vida. Es algo así como “hasta de lo malo puede sacarse algo bueno”. Si existe un dicho popular que reza “si la vida te da limones, haz limonada”, esto iría un poco más allá, sacando algo mejor no sólo de lo bueno que ofrece la vida, sino hasta de lo que parece negativo o en cierto modo hasta lo es.
En el ámbito de la agricultura, que es donde en principio se dirige la permacultura, esto se aplica fácilmente. Por ejemplo, si tu terreno sufre el azote de fuertes vientos, no pienses en los efectos negativos de ello sino en las cosas positivas que puedes obtener de ello: energía eólica (tal vez para dar energía a la vivienda o para los sistemas de riego) y la obligación de poner barreras de protección te permitirán aprovechar éstos para que hagan las veces de tutores de plantas trepadoras (como parras, sin ir más lejos).
Lo que me ha gustado es que esto puede aplicarse también a la vida cotidiana. Y es que es una filosofía de vida que a cualquier optimista encantará (a mi me ha encantado) porque parte de una visión positiva que nos ayudará a enfocar de mejor manera cualquier bache que pueda presentarse en el camino.
Para explicarnos lo que significaba ser optimista o pesimista, mi madre nos contó un cuento (supongo que lo leería o escucharía en algún lugar): una empresa de calzado envía a dos de sus vendedores a una zona recóndita de África. Al llegar allí ven que los habitantes de dicha zona caminan descalzos. El optimista piensa “qué bien, toda ésta gente y nadie tiene zapatos, cuánto voy a vender”. El pesimista piensa, “qué mierda, esta gente no usa zapatos, no voy a vender ni un par”.
“El problema siempre es parte de la solución” es la forma optimista de enfrentarse a los problemas que la vida nos ponga por delante. Con sólo pensar un poco seguro que se nos ocurren visiones positivas para sacar lo mejor del problema que tenemos entre manos.
Por ejemplo: uno puede hundirse porque se ha quedado sin trabajo o tomarlo como la oportunidad para encontrar un empleo mejor, además de disponer mientras lo logra de tiempo para adquirir nuevos conocimientos que le ayuden a conseguirlo. Y es que uno puede dejarse llevar por el desencanto ante el primer problema u obstáculo que se presente o puede hacer que ese inconveniente se transforme en una posibilidad inesperada y positiva.
Me voy a aplicar el cuento, a buen seguro.
Y vosotras, ¿creéis que el problema es siempre parte de la solución? ¿Qué os parece éste precepto?






