La verdadera historia, de Jennie Rooney

31. 05. 2010


¡Qué a gusto se queda una después de leer una buena novela! “La verdadera historia“, de la autora novel Jennie Rooney, me ha encantado. Es una historia de fácil lectura, amena, que te atrapa desde las primeras líneas y puedes leer del tirón, emotiva y que creo que cualquiera disfrutará tanto como yo.

Michael es un anciano inglés  que está ingresado en la unidad de oncología de un hospital. Postrado en cama su única ilusión es el cuidado diario de una jovencísima enfermera, Anna, una chica a la que desea (y al tiempo teme) contar su vida. Desde su habitación del hospital no deja de pensar en su pasado y muy especialmente  en su juventud, en los años de la Guerra Mundial, los que la precedieron, en el tiempo de postguerra. La verdad es que en toda su vida no ha podido dejar de pensar en aquellos años.

Stevie acaba de enviudar y quizá por ello hace un repaso a su vida, y muy especialmente a su juventud, a aquel tiempo en que fue más feliz y también en el que fue más desgraciada, en aquellos tiempos intensos en los que nunca ha podido dejar de pensar.

Escrita en primera persona en capítulos alternos por Michael y Stevie, sus narraciones se van entrelazando sabiamente. La historia me ha resultado emotiva y cercana a pesar de que los protagonistas pertenecen a otra generación y han vivido cosas que afortunadamente nada tienen que ver con mi propia vida. Pero empatizar con ellos es sencillísimo y una se siente enseguida parte de la historia, no de la Historia con mayúsculas de la guerra si no parte de una de esos millones de historias personales a las que la guerra marcó de uno u otro modo durante toda su vida.

La novela me ha provocado un abanico de sentimientos (dulzura, tristeza, ternura, rabia, temor, esperanza…) y es que siendo una historia de ficción está llena de realidad.

Michael es un hombre leal que ama hasta el final. Aunque no siempre ha sabido hacerlo, no ha dejado de sentir ese amor y no dejará de hacer lo que considere que deba con ello hasta el último momento.

Stevie es una de esas mujeres que vivieron la guerra no en el fragor de la batalla si no en la dureza y la ausencia, una de esas mujeres que con valentía se hacen más fuertes con cada bandazo de la vida sin por ello dejar que se endurezca su corazón.

En definitiva, ya veis que la novela e ha gustado mucho y no puedo dejar de recomendarla.

Publicada por Alfaguara, la novela consta de 247 páginas y su precio es de 21,50 euros.



Ensalada de endivias con sardinas

30. 05. 2010


Aunque yo he preparado este plato como una ensalada individual también puede servirse en una fuente amplia como entremés, para que cada cual picotee a su gusto una endibia con todo su acompañamiento. Prepararlo es sencillísimo, no tardas ni cinco minutos en preparar la ensalada para cuatro comensales y está realmente rico, con un sabor intenso.

Ingredientes:

6 endibias de similar tamaño
4 latas de sardinas en escabeche
1 cebolleta tierna hermosa
1 pimiento italiano
2Cd aceite de oliva virgen extra
un pellizco de sal

Preparación:

Limpiar las endibias (sin lavar bajo el agua para que no amarguen en exceso) y retirar la parte inferior oxidada de cada una. Cortar en dos mitades iguales cada endibia.

Disponer 3 medias endivias en cada plato llano y sobre cada mitad una sardina en escabeche.

Picar finitos la cebolleta pelada y el pimiento limpio y repartir sobre las endibias.

Aderezar con sal y el aceite de oliva virgen extra en hilo y servir.



Notas dieta Weight Watchers (dieta WW o dieta de los puntos):

Con estas cantidades cada ensalada (salen cuatro) es de 4,5 puntos. Es una buena forma de comer pescado azul y es rico en calcio (de las sardinas escabechadas).



Menú literario en mi colaboración con Romántica´s

29. 05. 2010


Ya ha salido el nuevo número de la revista digital gratuíta Romántica´s, que podeís leer o descargaros pinchando aquí. Está repleta, como siempre, de interesantes artículos, entrevistas, críticas literarias y relatos.

Esta vez he colaborado con un sencillo menú literario que podéis ver entre las páginas 87 y 91, que espero que os guste.



Ensaladas en maceta

29. 05. 2010


Se va acercando el verano, ya ha llegado el buen tiempo, y uno de los platos de los que más apetece disfrutar en la mesa es de las ensaladas. ¿Alguna vez has pensado en plantar en macetas algunos de los ingredientes con los que preparar ensaladas? Si no te queda sitio en el huerto o el jardín o si no puedes tener más que un diminuto huerto urbano en macetas, cultivar tus propios alimentos (aunque sea a pequeña escala) es siempre una buena idea.

Hay algunas plantas riquísimas para preparar ensaladas que se cultivan muy fácilmente en macetas. La rúcula y el mastuerzo son dos de ellas: aguantan bien en verano si no están a pleno sol y en invierno si no les azota el aire frío directamente y hasta pueden cultivarse en el interior siempre y cuando estén en una zona bien iluminada. Una de sus grandes ventajas es que en una maceta no demasiado grande (de unos 30cm de diámetro) puede obtenerse suficiente para un par de ensaladas por semana en verano (y una en invierno) para dos comensales: y es que tanto una como el otro son de rápido crecimiento y una vez se corten en pocos días vuelven a crecer. Como además son de porte bajo puedes ponerlas incluso en el alfeizar de una ventana siempre y cuando esta no esté en una zona muy contaminada o con gran tráfico de vehículos.

Ahora en verano también se dan bien en maceta los tomates cherry: una planta por maceta (el mismo diámetro que os comentaba, 30cm, le va perfecto) es lo adecuado pues tiende a crecer bastante tanto en altura como en la frondosidad de sus ramas. Los tomates cherry son asombrosamente prolíficos y con un par de plantas podréis comer (en cantidad) tomatitos a diario.

Una maceta alargada y profunda con una tierra arenosa es perfecta para cultivar zanahorias en casa, pero hay que tener cuidado con poner en balcones mucho peso. Las zanahorias son bastante económicas en el mercado y si no dispones de mucho espacio de cultivo quizá resulten ser la opción menos interesante.

Las flores de los pensamientos son también muy apropiadas siempre y cuando no las compres en una floristería cualquiera (suelen estar tratadas con productos químicos no aptos para consumo porque se da por supuesto que son meramente plantas ornamentales). Si las siembras tú y no utilizas con ellas fertilizantes químicos (o los utilizas sólo aptos para el consumo humano), tendrás un ingrediente de puro lujo para tus ensaladas más festivas.

Las flores de cebollino, tan coquetas y tan ricas, también se dan de maravilla en pequeños recipientes. Así tendrás tanto cebollino fresco para aderezar muchos platos como sus flores frescas para decorar y dar sabor a tus ensaladas.

Unas hojas de albahaca fresca para dar sabor a tus ensaladas de tomate (solas o con queso) es un lujo de lo más asequible. Una vez pasado el riesgo de heladas ya podrás sembrar esta planta aromática que además puesta en la repisa de la ventana evita que moscas y mosquitos se cuelen en casa. Curiosamente esta es una de las pocas plantas que prefieren un riego de mediodía. No las dejes al sol directo aunque si es bueno que reciban mucha luz.



Poesía para todos: Salicio

28. 05. 2010


A raíz de lo que comentábamos el otro día aquí he decidido incluir una nueva sección  en el blog:  “poesía para todos”.  Para inaugurarla os dejo la sugerencia de mi hermana; uno de sus poemas favoritos.  Así le agradezco el banner  tan bonito (aunque ella dice que no le termina de gustar a mi me parece precioso) que ha creado para esta nueva categoría  que espero os guste.

Aquí Salicio, de Garcilaso de la Vega:

¡Oh más dura que mármol a mis quejas
y al encendido fuego en que me quemo
más helada que nieve, Galatea!
Estoy muriendo, y aun la vida temo;
tómola con razón, pues tú me dejas,
que no hay sin ti el vivir para qué sea.
Vergüenza he que me vea
ninguno en tal estado,
de ti desamparado,
y de mí mismo yo me corro agora.
¿D’un alma te desdeñas ser señora
donde siempre moraste, no pudiendo
della salir un hora?
Salid sin duelo, lágrimas, corriendo.



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