Calabacín relleno de marisco
30. 08. 2010
Esta receta también podría llamarse “calabacín relleno de mariscos de pobre”, porque ya me imagino la versión de rico con centollo, nécoras, gambones y vieiras, por ejemplo, pero como no llego a tanto salvo de Pascuas a Ramos, pues esto es lo que hay. Eso si, estaba riquísimo y la textura nos ha encantado.
Esta vez los calabacines no eran un plato principal si no que los serví en plan tapita vasca (que una también tiene que tirar para su tierra de origen y no sólo para la de adopción), un vasito en cada plato.

Ingredientes:
4 calabacines medianos de similar grosor
300gm gambas peladas
10 palitos de surimi
1 lata de mejillones al natural
2Cd harina
1 vaso de leche
aceite de oliva virgen extra
sal

Preparación:
Despuntar los calabacines bien limpios y secos y cortarlos en porciones 3-4 trozos cada uno: con una cuchilla vaciadora ir retirando la pulpa del interior de cada trozo de calabacín, siempre dejando una base de pulpa, es decir, dando forma de vaso. Picar fina la pulpa retirada y reservar.
Picar el surimi muy fino, las gambas en 4-5 trozos y los mejillones escurridos de su líquido de conservación en daditos.
En una sartén antiadherente grande y a fuego fuerte saltear el calabacín picado. Pasados unos 4 minutos, añadir el marisco y bajar a fuego medio. Espolvorear con la harina y rehogar para que tome un poco de color (siempre con mucho cuidado de que no se queme): añadir la leche y una pizquita de sal y mezclar muy bien. Pasados un par de minutos retirar del fuego.
Rellenar los “vasos” de calabacín con la farsa preparada y disponerlos sobre una fuente antiadherente de horno, mejor forrada con papel parafinado.
Introducir en el horno ya caliente a 200ºc y cocinar por espacio de unos 30 minutos.








