Menús económicos para la cuesta de Septiembre

01. 09. 2010


La cuesta de Septiembre ya está aquí. Para tratar de pasarla lo más desahogadamente posible, una de las cosas a tener en cuenta es preparar menús económicos pero que no por ello deben dejar de ser sabrosos y saludables. Aquí, siete menús de mediodía, uno para cada día de la semana.

* Lunes:
Brochetas vegetales y arroz al curry
Cerdo al wok
Pudding de chocolate

* Martes:
Ensalada de endibias con sardinas
Huevos en salsa vizcaína
La vie en rose

* Miércoles:
Ensalada del Magreb
Brochetas picantes de pollo
Crema de naranja

* Jueves:
Risotto de calabacín
Pescado blanco a la tailandesa
Manzana al brandy con dos salsas

* Viernes:
Pinchos fríos de alcachofa
Tallarines a la oriental
Sandía o melón

* Sábado:
Patatas rellenas de pollo y verduritas
Huevos a la cazuela de calabacín
Bavaroise de coco

* Domingo:
Flores de tomate
Bocado gustoso de cerdo
Moldecitos de cereza



Destino y deseo, de Lavyrle Spencer

01. 09. 2010


Destino y deseo” es una corta pero intensa novela de Lavyrle Spencer, una novela aparentemente tranquila y con menos carga emocional que otras de la autora, pero que en un determinado momento de la misma nos sorprende y emociona sacando a la luz secretos que la protagonista tenía guardados y que la hieren el alma.

Lisa Walker trabaja en el departamento de licitaciones de una empresa constructora. Con un cuarto de sangre india, su jefe la quiere y la detesta por  ello: la quiere en la empresa por los beneficios que obtiene por contratar minorías y la detesta porque es (él) una persona machista y racista.

En un viaje a una subasta de licitación, su vida se cruza de modo extraño con la de Sam Brown, el atractivo dueño de una empresa rival. Lisa pierde la licitación y Sam la gana; mientras ella está resentida con él por ello, él comienza a interesarse por ella. Pero Lisa no es una mujer corriente y sin pasado, Lisa guarda muchos secretos en su corazón.

La historia es sencilla pero bonita, menos dura que otras de la autora. Me ha gustado, pero no llega al nivel de otras que he leído de LaVyrle Spencer.

La novela está publicada en España por Cisne, consta de 256 páginas y su precio es de 7,50 euros.



Calabacín relleno de marisco

30. 08. 2010


Esta receta también podría llamarse “calabacín relleno de mariscos de pobre”, porque ya me imagino la versión de rico con centollo, nécoras, gambones y vieiras, por ejemplo, pero como no llego a tanto salvo de Pascuas a Ramos, pues esto es lo que hay. Eso si, estaba riquísimo y la textura nos ha encantado.

Esta vez los calabacines no eran un plato principal si no que  los serví en plan tapita vasca  (que una también tiene que tirar para su tierra de origen y no sólo para la de adopción), un vasito en cada plato.

Ingredientes:

4 calabacines medianos de similar grosor
300gm gambas peladas
10 palitos de surimi
1 lata de mejillones al natural
2Cd harina
1 vaso de leche
aceite de oliva virgen extra
sal

Preparación:

Despuntar los calabacines bien limpios y secos y cortarlos en porciones 3-4 trozos cada uno: con una cuchilla vaciadora ir retirando la pulpa del interior de cada trozo de calabacín, siempre dejando una base de pulpa, es decir, dando forma de vaso. Picar fina la pulpa retirada y reservar.

Picar el surimi muy fino, las gambas en 4-5 trozos y los mejillones escurridos de su líquido de conservación en daditos.

En una sartén antiadherente grande y a fuego fuerte saltear el calabacín picado. Pasados unos 4 minutos, añadir el marisco y bajar a fuego medio. Espolvorear con la harina y rehogar para que tome un poco de color (siempre con mucho cuidado de que no se queme): añadir la leche y una pizquita de sal y mezclar muy bien. Pasados un par de minutos retirar del fuego.

Rellenar los “vasos” de calabacín con la farsa preparada y disponerlos sobre una fuente antiadherente de horno, mejor forrada con papel parafinado.

Introducir en el horno ya caliente a 200ºc y cocinar por espacio de unos 30 minutos.



Por una cuesta de septiembre sin esfuerzo

29. 08. 2010


Son muchas las personas que temen mucho más a la “cuesta de septiembre” que a la “cuesta de enero”. Hace dos años ya publiqué (aquí) una entrada con algunos consejos para superarla, hoy quiero aportar algunas ideas más.

* En la cocina, temporalidad y cabeza: Aprovéchate no sólo de los productos de plena temporada, que siempre son los que resultan más económicos y a la vez saludables y sabrosos (manzanas, calabacines… ) si no también de aquellos productos atemporales que son tan saludables y económicos a lo largo de todo el año como es el caso de las truchas de piscifactoría, la legumbre, la pasta, el arroz o los huevos, por nombrar solo algunos.

* En el cole, trueque: Organizar un club del trueque en la asociación de padres de alumnos puede dar como resultado ahorrarse un dinero importante, sobre todo si los libros de texto de un año pueden reutilizarse. Pero también habrá otro tipo de objetos que puede ser interesante cambiar como esos diccionarios o atlas que a los alumnos de más edad se les van quedando cortos y que vendrán mejor a los más pequeños, equitación deportiva del colegio que se les ha quedado pequeña, etc..

Una parte del gasto habitual de la vuelta al cole consiste en comprar carpetas, mochilas o estuches nuevos, no porque los anteriores estuvieran en mal estado si no por el afán de consumir y/o de llevar algo nuevo a clase. Si sólo se trata de tener algo diferente, ¿no sería una buena opción trocarlo con los compañeros?

* Unirse para comprar a lo grande: Comprar a lo grande es buena idea si se compra entre varios. Seguramente una sola familia que compre, por ejemplo,  tres paquetes de bolígrafos al precio de dos terminará perdiendo dinero; los niños cambiarán el suyo por uno nuevo sin necesidad, se perderán o se les secará la tinta si se dejan para dentro de mucho tiempo y al final uno habrá desembolsado más dinero para nada. Pero si se unen tres familias para comprarlo y se divide el precio entre los tres paquetes, si que se ahorrará en esa compra. Siguiendo esta premisa únete con familia, amigos, vecinos o a través de la asociación de padres y madres de alumnos y compra directamente de fábrica o de un almacén mayorista aquellos productos que te interesen: folios, cuadernos, bolígrafos… Con todo no dejes de comparar precios ya que existe la picaresca y hay almacenes que te ofrecerán un precio igual  o superior al de la tienda con ofertas que resultan no serlo.

* ¿De verdad me interesa la calidad en este producto concreto? Cuando compramos un producto generalmente miramos (o así debería hacerse) la relación calidad-precio. Pero algunas veces hay que preguntarse, ¿realmente me importa la calidad que tenga este producto? Por ejemplo, si hablamos de niños de muy corta edad, ¿te interesa pagar más por 100 folios de 90gm que por 100 folios de 80gm? Piensa así con cada producto que vayas a comprar, en algunos el ahorro está en comprar el que tendrá más vida útil o mayor calidad pero en otros estará en comprar el que tenga el precio más bajo.

Y tú, ¿qué ideas quieres compartir para que la cuesta de septiembre sea más fácil de llevar para todos?



Tortillas de calabacín

27. 08. 2010


¡La cantidad de recetas con calabacín que hemos hecho estos últimos veranos! Darían para un recetario de la asociación de cultivadores de calabacín, jajaja. El caso es que seguimos teniendo a diario calabacines de la huerta y en mi afán por aprovecharlos pues cada día voy preparando unos platos y otros, algunos tan sencillos y ricos como las tortillas de calabacín. y lo pongo en plural porque me gusta en lugar de hacer una gruesa hacer varias finas, una o dos por persona.

Ingredientes:

220gm  calabacín
150gm patata
3 huevos
un pellizco de sal
4ct aceite de oliva virgen extra

Preparación:

Pelar el calabacín y la patata. Rallarlos en con la parte más ancha del rallador.

Batir los huevos, añadir la sal y el calabacín y la patata rallados.

Cuajar en una sartén antiadherente 4 tortillas finas (por ambos lados), cada una con tan solo una cucharadita de aceite de oliva hasta que estén doraditas por fuera.

Servir recién hechas.

Notas dieta Weight Watchers (dieta WW o dieta de los puntos):

Con estas cantidades cada tortilla tendrá tan solo cuatro puntos por tortilla.



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